La Primera República catalana; entorno histórico inmediato. Parte 3.

El año 1638, Pau Claris -canónigo de la Seo de Urgel-, conocido por su enconamiento contra los obispos no catalanes afectos a la corona, fue elegido diputado por el BRAZO eclesiástico y presidente de la Diputación del General. Francesc de Tamarit fue elegido diputado por el brazo militar y Josep Miquel Quintana por el Brazo popular o real.

Diego Velázquez. Felipe IV de marrón y plata.1631-1632. Óleo sobre lienzo. 199,5 x 113 cm. National Gallery. Londres.

Las tropas castellanas e italianas del ejército real español -compuesto por mercenarios de diversas procedencias- entraron en Cataluña para combatir a los franceses en el Rosellón  -en el marco de la Guerra de los Treinta Años-, y debido a los abusos -habituales en la época y en esas situaciones- de los ejércitos, al tener que utilizar las zonas ocupadas como despensa, y a algunos graves incidentes en varias ciudades catalanas, los campesinos segadors y temporeros del Principado, se amotinaron en junio de 1640, entrando medio millar de ellos en Barcelona el día 7 de junio de 1640  -día del Corpus Christi, de ahí que la historia lo conozca como el Corpus de Sangre-, provocando graves disturbios, que finalizaron con la muerte de trece personas, entre ellas el Virrey Dalmau de Queralt, conde de Santa Coloma.

Hermenegildo Miralles. Els segadors o Corpus de sangre. 1910.

La actitud de la Diputación del General y de su presidente Pau Clarís i Casademunt fue en aquellos momentos conciliadora, pues temían que la revuelta popular se les escapara de las manos, y que la corona decretara una fuerte represión. Finalmente, cuatro días después, se pudo sacar a los amotinados fuera de la ciudad.

Pau Clarís i Casademunt.

Las tensiones entre las autoridades catalanas y la monarquía española continuaron, hasta que en el mes de septiembre, la Junta de Brazos -los tres Brazos o Cortes sin el rey- presidida por Pau Claris oficializó su ruptura con la monarquía de Felipe IV, pidiendo apoyo a Francia, iniciando contactos con el enviado del rey francés, Du Plessis Besançon.

El 27 de octubre llegaron a un acuerdo con du Plessis-Besançon para que los franceses -3.000- ayudaran a la defensa contra el avance del ejército del rey de las Españas dirigido por el marqués de los Vélez, Pedro Fajardo.

Con la victoria del ejército del marqués de los Vélez en Tarragona el 23 de diciembre, los franceses abandonaron Cataluña a principios de enero de 1641. Los contactos con los franceses se intensificaron desde ese momento, marchando una delegación de tres catalanes a París, para entrevistarse con Richelieu que les aseguró protección, si se convertían previamente en una REPÚBLICA tipo la genovesa.

El 14 de enero, du Plessis-Besançon trasladó oficialmente esta petición al presidente de la Diputación del General Pau Claris, y dos días después, Clarís presentó una propuesta ante la Junta de Brazos en la que se exponía que el rey de Francia tomaría el Principado bajo su protección si Cataluña cambiaba su régimen político a repúblicaEl 16 de enero de 1641, la Junta de Brazos reconoció la República Catalana -era la primera vez, que no la última-, y aunque hubo un reconocimiento de las instituciones catalanas acerca de su cambio de régimen a república, en ningún momento, ni la Junta de Brazos ni el Consejo de Ciento, hicieron proclamación explícita alguna de la República, lo que se pudo entender como una solución transitoria adoptada para forzar un acuerdo con el gobierno del rey español, per que estaven cagats de por, para ganar tiempo, o por que se viera la inviabilidad de la puesta en marcha de la república en ese ambiente bélico.

Una semana más tarde -23 de enero-, tras la derrota del ejército catalán en la batalla de Martorell, cerca de Barcelona, du Plessis-Besançon llegó con un nuevo mensaje de Francia, proponiendo que para la ayuda incondicional francesa, sería necesario el reconocimiento de Luis XIII como su soberano. Pau Claris sometió esta nueva exigencia el mismo 23 de enero a la Junta de Brazos, y al día siguiente al Consejo del Ciento, y Luis XIII  fue reconocido en ese momento conde de Barcelona -como Luis I– y Cataluña se colocó bajo soberanía francesa. La REPÚBLICA había durado desde el día 16 al 23  de enero de 1641-7 días.

Philippe de Champaigne. Retrato de Luís XIII de Francia. 1655.Óleo sobre lienzo. 108 x 86 cm. Museo del Prado. No expuesto. 

Tanto la Junta de Brazos como el Consejo de Ciento, acordaron establecer una Junta de Guerra, que no fuera dependiente de esos organismos, que fue presidida por el conseller en cap de la Diputación del General  Joan Pere Fontanella.

Tres días después, el 26 de enero de 1641, el ejército de Felipe IV que seguía mandado por el marqués de los Vélez, fue derrotado por un ejército franco catalán en la batalla de Montjuich, teniendo que retirarse. Luis XIV fue conde de Barcelona –Luís II a la muerte de su padre en 1643. El conflicto se anunciaba largo y de difícil resolución.

En 1643 el conde-duque de Olivares fue cesado. Tras la caída de Olivares, el rey pareció decidido a llevar personalmente las tareas de Estado, pero pronto tomó la decisión de nombrar como valido a Luís Méndez de Haro y Guzmán, sobrino de Olivares, con el título de primer ministro. Su objetivo fue el de acabar con los conflictos interiores y alcanzar la paz en Europa.

En 1643, el ejército del rey Luis XIII conquistó el Rosellón, Monzón y Lérida. Un año después, el rey Felipe IV recuperó Monzón y Lérida, siendo instado a jurar las leyes catalanas. En 1648, con el Tratado de Westfalia -fin de la Guerra de los Treinta Años- y la retirada de la guerra de los aliados de Francia -los Países Bajos-, Luís XIV comenzó a perder interés por Cataluña. Conocedor del descontento de la población catalana por la ocupación francesa, el rey Felipe IV consideró apropiado el caldo de cultivo para atacar, y en 1651 un ejército dirigido por Juan José de Austria -hijo bastardo de Felipe IV- comenzó a asediar Barcelona. El ejército franco-catalán de Barcelona se rindió en 1652 reconociéndose al rey Felipe IV de las Españas como soberano, y a Juan José de Austria como virrey en Cataluña, si bien Francia logró conservar el Rosellón.

José de Ribera «el Spagnoletto». Retrato ecuestre de Juan José de Austria. 1648. Óleo sobre lienzo. 319 x 251 cm. Palacio Real, Madrid.

Luis de Haro tras Felipe IV, en la entrevista que las cortes española y francesa mantuvieron con motivo del Tratado de los Pirineos.

Durante su tiempo de primer ministro, Luís Méndez de Haro obtuvo como éxito principal, la victoria final contra la insurrecta Cataluña y la toma de Barcelona en 1652, sin embargo, en la batalla de las Líneas de Elva en 1659, mandó personalmente las tropas españolas que terminaron derrotadas, al igual que en el conjunto de la Guerra de Restauración Portuguesa.

Luis Méndez de Haro fue el principal negociador español en el Tratado de los Pirineos en 1659, con el cardenal Mazarino por parte francesa en la isla de los Faisanes, tratado que fue acompañado del matrimonio entre Luís XIV y María Teresa de Austria -hija de Felipe IV-.

Por el Tratado, a Francia le fue devuelto por el norte el condado de Artois, y algunas plazas entre las que se encontraban Metz, Toul y Verdún. Los franceses devolvieron a España el Charolais –en el Franco Condado– y las conquistas de Italia. En el sur se cedió a Francia el Rosellón, Vallespir, Conflent y parte de la Cerdaña, situados en la caída norte de los Pirineos. La frontera con España se fijaría desde entonces, siguiendo la línea de altura de los Pirineos, salvo el enclave de Llivia y el valle de Arán.

El Imperio español se seguía descomponiendo, pero eso es otra historia.

Música: Cant de les estrelles. Enric Granados. Voices of Ascension. Part 2.