{"id":13388,"date":"2023-04-22T09:00:48","date_gmt":"2023-04-22T08:00:48","guid":{"rendered":"https:\/\/loscordonesquemeatocadadia.com\/es\/?p=13388"},"modified":"2023-04-16T09:09:41","modified_gmt":"2023-04-16T08:09:41","slug":"la-monja-alferez-parte-4","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/loscordonesquemeatocadadia.com\/es\/2023\/04\/22\/la-monja-alferez-parte-4\/","title":{"rendered":"LA MONJA ALF\u00c9REZ. Parte 4."},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-13388-1\" loop autoplay preload=\"auto\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/loscordonesquemeatocadadia.com\/es\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/MARIONAS-by-Francisco-Guerau-played-by-Xavier-Diaz-Latorre-on-the-baroque-guita.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/loscordonesquemeatocadadia.com\/es\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/MARIONAS-by-Francisco-Guerau-played-by-Xavier-Diaz-Latorre-on-the-baroque-guita.mp3\">https:\/\/loscordonesquemeatocadadia.com\/es\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/MARIONAS-by-Francisco-Guerau-played-by-Xavier-Diaz-Latorre-on-the-baroque-guita.mp3<\/a><\/audio>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hall\u00e9 ocasi\u00f3n para huir con el amparo de don Juan Ponce de Le\u00f3n, que me dio caballo y armas saliendo de la Concepci\u00f3n, hacia <em>Valdivia<\/em> y <em>Tucum\u00e1n<\/em>.<!--more--><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-13378 aligncenter\" src=\"https:\/\/loscordonesquemeatocadadia.com\/es\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/tucuman-concepcion-y-valdivia.jpg\" alt=\"\" width=\"371\" height=\"338\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Comenc\u00e9 a marchar por la costa pas\u00e1ndolo mal por falta de agua. Encontr\u00e9 en el camino a dos soldados de mala pinta, y sin preguntarnos nada, seguimos los tres juntos determinados a morir antes que dejarnos prender. Los tres llev\u00e1bamos caballos, armas blancas y de fuego y a la providencia divina. Entramos en la cordillera, subiendo m\u00e1s de treinta leguas sin encontrar en ellas, ni en las 300 siguientes, ni un bocado de pan, ni agua. Tuvimos que matar a uno de nuestros caballos para comer, pero era solo huesos y pellejo, y poco a poco tuvimos que hacer lo mismo con los otros dos otros. Entramos en una tierra tan fr\u00eda que nos hel\u00e1bamos. Vimos en la distancia a dos hombres cerca de una pe\u00f1a, alegr\u00e1ndonos, y salud\u00e1ndoles desde lejos. Fuimos hacia ellos, y al llegar, vimos que estaban muertos, helados, con las bocas abiertas como riendo. La imagen nos caus\u00f3 pavor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seguimos, y tres d\u00edas m\u00e1s tarde uno de nosotros no pudo m\u00e1s, y amaneci\u00f3 muerto. Al d\u00eda siguiente, como a las cuatro de la tarde mi compa\u00f1ero llorando se dej\u00f3 caer sin poder andar m\u00e1s, y expir\u00f3. Llevaba en la faltriquera ocho pesos que tom\u00e9, y sin saber hacia d\u00f3nde, prosegu\u00ed el camino, cargado con el arcabuz y un pedazo de tasajo que me quedaba, esperando que me llegara la parca lo mismo que a los otros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Me arrim\u00e9 a un \u00e1rbol y llor\u00e9, y pienso que fue la primera vez que rec\u00e9 el rosario encomend\u00e1ndome a la Sant\u00edsima Virgen y a San Jos\u00e9. Descans\u00e9 un poco, me levant\u00e9, y segu\u00ed caminado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A la ma\u00f1ana siguiente, rendido, en un estado de cansancio y de hambre inaprensible, vi venir dos hombres a caballo; no sab\u00eda si afligirme o alegrarme, e ignorando si eran caribes o si eran cristianos previne mi arcabuz. Me preguntaron ad\u00f3nde iba por all\u00ed tan a desmano. Eran cristianos y vi el cielo abierto. Les coment\u00e9 que andaba perdido y que no sab\u00eda d\u00f3nde estaba, pero pudieron ver que estaba rendido, muerto de hambre y sin fuerzas para levantarme.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Descabalgaron, d\u00e1ndome algo de comer y beber. Me subieron a un caballo y me llevaron a una heredad cercana, donde estaba su ama, llegando sobre las cinco de la tarde.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La mujer era una mestiza, que, vi\u00e9ndome y oy\u00e9ndome, se compadeci\u00f3 de m\u00ed y me recibi\u00f3 bien, me dio bien de cenar, me proporcion\u00f3 cama, dej\u00e1ndome dormir hasta que me despert\u00e9 ya algo restaurado. A la ma\u00f1ana siguiente me dio bien de almorzar, y vi\u00e9ndome con las ropas ra\u00eddas me dio un vestido de pa\u00f1o. Era bien acomodada y ten\u00eda mucho ganado, y como parece que por all\u00ed aparec\u00edan pocos espa\u00f1oles, me apeteci\u00f3 para su hija.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al cabo de ocho d\u00edas, me dijo la buena mujer que me quedase all\u00ed para gobernar la casa. Yo mostr\u00e9 mucha gratitud de la merced que me hac\u00eda, y me ofrec\u00ed para servirla lo mejor que supiera. A los pocos d\u00edas, me dio a entender que le gustar\u00eda que me casase con su hija, que era muy negra y fea, muy contraria a mi gusto, que fue siempre de caras guapas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mostr\u00e9 gran alegr\u00eda y ofreci\u00e9ndome a sus pies para que dispusiese de m\u00ed como de cosa propia, fui sirvi\u00e9ndola lo mejor que supe; me visti\u00f3 muy bien y me fue entregando su casa y su hacienda. Pasados dos meses, nos fuimos a Tucum\u00e1n, para el casamiento y all\u00ed estuve otros dos meses dilatando el asunto con varios pretextos, hasta que no pude m\u00e1s, y, tomando una mula, me fui, no volviendo a verles.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Antes de irme de Tucum\u00e1n, y durante aquellos dos meses que estuve entreteniendo a la india, hice amistad con el secretario del obispo, el cual me festej\u00f3 y me llev\u00f3 a su casa varias veces para jugar, present\u00e1ndome all\u00ed al can\u00f3nigo de la iglesia principal, el cual tambi\u00e9n se me inclin\u00f3, acarici\u00f3, regal\u00f3 y convid\u00f3 varias veces a comer; finalmente vino a declararse, arguyendo que ten\u00eda una sobrina en casa de mi edad, de muy buen ver y con buena dote, y que hab\u00eda pensado desposarla conmigo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Vi a la moza y me pareci\u00f3 bien, y al punto de manifestarlo, me envi\u00f3 un vestido de terciopelo bueno, doce camisas, seis pares de calzones, unos cuellos de Holanda, una docena de lenzuelos y doscientos pesos en una fuente; todo esto de regalo y galanter\u00eda, no entendi\u00e9ndose como la dote. Lo acept\u00e9 con agrado, y compuse la respuesta lo mejor que supe, d\u00e1ndole las gracias y poni\u00e9ndome a sus pies.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ocult\u00e9 lo que pude a la sobrina, y en lo requerido, les di a entender que prefer\u00eda esperar a que se celebrara el casorio para solemnizar todo; y hasta donde pude mantener el equilibrio, permanec\u00ed sin inmutarme, y cuando ya no pude escaquearme m\u00e1s de mi natural cumplimiento, mont\u00e9 a caballo y me fui de all\u00ed.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-13394\" src=\"https:\/\/loscordonesquemeatocadadia.com\/es\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Potosi-Tucumam.jpg\" alt=\"\" width=\"283\" height=\"222\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Me dirig\u00ed hacia <strong><em>Potos\u00ed<\/em><\/strong>, que dista de all\u00ed como <em>quinientas cincuenta leguas<\/em>, en las que tard\u00e9 m\u00e1s de tres meses, caminado por tierras fr\u00edas y despobladas. A los pocos d\u00edas de salir, top\u00e9 con un soldado que tambi\u00e9n se dirig\u00eda a Potos\u00ed, e hicimos el viaje juntos. Uno de aquellos d\u00edas nos salieron tres hombres con escopetas pidiendo que les entreg\u00e1ramos lo que llev\u00e1bamos. No hubo modo de hacerles creer que no llev\u00e1bamos nada qu\u00e9 dar; hubimos de apearnos y enfrentarnos a ellos. Cayeron dos y el otro sali\u00f3 huyendo, volviendo nosotros a montar y a proseguir nuestro camino.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Finalmente, tras duro sufrimiento, llegamos a <strong><em>Potos\u00ed<\/em><\/strong>. Entramos sin conocer a nadie, y cada uno se fue por su lado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tras varios d\u00edas encontr\u00e9 apa\u00f1o con Juan L\u00f3pez de Arguijo, <strong><em>veinticuatro<\/em><\/strong> de la ciudad de la <em><strong>Plata<\/strong><\/em>, provincia de Charcas, contrat\u00e1ndome por novecientos pesos al a\u00f1o. Ten\u00eda que llevar a <em>Charcas<\/em> un reba\u00f1o de carneros y ochenta indios. Al poco de llegar, mi amo tuvo contiendas con unos hombres con reyertas y prisiones, por lo que me volv\u00ed a Potos\u00ed.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Vuelto a Potos\u00ed, hubo poco despu\u00e9s un alzamiento de Alonso Ib\u00e1\u00f1ez, siendo corregidor don Rafael Ortiz, del h\u00e1bito de Santiago, el cual junt\u00f3 gente, entre los que yo me encontraba, para ir contra los alzados que eran m\u00e1s de cien. Les pregunt\u00f3 el corregidor en alta voz<em>: \u00a1Qui\u00e9n vive!<\/em> No respondieron, repitiendo la pregunta y algunos respondieron<em>: \u00a1La libertad!<\/em> Al grito del corregidor de <em>\u00a1Viva el rey!<\/em>, avanzamos a cuchilladas y balazos. Ellos se defendieron del mismo modo, hasta que, apretados al ser cogidas las espaldas por una calle sin salida, se rindieron. Escapados algunos, prendimos a treinta y seis, entre ellos Ib\u00e1\u00f1ez, encontrando 7 muertos suyos y 2 nuestros, y heridos muchos de ambas partes. Se someti\u00f3 a tormento a los aprehendidos para conocer el alcance de sus anhelos, y confesaron pretender hacerse con la ciudad aquella noche.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pasados quince d\u00edas se ahorc\u00f3 a todos ellos, con lo que la ciudad qued\u00f3 tranquila.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por algo que tuve que hacer bien all\u00ed o quiz\u00e1 por algo antes hecho, se me dio el cargo de ayudante de sargento mayor, y all\u00ed estuve sirviendo dos a\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tras dos a\u00f1os en <strong><em>Potos\u00ed<\/em><\/strong>, dio orden el gobernador Pedro de Legui, del h\u00e1bito de Santiago, de crear una expedici\u00f3n para los Chuncos y el Dorado, poblaci\u00f3n de indios de guerra, a quinientas leguas, tierra rica en oro y piedras preciosas. Era maestre de campo de la expedici\u00f3n Bartolom\u00e9 de Alba, que, a los veinte d\u00edas, con todo preparado, parti\u00f3, marchando yo en el grupo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Llegamos a un poblado llamado <em>Arzaga<\/em>, de indios de paz, en donde estuvimos ocho d\u00edas, cogiendo gu\u00edas para el camino, perdi\u00e9ndonos a pesar de la providencia, entrando por un camino cortado a pico, en donde se despe\u00f1aron doce hombres y cincuenta mulas, cargadas de bastimentos y municiones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Marchando tierra adentro encontramos llanos llenos de almendros y de frutales. Quer\u00eda Bartolom\u00e9 de Alba que, para suplir la falta de los bastimentos perdidos, all\u00ed se pod\u00eda sembrar, pero la infanter\u00eda no se avino a ello, se\u00f1alando que all\u00ed no se iba a sembrar, sino a conquistar y a coger oro, y que el sustento ya lo buscar\u00edamos. Seguimos, y al tercer d\u00eda descubrimos un pueblo de indios, que estaba en armas. Llegamos, y viendo y oyendo los arcabuces, los indios huyeron quedando algunos muertos. Entramos en el lugar sin haber podido coger un solo indio que pudiera indicarnos el camino. El maestre de campo, Bartolom\u00e9 de Alba, fatigado, se sac\u00f3 la celada de la cabeza para limpiarse el sudor, y un muchacho como de doce a\u00f1os, encaramado a un \u00e1rbol, le dispar\u00f3 una flecha que le entr\u00f3 por un ojo y lo derrib\u00f3, muriendo dos d\u00edas despu\u00e9s. Al muchacho le hicimos diez mil a\u00f1icos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los indios hab\u00edan vuelto al lugar en n\u00famero de m\u00e1s de diez mil. Nos volvimos contra ellos con tal coraje, que termin\u00f3 corriendo por la plaza abajo un arroyo de sangre, persigui\u00e9ndolos y mat\u00e1ndolos hasta pasar el r\u00edo Dorado. Entonces, nos mand\u00f3 el gobernador parar, haci\u00e9ndolo a rega\u00f1adientes, porque en las casas del lugar hab\u00edamos hallado m\u00e1s de sesenta mil pesos en polvo de oro, y en la orilla del r\u00edo hallaron otro mont\u00f3n aun mayor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pedimos al gobernador licencia para conquistar aquella tierra, y como \u00e9l, por razones que tendr\u00eda, no la diese, muchos, y yo con ellos, nos fuimos. Yo me fui a <em>Centiago<\/em>, y de all\u00ed a la provincia de <em>Charcas<\/em>\u00a0con algunos dineros, que poco a poco, y en breve, perd\u00ed.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De la Plata, llegu\u00e9 a las Charcas, distante diez y seis leguas, volvi\u00e9ndome a encontrar con Juan L\u00f3pez de Arguijo &#8211;<em>veinticuatro<\/em>-, con el que volv\u00ed a acomodarme. Me dio diez mil cabezas de carneros de carga y ciento y pico indios. Tambi\u00e9n me provey\u00f3 de una gran cantidad de dinero para que fuese a los llanos de <em>Cochabamba<\/em> y comprase trigo, lo moliera y lo llevara a <strong><em>Potos\u00ed<\/em><\/strong>, donde se vender\u00eda muy bien. Compr\u00e9 ocho mil fanegas, a cuatro pesos, las cargu\u00e9 en los carneros, mol\u00ed tres mil quinientas y part\u00ed con ellas al Potos\u00ed. Las vend\u00ed a quince pesos y medio, volviendo a los molinos donde me esperaba molido el resto, y compradores para todo. Vend\u00ed todo a diez pesos, y me volv\u00ed a las Charcas con el dinero a buscar a mi amo, el cual, vista la buena ganancia, pens\u00f3 hacer lo mismo de nuevo.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-13398\" src=\"https:\/\/loscordonesquemeatocadadia.com\/es\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/potosi-charcas-cochabamba.jpg\" alt=\"\" width=\"336\" height=\"302\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entretanto, en las Charcas un domingo, no teniendo nada mejor qu\u00e9 hacer, entr\u00e9 a jugar en la casa de don Antonio Calder\u00f3n, sobrino del obispo. Estaban all\u00ed el provisor, el arcediano y un mercader de Sevilla all\u00ed casado. Me sent\u00e9 a jugar con el mercader, y fuimos jugando hasta que en una mano me dijo el mercader, que estaba ya picado: <em>Envido<\/em> y yo le contest\u00e9: <em>\u00bfQu\u00e9 envida?<\/em>\u00a0 Repiti\u00f3 <em>Envido<\/em> y le volv\u00ed a decir: <em>\u00bfQu\u00e9 envida?<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dio un golpe en la mesa con un dobl\u00f3n, diciendo: <em>\u00a1Envido un cuerno!<\/em> Y yo le contest\u00e9: <em>\u00a1Quiero, y subo el otro que le queda!<\/em> Arroj\u00f3 los naipes y sac\u00f3 la daga y yo la m\u00eda; nos agarraron los presentes apart\u00e1ndonos, y dejando que pasara el tiempo hasta bien entrada la noche. Sal\u00ed para irme a casa, y al volver una esquina, me estaba esperando con la espada fuera. Saqu\u00e9 la m\u00eda, y nos embestimos, y al poco rato le entr\u00e9 una punta y cay\u00f3. Acudi\u00f3 gente de la justicia que me quiso prender y al resistirme, recib\u00ed dos heridas, y retir\u00e1ndome, vine a coger iglesia, la mayor. All\u00ed me estuve unos d\u00edas, advertido por mi amo de que me quedase hasta que una noche, bien reconocidos el terreno y el camino, part\u00ed hacia <em>Piscobamba<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">*1 legua = 4,828 km.<\/p>\n<p>*El <b>veinticuatro<\/b>\u00a0o\u00a0<b>caballero veinticuatro<\/b> fue un cargo propio de las corporaciones municipales de algunas ciudades de Espa\u00f1a. \u00a0Era un cargo equivalente al de regidor o concejal, asociado a la nobleza.<\/p>\n<h3><em>M\u00fasica<\/em>: MARIONAS de Francisco Guerau, tocado por\u00a0 Xavier D\u00edaz-Latorre con guitarra barroca.<\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hall\u00e9 ocasi\u00f3n para huir con el amparo de don Juan Ponce de Le\u00f3n, que me dio caballo y armas saliendo de la Concepci\u00f3n, hacia Valdivia y Tucum\u00e1n.<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":13395,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_mo_disable_npp":"","om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"footnotes":""},"categories":[9,61,22],"tags":[2277,2278,2279,2280,2276,2275,2281,2262,2271,2274],"class_list":["post-13388","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-el-abuelo-cebolleta","category-ficcion","category-historia","tag-arzaga","tag-centiago","tag-charcas","tag-cochabamba","tag-el-dorado","tag-los-chuncos","tag-piscobamba","tag-potosi","tag-tucuman","tag-veinticuatro"],"aioseo_notices":[],"post_mailing_queue_ids":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/loscordonesquemeatocadadia.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13388","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/loscordonesquemeatocadadia.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/loscordonesquemeatocadadia.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/loscordonesquemeatocadadia.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/loscordonesquemeatocadadia.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=13388"}],"version-history":[{"count":11,"href":"https:\/\/loscordonesquemeatocadadia.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13388\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":13735,"href":"https:\/\/loscordonesquemeatocadadia.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13388\/revisions\/13735"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/loscordonesquemeatocadadia.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/13395"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/loscordonesquemeatocadadia.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=13388"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/loscordonesquemeatocadadia.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=13388"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/loscordonesquemeatocadadia.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=13388"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}