LOS ÁNGELES BUENOS. PARTE 2.

La SEGUNDA JERARQUÍA está compuesta igualmente por tres coros: las/los Dominaciones, las/los Virtudes y las/los Potestades. (Al desconocer con precisión el sexo de los ángeles, prefiero considerar que sus nombres no son sustantivos epicenos ni ambiguos, sino comunes, siendo el artículo el que determine su género, no arriesgándome a que un juez me empapele 38 o 40 años en prisión por equivocarme, que  ellos están muy sensibles).

Antes de comenzar con la segunda Jerarquía, es necesario aclarar que si bien hay bastante unanimidad entre los autores en admitir que la primera jerarquía está conformada por las/los Serafines, Querubines y Tronos, no existe la misma unanimidad en los nombres y orden de los coros de la segunda y tercera jerarquía.

Una de las razones para que exista esa diversidad de criterio es que san Pablo en sus cartas, no siempre siguió el mismo orden; otra razón es que Dionisio, escribió su obra De Coelesti hyerarchia  en griego, y al ser traducida al latín y a las lenguas modernas, se buscó la traducción que se aproximara más al latín y no al griego, que fue el idioma original.

Por ejemplo, el quinto coro de los Ángeles recibe el nombre de “virtutes” en latín, y en griego “dynámeis”, y se podría decir que la traducción al castellano debería ser “virtudes”. Pero la palabra latina “virtutes” significa fuerza y en cambio la palabra “virtudes” en castellano, suele referirse a bondades teologales, cardinales o morales.

Esta SEGUNDA JERARQUÍA es la menos representada gráficamente, por lo que su iconografía está menos definida.

Utilizaremos el orden y la denominación más generalizada entre los expertos en angelología.

DOMINACIONES

Son las/los responsables de asegurar que el Universo mantenga su orden, dirigidos para este cometido por las/los QUERUBINES, debiendo regular además los deberes de las/los ángeles inferiores.

Las/los Dominaciones tienen el conocimiento perfecto de la creación de Dios, y por ello, pueden crear las condiciones para que las leyes que rigen el Universo nunca se quiebren, dominando a la perfección hasta del último átomo del Universo.

Su apariencia es similar a la humana, con dos alas, y pueden aparecer adornados con estrellas, corona o casco y cetro o espada y quizá con un halo de color verde.

Como príncipes, las/los ángeles de las/los Dominaciones, según Dionisio Areopagita, rechazan todo lo que es vano, para estar siempre contemplando la verdad de Dios, y compartiéndola, llevándola a todo lo creado.

Si me empapelan que lo hagan; menudo tostón…les pongo el género que me apetezca…

El arcángel empleo más popular dentro de las DOMINACIONES -cargo- es san Rafael, que en el cristianismo es uno de los tres arcángeles más conocidos por su nombre; los otros dos son Miguel y Gabriel. Rafael es uno de los tres patrones del PEREGRINO (san Cristóbal, san Rafael y san Roque), siendo además el más poderoso de este coro, encargándose de coordinar a las Dominaciones en sus tareas, apareciéndose a los humanos en muy raras ocasiones, y cuando lo hace, es para sanar cualquier herida espiritual que el mundo necesite reparar.

Su nombre proviene del hebreo Rafa-El, que significa “Dios sana”, o “Dios ha sanado”, siendo por tanto el ángel de la curación. Su equivalencia en las religiones griega y romana, es el que cura o sana, significando su nombre  también Sanación de Dios, y siendo el ángel que ayuda a mantener la salud física y espiritual.

Cuenta el Libro de Tobías 5,4, que Rafael fue enviado por Dios para acompañar a Tobías – hijo de Tobit, ciego-, en un largo y peligroso viaje para conseguirle una esposa piadosa, siendo el objetivo Sara, que ya había visto morir a siete prometidos, debido a que un demonio, de nombre Asmodeo, estaba enamorado de ella y mataba a todos los esposos la noche de bodas.

Rafael se presentó a Tobías como Azarías el hijo de Ananías. Durante el viaje, dio instrucciones a Tobías para que pescara un pez, del que debería extraer las vísceras, que usaría más tarde para alejar al demonio Asmodeo y además, curar la ceguera de su padre Tobit.

Alejó a Asmodeo y curó a Tobit, siendo desde entonces considerado protector del noviazgo, y el que sana, siendo uno de los siete ángeles, en la  Presencia del Señor.

Claudio de Lorena. El Arcángel Rafael y Tobías. 1639-1640. Óleo sobre lienzo. 211 x 145 cm. Museo del Prado. Madrid.

Dominaciones en la cúpula del Baptisterio de san Juan de Florencia.

VIRTUDES

Tienen cometidos similares a los Principados -Jerarquía inferior, 3ª-, pero mientras éstos vigilan a los países y a las naciones, las VIRTUDES deben vigilar a distintos grupos humanos.

Su nombre significa ruedas y son los encargados de supervisar a la humanidad, mientras ralentizan o animan los procesos evolutivos, siguiendo siempre los diseños de Dios.

Emanan de ellos rayos de luz, inspirando con éstos a la humanidad de distintas maneras para cumplir los designios de Dios, no pudiendo nombrar a ninguno de este coro, ya que todos se mantienen en el anonimato, trabajando como una sola fuerza, pudiendo señalar que gracias a las virtudes, cada uno de nosotros recibe la inspiración de Dios.

Este grupo, es el encargado de hacer que los milagros se cumplan. Pueden ser representados vestidos de diáconos y portando una rama de lis, o dada su fuerza y sabiduría, a veces con una espada y el Libro Sagrado, pudiendo también ser escenificados con un tarro de perfume como símbolo de oración.

Su existencia es mencionada en la Primera Epístola de san Pedro.

POTESTADES

Son ángeles cuya misión es salvaguardar la conciencia y la historia, supervisando la distribución de poderes entre los humanos y vigilando y controlando LA MUERTE Y LOS NACIMIENTOS -amigos de la Parca, jeje-.

Las POTESTADES o Poderes, cuyo nombre significa autoridad, son los ángeles encargados de guardar y mantener la historia de los cielos y la tierra; están en la frontera entre el mundo espiritual y el físico, siendo también responsables de proteger a los seres humanos.

Su apariencia puede ser la de soldados, ya que portan escudos y espadas flameantes y siempre están listos para liderar una batalla espiritual bajo el mando del Jefe de los ejércitos del Señor, el arcángel san Miguel.

Los ángeles más poderosos de este coro son el Ángel de la Muerte y el del Nacimiento, ya que unidos mantienen el equilibrio de la vida en el mundo. Los ángeles del nacimiento y de la muerte, están rodeados de una gran aura de luz, y puede que sean los últimos seres que quizá veamos antes de nacer y los primeros que veamos después de morir.

Ángel del Nacimiento.

En la tradición judeo-cristiana, a los ángeles y arcángeles Miguel, Gabriel, Samael y Sariel se les ha dado el nombre de ángeles de la muerte. La tradición musulmana a este ángel se le ha dado el nombre de Azrael. Estos dos ángeles del Nacimiento y Muerte, son  los que escriben y borran los nombres de las almas; los escriben cuando nacen y los borran cuando mueren.

Azrael de Juan de Ávalos. Valle de  los Caídos.

Azrael significa “Ayuda de Dios” para la tradición cristiana y hebrea, y es el encargado de recibir en el cielo las oraciones que envían los seres humanos.

Evelyn de Morgan. El Ángel de la Muerte. 1890. Óleo sobre lienzo. 120 x 78 cm. The Morgan Center. Londres. 

La TERCERA JERARQUÍA está compuesta también por tres coros: principados, arcángeles y ángeles.

PRINCIPADOS

Son los guardianes de las naciones y de los países, supervisando aquellos acontecimientos importantes que afecten a los mismos, incluyendo los de carácter político, militar o de desarrollo económico, del mismo modo que las Virtudes son los guardianes de los grupos humanos.

Los Principados también son los encargados de manifestar el dominio de Dios sobre la naturaleza, siendo conocidos también como los ingenieros de Dios, ya que crean valles, montañas, ríos y especies, según la voluntad del Altísimo.

Su apariencia es como la de los ángeles, rodeados por una luz intensa de amor. El más poderoso de estos es el ángel Uriel, cuyo nombre significa Fuego de Dios y su misión es la de despertar la conciencia de los seres humanos a la verdad espiritual que les rodea, siendo además el guardián de la llave que abrirá la puerta del infierno cuando llegue el fin de los tiempos, según el Apocalipsis.

A veces se manifiesta en forma de águila y es considerado el protector de las embarazadas.

Mosaico  del arcángel Saint Uriel en St John’s Church. Boreham Road, Warminster. Wiltshire. England.

ARCÁNGELES

Se encargan de las áreas de los esfuerzos humanos y de sus problemas espirituales, y son los administrativos de los seres celestiales; cada arcángel recibe generalmente una tarea para la humanidad.

No existen diferencias físicas en cuanto a la forma y presencia entre los arcángeles y los ángeles, radicando la distinción entre unos y otros, en la responsabilidad encomendada por el Sumo Hacedor.

La Biblia menciona por su nombre a los arcángeles Miguel (en el libro de Daniel y en el Apocalipsis), Rafael (en el libro de Tobías) y Gabriel (en el libro de Daniel y en el evangelio de San Lucas).

Los arcángeles, cuyo nombre significa el que gobierna, el que comanda, no son los más poderosos, ni los guerreros -a excepción de Miguel-, y se encargan en su mayoría de las cosas administrativas del cielo –por ejemplo la mensajería de san Gabriel en la Anunciación– y de recompensar las actividades humanas que lo merezcan.

Los componentes de este coro son comandados por el mismo Dios, que siempre les encomienda una misión importante, pero debido a su frecuente intervención en el mundo humano, su rango –empleo– se encuentra en la menor de las Jerarquías.

También se pueden encontrar arcángeles siendo líderes de otros rangos: como el arcángel Rafael -líder de las DOMINACIONES- y el arcángel Uriel -líder de los PRINCIPADOS-, pero el más poderoso arcángel es MiguelJefe de los ejércitos de Dios– a quien le fue encomendada la misión de derrotar a Lucifer y sus seguidores, y una vez cumplida su tarea, fue convertido en Príncipe de Dios. Su representación es la de un ángel con dos alas y armadura, que resplandece con la luz del sol, con espada y escudo forjados por el mismo Dios. Miguel también se encarga de entrenar al ejército celestial de POTESTADES, aun no siendo la violencia la forma de batalla más generalizada en el mundo espiritual.

Los más importantes, además del mencionado Miguel  son:

Rafael, el Sanador de Dios, protector de la salud y del noviazgo,

Uriel, el Fuego de Dios, encargado de despertar la conciencia de los hombres y depositario de las llaves del infierno.

Gabriel, el Mensajero Celestial.

Azrael, la Ayuda de Dios, encargado de recibir las oraciones de los hombres.

Raguel, Amigo de Dios, representa la justicia y la armonía, así como también la venganza y la redención.

Guido Reni. El arcángel san Miguel vence a Satán. 1635. Óleo sobre lienzo. 293 x 201 cm. Iglesia de Santa Maria della Concezione dei Cappuccini. Roma.

 

Juan Correa de Vivar. La Anunciación del arcángel san GABRIEL.1559. Óleo sobre tabla. 225 x 246 cm. Museo del Prado Madrid.

Bartolome Correa. El arcángel san Rafael. 1628, Óleo sobre lienzo.172 x 91 cm. Basílica de san Pedro. Lima. Perú.

ÁNGELES

Son la orden inferior de la Jerarquía angelical más baja, la tercera, y los más conocidos por los hombres por estar más cercanos a los asuntos de los mismos, desarrollando gran variedad de funciones sobre todo como mensajeros y protectores del género humano, siendo también los más invocados:»ángel de la guarda, dulce compañía, no me desampares ni de noche ni de día…».

Los ángeles guardianes son los de menor jerarquía celestial, debido a que son los que más separados están del trono de Dios, ya que fueron creados para estar frecuentemente en un plano físico cuidando a los humanos.

Su apariencia suele ser de un cuerpo de luz con dos alas y vestiduras blancas, y su presencia suele provocar sosiego y paz en los seres humanos, mientras ellos realizan su función primordial que es la de servir como mensajeros entre Dios y los hombres.

El coro de los Ángeles no tiene líder, ya que todos tiene la misma función, existiendo muchos, y si la misión de las Potestades es la de proteger a la colectividad y a los grupos  humanos, la de los Ángeles es la de defender a cada hombre uno por uno.

Domenichino. Ángel de la Guarda. 1615.  Óleo sobre lienzo. 132 x 100 cm. Museo del Palacio de Juan III. Vilanow. Polonia.

Mosaico de Ángeles con toga blanca en la Capilla del Sacramento de la basílica de la Assumta de Torcello en la laguna veneciana, con el Agnus Dei en el centro.

Música      https://www.youtube.com/watch?v=DKQw9y3pLLA