Casa-Museo de Manuel Benedito.

Agustina me parecía más cerca, así que me apresuré y sentí que me aproximaba a ella hasta casi poder percibir su olor y abrazarla…”está prohibido acercarse tanto a los cuadros, señor” oí una voz, y me vi delante del cuadro de La Gavilana de Manuel Benedito, en la casa museo de la calle Juan Bravo  de Madrid.

Manuel Benedito. La Gavilana. 1910. Óleo sobre lienzo. 107 x  170 cm. Casa-Museo  de la Fundación Manuel Benedito. Madrid.

La voz me pidió la entrada, que apareció en mi mano derecha por ensalmo, y con gesto de satisfacción al verla,  me comunicó que en breve vendría la guía voluntaria que yo había solicitado por internet. ¡Dios!

La guía se llamaba Teresa, guapa cincuentona, cuidada, limpia y moderna, que me explicó antes de comenzar el recorrido y tras lanzarle yo un par de piropos, que se había dedicado a la enseñanza, comenzando sin más preámbulo la visita, especificándome antes, que la modelo de la Gavilana, Agustina Escudero Heredia,  era la preferida del artista después de volver a Madrid, y que la pintó también en Gitana.

Manuel Benedito. Gitana. 1909. Óleo sobre lienzo. 130 x  178 cm. Casa-Museo  de la Fundación Manuel Benedito. Madrid.

La Casa-Museo de Manuel Benedito es un museo situado en el madrileño barrio de Salamanca, dedicado al pintor valenciano Manuel Benedito y Vives nacido el 25 de diciembre de 1875. El museo se fundó en 1963, tras su fallecimiento, en el mismo palacete donde el pintor tenía su atelier y vivienda, vendiendo su sobrina e hija adoptiva Vicenta Benedito gran parte de la manzana propiedad del artista a un arquitecto, reservando para el museo dos plantas que dan a la calle Juan Bravo  4.

Manuel Benedito. Vicenta Benedito. 1941. Óleo sobre lienzo. 48 x 40 cm. Casa-Museo  de la Fundación Manuel Benedito. Madrid.

Fue discípulo de Joaquín Sorolla, asistiendo previamente  desde los 13 años a los 19 a la Escuela de Bellas Artes San Carlos de Valencia, entrando en1894  en el taller del gran mago  de la luz, trasladándose dos años más tarde  a Madrid con su maestro, en donde realizó trabajos para Blanco y Negro y La Revista Moderna.

Manuel Benedito. Burrito. 1893. Óleo sobre tabla. 18,5 x  24 cm. Casa-Museo  de la Fundación Manuel Benedito. Madrid.

Manuel Benedito. Moro. 1895. Óleo sobre lienzo. 92 x  56 cm. Museo del Prado. Madrid.

Manuel Benedito. Emparrado. 1897. Óleo sobre lienzo. 41 x  49 cm. Casa-Museo  de la Fundación Manuel Benedito. Madrid.

Solicitó la beca que la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando otorgaba para ir a estudiar a la Academia Española de Bellas Artes de Roma, con  el trabajo Famila del anarquista el día de la ejecución, que le hizo ser clasificado en el primer puesto, consiguiendo la beca,  marchando a la capital italiana en donde permaneció de 1900 a 1904, teniendo que enviar a España trabajos compensatorios por la beca: La infancia de Baco, El infierno de Dante y El incendio del Borgo, viajando mientras tanto por Centroeuropa: Francia, Bélgica y Holanda y también por Venecia -Venecia nocturna-, compaginando la formación con el trabajo, lo que explica la variedad de motivos de esos países que reflejan sus cuadros.

Manuel Benedito. La familia del anarquista el día de la ejecución. 1899. Óleo sobre lienzo. 115 x 159 cm. Universidad Complutense. Madrid.

Manuel Benedito. La infancia de Baco. 1901. Óleo sobre lienzo. 62,5 x  72 cm. Casa-Museo  de la Fundación Manuel Benedito. Madrid.

Manuel Benedito. Boceto del Canto VII del infierno de Dante. 1904. Óleo sobre lienzo. 33 x  63 cm. Casa-Museo  de la Fundación Manuel Benedito. Madrid.

Manuel Benedito. Sobremesa en el jardín de la Academia. 1902. Óleo sobre lienzo. 149 x  160 cm. Casa-Museo  de la Fundación Manuel Benedito. Madrid.

Manuel Benedito. Vista de Roma desde la terraza de la Academia. 1902. Óleo sobre lienzo. 71 x  140 cm. Casa-Museo  de la Fundación Manuel Benedito. Madrid.

Manuel Benedito. Rincón de Venecia. 1901. Óleo sobre lienzo. 49 x  66 cm. Casa-Museo  de la Fundación Manuel Benedito. Madrid.

Con otra luz, realiza un óleo con la misma casa y canal, desde el mismo punto de vista:

Manuel Benedito. Venecia nocturna. 1904. Óleo sobre lienzo. 40 x  70 cm. Casa-Museo  de la Fundación Manuel Benedito. Madrid.

Manuel Benedito. Beguinaje. 1904. Óleo sobre  lienzo. 37 x  25 cm. Casa-Museo  de la Fundación Manuel Benedito. Madrid.

Manuel Benedito. Autorretrato. 1904. Óleo sobre lienzo. 63 x  33 cm. Casa-Museo  de la Fundación Manuel Benedito. Madrid.

Volvió después a Madrid, continuando su periplo por Bretaña, lugar inexcusable de visita para los pintores de la época,  en donde realizó entre otras obras Madre bretona y Pescadoras bretonas –en el Museo del Prado– , marchando después a Holandafijando su residencia en Volendam  en el año 1909, país que por sus campos, le pareció como “un decorado” y  en donde realizó  una de sus obras más conocidas, Viejos holandeses.

Manuel Benedito. Madre bretona. 1905. Óleo sobre lienzo. 83 x  63 cm. Casa-Museo  de la Fundación Manuel Benedito. Madrid.

Manuel Benedito. Pescadoras bretonas. 1905. Óleo sobre lienzo.  149 x  299 cm. Museo del Prado. Madrid.

Manuel Benedito. Playa de Concerneau. 1906. Óleo sobre lienzo. 43,5 x  55 cm. Casa-Museo  de la Fundación Manuel Benedito. Madrid.

Manuel Benedito. Viejos holandeses. 1909. Óleo sobre temple y lienzo. 85 x  66 cm. Casa-Museo  de la Fundación Manuel Benedito. Madrid.

Manuel Benedito. Sábado en Volendam.  En la barbería. 1910. Óleo sobre  lienzo. 204 x  252 cm. Casa-Museo  de la Fundación Manuel Benedito. Madrid. Propiedad de Museo de Bellas Artes de Santiago de Chile.

Posteriormente volvió a Madrid, poniendo un estudio en la calle Barquillo y viajando con frecuencia a París, en donde también estableció un pequeño  atelier,  realizando allí  uno de sus retratos más conocidos a la bailarina  Cleo de Merode.

Manuel Benedito. Cleo de Merode. 1910. Óleo sobre  lienzo. 160 x  108 cm. Fundación Banco de Santander. Madrid.

Aunque fuera alumno de Sorolla, Benedito se mantuvo fiel a un estilo realista  y sobrio, siendo con toda probabilidad uno de los últimos maestros figurativos, utilizando generalmente  colores más bien oscuros, bastante alejado del luminismo valenciano, aunque sin enviar al rincón del desván el blanco de plomo o albayalde y el blanco de cinc, tan característicos de la luz de Sorolla.

Cultivó el retrato, el bodegón, los motivos costumbristas con gran habilidad técnica, y los paisajes. En algunas obras tempranas, se aproximó a la «España Negra» de Ignacio Zuloaga –coetáneo- y  de José Gutiérrez Solana -11 años más joven-, aunque habitualmente mantuvo una corrección estética de fácil salida comercial.

Aficionado a la caza, realizó bastantes obras relacionadas con el tema, entre las que cabe destacar Vuelta de la cacería, que fue muy elogiada por  Guillaume Apollinaire.

Manuel Benedito. Vuelta de la montería. 1913. Óleo sobre lienzo. 241 x  307 cm. Casa-Museo  de la Fundación Manuel Benedito. Madrid.

Manuel Benedito. El corzo. 1924. Óleo sobre lienzo. 131 x  96 cm. Generalitat Valenciana. Valencia.

En vida fue un pintor muy celebrado por la crítica y reconocido por el público. Sus retratos podían costar a mediados del pasado siglo 150.000 pesetas, que era el equivalente a lo que costaba  un piso en el barrio de Salamanca. Benedito firmó más de 600 retratos: su pulcritud y maestría técnica sedujeron a lo más granado de la vida social, económica e intelectual de la España de la primera mitad del siglo XX, tanto a aristócratas –pintó en varias ocasiones a Alfonso XIII-, como a escritores, amigos, modelos y artistas como Cleo de Merode, Gregorio Marañón, el General Weyler, Pastora Imperio o Concha Piquer. Sin embargo, la inmensa sombra de su maestro Sorolla y la elección del camino de la  corrección, alejado de las vanguardias, lo condenaron tras su muerte en 1963 al olvido.

Autorretratos expuestos en la Fundación.

Manuel Benedito. Alfonso XIII. 1926. Óleo sobre lienzo. 74 x  60,5 cm. Casa-Museo  de la Fundación Manuel Benedito. Madrid.

Manuel Benedito. Chula. 1912. Óleo sobre lienzo. 67 x  50 cm. Museo de Bellas Artes de Valencia.

Manuel Benedito. Mis sobrinas. 1913. Óleo sobre lienzo. 100 x  77 cm. Casa-Museo  de la Fundación Manuel Benedito. Madrid.

Manuel Benedito. Pastora Imperio. 1914. Óleo sobre lienzo. 61 x  49 cm. Casa-Museo  de la Fundación Manuel Benedito. Madrid.

Manuel Benedito. General Weyler. 1915. Óleo sobre lienzo. 65 x  48 cm. Casa-Museo  de la Fundación Manuel Benedito. Madrid.

Manuel Benedito. Genoveva. 1918. Óleo sobre lienzo. 126 x  210  cm. Casa-Museo  de la Fundación Manuel Benedito. Madrid.

Manuel Benedito. Concha Piquer. 1926. Óleo sobre lienzo. 61 x  49 cm. Museo de Bellas Artes de Valencia.

Manuel Benedito. Florencia. 1930. Óleo sobre lienzo. 90 x  70 cm. Casa-Museo  de la Fundación Manuel Benedito. Madrid.

Manuel Benedito. En el jardín. 1930. Óleo sobre lienzo. 108 x  83 cm. Casa-Museo  de la Fundación Manuel Benedito. Madrid.

Manuel Benedito. Gregorio Marañón. 1954. Óleo sobre lienzo. 90 x  70 cm. Colección particular. Madrid.

Manuel Benedito escogió el camino de la pintura de los grandes maestros españoles del siglo XVII, aunque incluso desde la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando –de la que Benedito era Académico y más tarde Director- se le adjudicó el estigma de pintor «trasnochado», de ahí su caída en el olvido, pero fue siempre un pintor de carácter, atento siempre a las indumentarias y colores de la gente de la calle y de los campos, aunque siempre  más contenido en su expresión que su impetuoso maestro Sorolla.

Fue Asesor Artístico de la  Real Fábrica de Tapices, Académico de la Real Academia de Bellas Artes San Carlos de Valencia, Miembro Correspondiente de la  Hispanic Society of America, vocal correspondiente de la Academia Nacional de Bellas Artes de Lisboa,  desde 1941 presidente del Patronato del  Museo Sorolla y desde 1955 hasta su muerte presidente de la Asociación de Escritores y Artistas Españoles.

Además de en su Casa-Museo, hay obras de Manuel Benedito expuestas en algunos de los  más importantes museos, como el Museo del Prado, el Reina Sofía, los Thyssem-Bornemisza, Museo de Bellas Ates de Valencia, Museo Nacional de Santiago de Chile, Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, y la Hispanic Society of America de Nueva York.