LA POST GUERRA. El MAQUIS. Parte 8.

Tras los sufrimientos provocados por la clase política en el pueblo español durante los años anteriores a la guerra civil: los conservadores sin hacer sangre, pero con tacones de aguja y finura gobernando de espaldas a la sociedad, y la izquierda, con sangre, odio, agresividad y ordinariez -como era habitual-, se llegó al enfrentamiento armado fratricida que duró tres años, con la victoria del movimiento liderado por el general Franco, portador y conservador de los valores tradicionales religiosos, sociales, familiares e institucionales, y con la DERROTA de las izquierdas rotundas del Frente Popular del PSOE, el PCE, la CNT, POUM y  los republicanos separatistas.

Tras la victoria de los nacionales y para el cambio al orden deseado por ellos, como utopía social que era, estaba claro que sería  necesario un embridamiento de la ciudadanía que recondujera la situación política y social anterior a la guerra, hacia una dirección que naturalmente fue marcada por los VENCEDORES.

Franco fue nombrado Jefe del Gobierno del Estado  «mientras dure la guerra civil,»  el 28 de septiembre de 1936 por altos mandos militares del Ejército insurrecto,  que unos días antes lo habían elevado a la categoría de Generalísimo. En el decreto de la Junta de Defensa Nacional de  dos días más tarde, fue suprimido el «mientras dure la guerra», añadiendo «quien asumirá todos los poderes del nuevo Estado». Así, el día 1 de octubre, en la Capitanía General de Burgos, se celebró el acto de investidura para la asunción  de los nuevos poderes como «Jefe del Estado» sine die.

Hoy vuelve la controversia y la indignación sobre la legalidad o no de este nombramiento de la mano de  Pedro Sánchez y del Tribunal Supremo, que se epistolean en la nube para sacar o no al General del Valle de los Caidos.

Los que habían perdido la guerra, deberían haber reconocido su derrota, y limitarse a sobrevivir, esperando que pasara el chaparrón post bélico. Pero no, los vencidos quisieron seguir tatuando su sentir violento en personas e instituciones del bando vencedor. La mayoría de los españoles derrotados, huidos a Francia tras la guerra civil, se alistaron en la Resistencia francesa, hasta que Alemania comenzó a ser derrotada al final de la Segunda Guerra, dándose entonces la vuelta hacia el sur, reorientando  su lucha antifascista hacia España, integrándose en las partidas  guerrilleras comunistas que permanecían en nuestros montes desde 1939; El maquis, dirigido operativa e ideológicamente por el PCE, recibió de Stalin en 1948 -3 años después de acabar la Segunda Guerra-, la instrucción de desistir de la acción guerrillera en España, momento en el que se intensificaron las acciones contra guerrilleras de las instituciones españolas, que poco a poco fueron terminando con las diferentes partidas operativas.

Muchos de los integrantes de estos grupos guerrilleros murieron o fueron detenidos, lo que en un número elevado de casos supuso también la muerte, escapando otros  a Francia o Marruecos. En 1952 finalizó la eliminación de los últimos grupos de importancia. Desde ese año, quienes aún resistieron en el monte, negándose a elegir entre exilio  o muerte, lucharon exclusivamente por su supervivencia.

Casa de maquis en el Valle de Arán.

A partir de ahí, comenzaron las historias contadas por unos y otros: las del bando de los vencedores, que veían con buenos ojos y justificadas, las acciones tendentes a eliminar  cualquier atisbo  de ideología comunista o persona que lo representara, mientras que los vencidos contaban sus males a borbotones, y siguen haciéndolo –ahora ya incluso ya sin alivio de luto y con colorines-,  sobre las atrocidades sufridas, pero no de las cometidas por ellos.

Por ejemplo, el periodista Carlos Hernández de Miguel, habla de la existencia de más de 300 campos de concentración en España, por los que pasaron más de 700.000 prisioneros, señalando que en la época de Franco, nuestro país se convirtió en un GIGANTESCO CAMPO DE CONCENTRACIÓN.

Otro, como Francisco Moreno Gómez acusa en su libro Los Desaparecidos de Franco, de la existencia en España de muchos “lugares de genocidio”, en donde según él, se llevó a cabo “la limpieza” de demócratas republicanos perpetrada en España durante el Golpe de Estado de 1936, la guerra y la posguerra.

Los izquierdistas nunca hablaron y siguen sin hacerlo, de sus asesinatos en los paseos  a Paracuellos, ni de las quemadas de conventos, ni de los violentos de Largo Caballero, ni de todas las barbaridades cometidas, sino solamente de sus sufrimientos como DEMÓCRATAS REPUBLICANOS que fueron.

Los de derechas hablaban y continúan haciéndolo  de lo contrario: el comunismo estaba convirtiendo España en un erial (gracias a Dios fueron vencidos, porque se puede ver lo que ha quedado de los países en donde se establecieron esos regímenes) y eso era inadmisible,  debiendo ser atajado al coste que fuera.

En una determinada sociedad, y en un determinado momento, pudiera ser necesario establecer por situación de especial gravedad, una DICTADURA -recordemos la República romana-, para protegerla de enemigos exteriores o interiores.

En España, se estableció un régimen dictatorial impuesto por los vencedores de la contienda, siendo una de sus finalidades principales, revertir el pensamiento político y el comportamiento social anteriores al levantamiento, imponiendo nuevas leyes, y un sistema judicial diseñado para hacerlo posible, y garantizar lo propuesto.

Durante la campaña bélica, las muertes y fusilamientos infligidos por ambas partes, fueron las lógicas –y terribles- en un estado de guerra; los vencidos que después de finalizar la guerra, quisieron seguir en el monte, para seguir saboteando y asesinando, ya sabían claramente a lo que se exponían en el caso de ser aprehendidos; las condenas a muerte posteriores a la guerra, lo fueron por sentencia judicial de Consejos de Guerra, siempre por delitos de sangre, como autores o inductores.

También algunos prisioneros de guerra, fueron obligados a trabajar en la construcción de obra pública o monumental, pagando así su obstinación en la defensa de lo que el bando vencedor consideró errado, sin entrar en si lo fue o no.

Pero no hubo un plan de exterminio de los rojos, sino una cirugía extirpatoria de TODO lo que oliera a comunismo o a revolución comunista o socialista, es decir de ideas y comportamientos; si los vencedores hubieran sido las izquierdas republicanas, el resultado para los conservadores hubiera sido mucho peor, ya que sin victoria previa, el asesinato, el motín callejero a tiro limpio y la quema de iglesias y sus servidores, eran su moneda de cambio habitual, estando a la orden del día antes de la guerra.

También conviene recordar, que por aquel entonces, la pena de muerte estaba vigente en muchos países con regímenes democráticos: por ejemplo en Francia, en donde fue abolida en 1981.

No es cierto, como dice Antonio Papell -que ejerce de periodista sin serlo, y que lee y escribe con dificultad- , que muriesen 50.000 personas por condena a muerte tras la guerra; la cifra correspondiente a  «ejecuciones judiciales», entre los años 1939 y 1950 es  de 22.000, siendo indultadas 10.000 aproximadamente.

Las verdaderas víctimas, pudieran considerarse las personas asesinadas por los condenados en los Consejos de Guerra, ya que los actos por los que fueron juzgados, fueron asesinatos y no acciones de guerra, y todos los condenados a muerte, quitaron a sus víctimas la vida, sin ningún juicio previo.

En fin, ahora mucha gente habla con odio de Franco, de la Memoria Histórica, de la dignificación de los perdedores –sobre todo de la económica- y mientras, los conservadores, han permanecido callados como siempre -hasta hace bien poco-…, como nos enseñaron en casa…

Sin embargo, se empieza a advertir un cierto hartazgo de los moderados conservadores, para admitir el ruido de los vocingleros y eternos borbotones de la izquierda rotunda, que nunca verifica ni profundiza en lo que habla, juzgando lo que no vivió, y además con los parámetros de hoy, que no son los que eran entonces…. habiéndose comenzado a quitar las derechas la careta y a tirar su moderación por el sumidero del bidet…

Tobe continued in part 8 and last.