{"id":13448,"date":"2023-05-20T09:00:56","date_gmt":"2023-05-20T08:00:56","guid":{"rendered":"https:\/\/loscordonesquemeatocadadia.com\/es\/?p=13448"},"modified":"2023-05-15T21:35:36","modified_gmt":"2023-05-15T20:35:36","slug":"la-monja-alferez-parte-8","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/loscordonesquemeatocadadia.com\/es\/2023\/05\/20\/la-monja-alferez-parte-8\/","title":{"rendered":"LA MONJA ALF\u00c9REZ. Parte 8."},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-13448-1\" loop autoplay preload=\"auto\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/loscordonesquemeatocadadia.com\/es\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Antonio-de-Cabezon-Quatro-favordone-3.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/loscordonesquemeatocadadia.com\/es\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Antonio-de-Cabezon-Quatro-favordone-3.mp3\">https:\/\/loscordonesquemeatocadadia.com\/es\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Antonio-de-Cabezon-Quatro-favordone-3.mp3<\/a><\/audio>\n<p style=\"text-align: justify;\">Le dije a Su Ilustr\u00edsima D. Juli\u00e1n de Cort\u00e1zar que me gustar\u00eda volver a mi patria, donde har\u00eda lo que pareciese m\u00e1s conveniente para mi salvaci\u00f3n. Y con esto, y con un buen regalo que me hizo, me desped\u00ed de \u00e9l y de Santa Fe. Pas\u00e9 a Zaragoza por el r\u00edo de la Magdalena arriba. Ca\u00ed all\u00ed enferma, y estuve a punto de morir. Despu\u00e9s de unos d\u00edas convaleciendo, sal\u00ed por el r\u00edo hacia Tenerife en donde acab\u00e9 de recuperarme.<!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">All\u00ed, hall\u00e1ndose la armada del general Tom\u00e1s de Larraspuru que part\u00eda para Espa\u00f1a me embarqu\u00e9 en su capitana. Era el a\u00f1o de 1624. El general me recibi\u00f3 con mucho agrado y me sent\u00f3 a su mesa trat\u00e1ndome as\u00ed hasta pasadas doscientas leguas del canal de Bahama. All\u00ed, un d\u00eda en el juego, se arm\u00f3 una reyerta y tuve que dar a uno un raj\u00f3n en la cara con un cuchillo, y eso inquiet\u00f3 mucho. El general se vio obligado a pasarme a la almiranta, donde yo ten\u00eda paisanos, pero prefer\u00ed ir en el patache <em>San Telmo<\/em>, del que era capit\u00e1n don Andr\u00e9s de Ot\u00f3n, y lo pasamos mal porque hac\u00eda agua y nos vimos en peligro de hundirnos.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-13456\" src=\"https:\/\/loscordonesquemeatocadadia.com\/es\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/a-1.jpg\" alt=\"\" width=\"415\" height=\"278\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Gracias a Dios, llegamos a C\u00e1diz a primeros de noviembre de 1624. Desembarcamos, y estuve all\u00ed ocho d\u00edas. De C\u00e1diz march\u00e9 a Sevilla en donde permanec\u00ed quince d\u00edas escondi\u00e9ndome cuanto pude, huyendo de la gente que acud\u00eda a verme vestida de hombre. De all\u00ed march\u00e9 a Madrid, y estuve veinte d\u00edas sin descubrirme. En la villa me prendieron por mandato del vicario sin saber por qu\u00e9 raz\u00f3n, haci\u00e9ndome soltar luego el conde de Olivares.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">March\u00e9 para Pamplona, en donde estuve dos meses, partiendo desde all\u00ed hacia Roma por ser el a\u00f1o santo del Jubileo Grande. Tom\u00e9 el camino por Francia, y tuve grandes desventuras, porque, pasando el Piamonte y llegando a Tur\u00edn, achac\u00e1ndome ser esp\u00eda de Espa\u00f1a me prendieron, quit\u00e1ndome el poco dinero y vestidos que llevaba, y me tuvieron en prisi\u00f3n cinco d\u00edas, al cabo de los cuales y no resultando ninguna cosa contra m\u00ed, me soltaron, pero no me dejaron proseguir el camino que llevaba, ni me devolvieron lo m\u00edo, mand\u00e1ndome volver atr\u00e1s, so pena de galeras. Hube de volverme con muchas penalidades, pobre, a pie, y mendigando. Llegu\u00e9 a Tolosa de Francia y me present\u00e9 ante el conde de Agramonte, virrey de Pau y gobernador de Bayona, al que a la ida, hab\u00eda yo entregado cartas de Espa\u00f1a. El buen caballero, viendo mi estado me mand\u00f3 vestir y me regal\u00f3 para el camino cien escudos y un caballo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Llegu\u00e9 a Madrid, y me present\u00e9 ante Su Majestad Felipe IV, suplic\u00e1ndole que premiase mis servicios, que llevaba resumidos en un memorial que puse en su real mano. Su Majestad me confirm\u00f3 <strong><em>mi graduaci\u00f3n militar y me apod\u00f3 la<\/em> <span style=\"color: #ff0000;\"><em>monja alf\u00e9rez<\/em><\/span><\/strong>, remiti\u00e9ndome al Consejo de Indias para gestionar m\u00ed pensi\u00f3n que deber\u00eda ser dependiente de la Capitan\u00eda General de Chile, y all\u00ed acud\u00ed, presentando los papeles que en mis <em>sinvivires<\/em> hab\u00eda podido conservar.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-13459\" src=\"https:\/\/loscordonesquemeatocadadia.com\/es\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/330px-Philip_IV_of_Spain.jpg\" alt=\"\" width=\"330\" height=\"392\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em><strong>Felipe IV de Habsburgo, rey de Espa\u00f1a.<\/strong><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Consejo de Indias me atendi\u00f3, y me favorecieron asign\u00e1ndome ochocientos escudos de renta, algo menos de lo que yo ped\u00ed. Esto fue en el mes de agosto de 1625, ya cumplidos 39 a\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Me puse a continuaci\u00f3n en camino para Barcelona con tres amigos. Llegamos a L\u00e9rida, reposamos un poco, y proseguimos nuestro camino el Jueves Santo por la tarde y en llegando a Velpuche, y como a las cuatro de la tarde, en una vuelta del camino y por el lado derecho del mismo, nos salieron de repente nueve hombres con sus escopetas, los gatillos levantados, cerc\u00e1ndonos y mand\u00e1ndonos apear de los caballos. Desmontados, nos quitaron las armas, los caballos, los vestidos y cuanto llev\u00e1bamos sin dejarnos m\u00e1s que los papeles, para lo que tuvimos que suplicarles mucho.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Proseguimos nuestro camino a pie, desnudos y avergonzados, entrando en Barcelona el <em>S\u00e1bado Santo<\/em> de 1626 por la noche, sin saber, al menos yo, qu\u00e9 hacer. Mis compa\u00f1eros tiraron por un lado para buscar un remedio; yo, me fui por otro, de casa en casa, contando el robo. Pude hacerme por caridad con unos viejos trapos y una mala capilla para cubrirme. Llegada la noche, me met\u00ed en un portal, donde hall\u00e9 tendidos a otros miserables.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al d\u00eda siguiente me enter\u00e9 que estaba en Barcelona el rey, y con \u00e9l, el marqu\u00e9s de Montes Claros, buen caballero, caritativo, a quien conoc\u00ed en Madrid. Fui a verle y le cont\u00e9 mis cuitas; manifest\u00f3 su dolor por lo acontecido alegr\u00e1ndose de que hubiera salido sin da\u00f1o.\u00a0 Me mand\u00f3 vestir y me llev\u00f3 a presencia de Su Majestad el rey Felipe.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entr\u00e9 y refer\u00ed a Su Majestad lo sucedido tal como pas\u00f3. Me escuch\u00f3, y orden\u00f3 Su Majestad que me dieran treinta ducados de ayuda y de costa. Me desped\u00ed bes\u00e1ndole la mano, y luego tambi\u00e9n al marqu\u00e9s de Montes Claros, a quien tanto le deb\u00eda, sacando embarque en la galera <em>San Mart\u00edn que <\/em>marchaba a G\u00e9nova.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En G\u00e9nova, estuve quince d\u00edas, y fui ver a Pedro de Chavarr\u00eda, del h\u00e1bito de Santiago, <em>veedor<\/em> general. Parece que llegu\u00e9 muy temprano, y no hab\u00eda abierto. Me sent\u00e9 en una piedra en su puerta y estando all\u00ed, lleg\u00f3 un hombre bien vestido, soldado gal\u00e1n, con una gran cabellera, que por el habla parec\u00eda ser italiano. Nos saludamos y trabamos conversaci\u00f3n y me pregunt\u00f3: <em>\u00bfEs usted espa\u00f1ol?<\/em> Le contest\u00e9 que s\u00ed, y respondi\u00f3: <em>Entonces, ser\u00e1 usted soberbio, porque los espa\u00f1oles lo son, y arrogante.<\/em> Yo le dije: <em>yo a todos los veo muy hombres para cuanto se ofrece.<\/em> Me contest\u00f3: <em>Yo los veo a todos que son una\u00a0merda.<\/em> Me levant\u00e9 y le espet\u00e9: <em>no hable usted de ese modo, que el m\u00e1s triste espa\u00f1ol es mejor que el mejor italiano.<\/em> <em>\u00bfSustentar\u00e1 lo que dice?<\/em> me pregunt\u00f3, y yo naturalmente dije: <em>s\u00ed, lo har\u00e9<\/em>. As\u00ed que salimos tras unos dep\u00f3sitos de agua que hab\u00eda por all\u00ed cerca, sacamos las espadas y empezamos a tirar, y en esto uno se puso a su lado. Le entr\u00e9 al italiano una estocada, y cay\u00f3. Me quedaba el otro, y lo iba agobiando, cuando lleg\u00f3 un hombre cojo, con buen br\u00edo, y se puso a su lado, que deb\u00eda ser su amigo, y ya entre los dos me apretaban. Al ver el desajuste, lleg\u00f3 otro, y se puso del m\u00edo, quiz\u00e1 por verme solo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fueron acudiendo muchos, como si de una verbena se tratara Acudieron tantos, que hubo tal confusi\u00f3n que, sin que nadie reparara, me fui a mi galera, y no supe m\u00e1s del asunto. All\u00ed me cur\u00e9 de una leve herida en una mano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De G\u00e9nova fui a Roma. Bes\u00e9 el pie a Su Santidad <em>Urbano VIII<\/em>, y me pidi\u00f3 que le refiriera mi historia, resumiendo en lo posible. Le cont\u00e9 mi vida y correr\u00edas, mi sexo y virginidad. Mostr\u00f3 Su Santidad extra\u00f1eza de cosas tan extravagantes para \u00e9l, y con afabilidad y gentileza, me exhort\u00f3 a ser honesta en adelante y a abstenerme de ofender al pr\u00f3jimo. Me concedi\u00f3 Su Santidad licencia para proseguir mi vida vestido de hombre<strong> y firmando como tal<\/strong>. <strong>A partir de entonces utilic\u00e9 el nombre de <em><span style=\"color: #ff0000;\">Antonio de Erauso<\/span><\/em>.<\/strong><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-13454 aligncenter\" src=\"https:\/\/loscordonesquemeatocadadia.com\/es\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/urbano-viii-papa.jpg\" alt=\"\" width=\"204\" height=\"324\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em><strong>Su Santidad Urbano VIII.<\/strong><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">H\u00edzose mi caso notorio en Roma, y fue notable el concurso de personajes, pr\u00edncipes, obispos y cardenales con el deseo de verme. En mes y medio que estuve en Roma, fue raro el d\u00eda en que no fuese convidado de pr\u00edncipes, especialmente un viernes que fui regalado por unos caballeros, por orden del Senado romano, y me asentaron en un libro como ciudadano de esa ciudad. El d\u00eda de San Pedro, 29 de junio de 1626, me llevaron a la capilla de San Pedro, en donde vi a los cardenales y las ceremonias que se acostumbran aquel d\u00eda. Todos, me mostraron notable agrado y la mayor\u00eda gustaron de dirigirse a m\u00ed.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por la tarde, hall\u00e1ndome con tres cardenales, me dijo el cardenal Magal\u00f3n, que lo \u00fanico malo que ten\u00eda yo era ser espa\u00f1ol, a lo cual le dije: <em>a m\u00ed me parece, se\u00f1or, con la correcci\u00f3n que se debe a Vuestra Se\u00f1or\u00eda Ilustr\u00edsima, que esa es la \u00fanica cosa buena que tengo.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De Roma, me fui a N\u00e1poles, el d\u00eda 5 de julio de 1626. En N\u00e1poles, un d\u00eda, pase\u00e1ndome en el muelle, repar\u00e9 en las risotadas de dos damiselas que charlaban con dos mozos. Me miraban con sorna, y me dijo una con mucha iron\u00eda: \u00a0<em>se\u00f1ora Catalina, \u00bfad\u00f3nde va por este barrio?<\/em> \u00a0Respond\u00ed: <em>se\u00f1oras putas, a darles a ustedes cien pescozones y cien cuchilladas a quienes las quiera defender<\/em>. Callaron y se fueron de all\u00ed todos al trote.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De regreso a Espa\u00f1a volv\u00ed a embarcarme para las Indias, instal\u00e1ndome en Nueva Espa\u00f1a en 1630, en la ciudad de <strong><em>Orizaba<\/em><\/strong>, donde establec\u00ed un negocio de arrier\u00eda entre las ciudades de M\u00e9xico y Veracruz.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-13453\" src=\"https:\/\/loscordonesquemeatocadadia.com\/es\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Nonumentro-en-ORIZABA-majico-a-cataloina.jpg\" alt=\"\" width=\"460\" height=\"287\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em><strong>Monumento en Orizaba -M\u00e9jico- a Catalina de Erauso.<\/strong><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">P.D.: Parece que Catalina de Erauso muri\u00f3 transportando una carga en un bote, aunque hay quien afirma que su fallecimiento ocurri\u00f3 en los altos de Orizaba, sola entre sus asnos de carga. Algunos historiadores aseguran que est\u00e1 enterrada en la Iglesia del Real Hospital de Nuestra Se\u00f1ora de la Inmaculada Concepci\u00f3n de los Hermanos Juaninos, la que hoy es conocida como la Iglesia de San Juan de Dios de la ciudad de Orizaba en Veracruz.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-13452\" src=\"https:\/\/loscordonesquemeatocadadia.com\/es\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/monumento-a-catalina-de-E-en-el-parquie-del-real-palacio-de-miramar-de-san-sebastian-1.jpg\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"256\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em><strong>Busto de la Monja Alf\u00e9rez, en el parque del palacio real de Miramar de San Sebasti\u00e1n, la ciudad en la que naci\u00f3<\/strong><\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Fue Catalina de Erauso novicia convertida en militar, asesina confesa de al menos diez hombres, pendenciera, ludo\u0301pata, virgen, lesbiana<strong>,<\/strong> y travestida. Catalina de Erauso fue uno de los personajes m\u00e1s singulares del Barroco y del Siglo de Oro espa\u00f1ol.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Cuando la conoc\u00ed era alta y recia de talle, de apariencia m\u00e1s bien masculina, no ten\u00eda m\u00e1s pecho que una ni\u00f1a. Dec\u00eda que hab\u00eda empleado no s\u00e9 qu\u00e9 remedio para hacerlo desaparecer; parece que fue un emplasto que le suministr\u00f3 un italiano: el efecto fue doloroso, pero muy a deseo. De cara no era muy fea, pero bastante ajada por los a\u00f1os. Su aspecto era m\u00e1s bien el de un eunuco que el de una mujer. Vest\u00eda de hombre, a la espa\u00f1ola; llevaba la espada tan bravamente como la vida, y la cabeza un poco baja y metida en los hombros, que eran demasiado altos. En suma, m\u00e1s ten\u00eda el aspecto bizarro de un soldado que el de un cortesano galante. \u00danicamente su mano podr\u00eda hacer dudar de su sexo, porque era llena y carnosa, aunque robusta y fuerte, y el adem\u00e1n, que, todav\u00eda algunas veces ten\u00eda un no s\u00e9 qu\u00e9 de femenino.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>M\u00fasica: Antonio de Cabez\u00f3n. Cuatro Favordone. Parte 3.<\/em><\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Le dije a Su Ilustr\u00edsima D. Juli\u00e1n de Cort\u00e1zar que me gustar\u00eda volver a mi patria, donde har\u00eda lo que pareciese m\u00e1s conveniente para mi salvaci\u00f3n. Y con esto, y con un buen regalo que me hizo, me desped\u00ed de \u00e9l y de Santa Fe. Pas\u00e9 a Zaragoza por el r\u00edo de la Magdalena arriba. [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":13348,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_mo_disable_npp":"","om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"footnotes":""},"categories":[9,61,22],"tags":[2289,2290,2291,132,1857,2292],"class_list":["post-13448","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-el-abuelo-cebolleta","category-ficcion","category-historia","tag-barcelona","tag-cadiz","tag-genova","tag-roma","tag-santa-fe","tag-tenerife"],"aioseo_notices":[],"post_mailing_queue_ids":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/loscordonesquemeatocadadia.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13448","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/loscordonesquemeatocadadia.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/loscordonesquemeatocadadia.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/loscordonesquemeatocadadia.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/loscordonesquemeatocadadia.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=13448"}],"version-history":[{"count":9,"href":"https:\/\/loscordonesquemeatocadadia.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13448\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":13748,"href":"https:\/\/loscordonesquemeatocadadia.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13448\/revisions\/13748"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/loscordonesquemeatocadadia.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/13348"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/loscordonesquemeatocadadia.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=13448"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/loscordonesquemeatocadadia.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=13448"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/loscordonesquemeatocadadia.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=13448"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}