Desde la Revolución de 1789 a la caida del II Imperio francés. Parte 3.

Ante la imposibilidad de vencer a los ingleses, el Directorio asesorado por Napoleón decidió invadir Egipto para impedir la llegada de materias primas al Reino Unido de Gran Bretaña desde la India a través del canal de Suez. Egipto era un territorio que pertenecía entonces al Imperio otomano.

Las tropas francesas pudieron tomar rápidamente el delta del Nilo, y vencieron a los mamelucos en la batalla de las Pirámides en 1798.

Batalla de las Pirámides, óleo de Louis François Lejeune. 1806.

El ejército francés iba acompañado por un numeroso grupo de científicos que documentaron, clasificaron y se llevaron -siempre lo han hecho- todas las antigüedades que pudieron. Durante esta campaña fue hallada la piedra de Rosetta, que resultó imprescindible para la desencriptación de la escritura jeroglífica egipcia.

Casi al mismo tiempo, la flota francesa fue destruida por la armada británica del almirante Nelson en la batalla del Nilo o de la bahía de Abukir en agosto de 1798, tras tres meses de escarceos entre las dos flotas en el Mediterráneo.

En 1799, las tropas de Napoleón se dirigieron a Siria para evitar un avance otomano pero no pudieron tomar Acre y debieron regresar a Egipto, de donde, a su vez, se vieron obligadas a retornar a Francia.

Al regreso a Francia, Napoleón, convertido en héroe, encontró a su país en un estado de gran inestabilidad y luchas intestinas, temiendo además, una invasión extranjera tras las sucesivas derrotas frente al ejército de la Segunda Coalición integrado por Austria, Rusia, Nápoles, Turquía, Portugal y Gran Bretaña.

Lideró el golpe de Estado del 9 de noviembre de 1799 junto al político Emmanuel-Joseph Sieyès, tomando sus tropas el control de Francia, obligando a dimitir a los miembros del Directorio, disolviendo los órganos legislativos, instaurando el Consulado con una nueva Constitución -la del año VIII-, que nombraba tres cónsules para regir el país, de los que Napoleón era el primero. Dos años más tarde, la Constitución del año X, erigió a Napoleón como primer cónsul vitalicio.

Durante el Consulado, Napoleón implementó la reforma del Código Civil -también llamado Código Napoleónico e impulsó la creación del Banco de Francia. También negoció la reconciliación con el Papa, con la firma del Concordato en 1801. Los enfrentamientos contra las tropas austríacas y británicas continuaron.

Se hizo coronar emperador, con el nombre de Napoleón I el 2 de diciembre de 1804 en la catedral de Notre Dame con la presencia del Papa Pio VII. En 1805, fue también proclamado rey de Italia.

Napoleón entronizado. Jean Auguste Dominique Ingres. 1806.

Las guerras libradas por Francia durante el I Imperio han sido denominadas Guerras Napoleónicas, y fueron llevadas a cabo para lograr la expansión francesa por toda Europa, exportando además los valores y textos legales surgidos de la Revolución.

Los enemigos seguían siendo los mismos que los de la Revolución, aunque la concentración del poder en Napoleón había enterrado los principios democráticos nacidos en 1789.

El principal rival de Francia continuaba siendo Gran Bretaña, que le volvió a declarar la guerra en 1803. En 1805, se formó la Tercera Coalición contra Francia, integrada por Gran Bretaña, Austria, Rusia y Nápoles.

La flota francesa, aliada de España, fue derrotada por la armada británica del almirante Nelson en la batalla de Trafalgar en 1805, pero las tropas de NapoleónGrande Arméeavanzaron por el continente, atravesaron Centroeuropa, venciendo a los austríacos en Ulm, ocupando Viena. Luego, vencieron a los ejércitos austríaco y ruso en la batalla de Austerlitz el 2 de diciembre de 1805, por lo que Austria debió aceptar la dominación francesa de 16 estados alemanes que pertenecían hasta entonces al Sacro Imperio, cuyo conjunto recibió el nombre de Confederación del Rin y la entrega a Francia de los territorios de la península itálica.

Napoleón impuso un bloqueo continental a Gran Bretaña en1807, tratando de impedir que los británicos comerciaran con los puertos que estaban bajo hegemonía francesa -prácticamente la totalidad de los del continente europeo-. Luego, o para ese bloqueo, ocupó Portugal en1807 y España en1808, lo que contribuyó al nacimiento de procesos revolucionarios e independentistas en los territorios españoles en Hispanoamérica.

El Imperio francés alcanzó su mayor extensión en 1810, cuando fueron anexionados los Países Bajos. Napoleón se divorció de Josefina y contrajo nupcias con la archiduquesa Marie-Louise, hija del emperador Francisco I de Austria -Francisco II del Sacro Imperio hasta 1806; Napoleón obligó a Francisco II a disolver el Sacro Imperio, permitiéndole mantener el título de emperador de Austria-.

La ocupación francesa de España fue resuelta a favor de España tras dos ocupaciones: la primera terminó con la victoria española del general Castaños en Bailén y la segunda terminó fracasando en Cádiz, con una guerra de guerrillas que contó con el apoyo de Gran Bretaña.

En el otro extremo de Europa, las tropas francesas penetraron en Rusia y vencieron al ejército del zar en la batalla de Borodino en septiembre 1812, por lo que continuaron el avance hasta Moscú. Entraron en una ciudad fantasma, completamente incendiada y sin recursos ni abrigo posible. Los rusos no capitularon y Napoleón tuvo que dar la orden de repliegue. En la marcha de regreso, el duro invierno y los ataques rusos hicieron estragos en el ejército francés, que perdió más de medio millón de hombres.

La sexta coalición, integrada por Gran Bretaña, Austria, Rusia, Prusia, España, y Portugal básicamente, se enfrentó al ejército de Napoleón derrotándole en la batalla de Leipzig en octubre de 1813, ocupando los aliados París. Napoleón fue obligado a abdicar en 1814 y fue exiliado a la isla de Elba.

A partir de ese momento se produjo la restauración del absolutismo monárquico en Europa y de la dinastía borbónica en Francia. El regreso de Luis XVIII al trono francés generó descontento, circunstancia que aprovechó Napoleón para regresar a Francia con el apoyo del ejército. Desembarcó en Cannes el 1 de marzo de 1815, y algunos campesinos republicanos y los soldados que debían apresarlo, se unieron a él, estableciéndose el 20 de marzo en París.

Se inició un período conocido como los Cien días, en los que Napoleón gobernó Francia, dirigiendo su última campaña militar contra la Séptima Coalición europea. Fue derrotado en la batalla de Waterloo en junio de 1815, por un ejército dirigido por el duque de Wellington y el mariscal von Blücher. Fue obligado nuevamente a dejar el poder, siendo enviado por los británicos a la isla de Santa Elena, en el Atlántico Sur, donde vivió hasta su muerte, el 5 de mayo de 1821; está enterrado en el Hôtel National des Invalides de París.

RESTAURACIÓN DE LA MONARQUÍA BORBÓNICA

Delfín Luis Fernando de Borbón, hijo mayor de Luis XV.

Luis Fernando de Borbón, Delfín de Francia, príncipe francés, el mayor de los hijos de Luis XV de Francia y IV de Navarra y de María Leszczynska, que no llegó a reinar por morir con 36 años de tuberculosis, antes que su progenitor, fue padre de tres de los cuatro últimos reyes borbones de Francia: Luis XVI, Luis XVIII y Carlos X, nacidos de su segunda mujer María Josefa de Sajonia.

El delfín Luis Fernando fue enterrado en la Catedral de San Esteban en Sens, siendo su corazón depositado en la basílica de Saint-Denis. Su cuerpo fue profanado en marzo de 1794 por los revolucionarios, que lo enterraron en una fosa común de la ciudad. Gracias a algunos testimonios se pudo recuperar su cuerpo, que fue devuelto a Saint-Denis en 1814.

Saint Denis.

Luis XVI y María Antonieta tuvieron 2 hijos varones: Luis José muerto muy pequeño y Luis Carlos, el segundo, encerrado en el Temple tras la Revolución, y considerado rey por los enemigos del régimen republicano y por varios Estados europeos tras la muerte de su padre en 1793, como Luis XVII, hasta su muerte en prisión en 1795, no llegando obviamente a gobernar.

Luis XVIII de Francia y VI de Navarrale Désiré”, fue rey entre 1814 y 1824, siendo el primer monarca de la restauración borbónica de Francia con el vano de los Cien Días de Napoleón.

Cuando el joven Luis XVII, hijo de Luis XVI, murió en la cárcel del Temple en junio de 1795, Luis XVIII sucedió a su sobrino como rey titular de Francia en el exilio en donde pasó veintitrés años desde 1791 a 1814. En dicho periodo, recorrió toda Europa, instalándose finalmente en el Reino Unido de la Gran Bretaña e Irlanda, en donde permaneció hasta su regreso a Francia en 1814, cuando gracias a la Sexta Coalición recuperó el trono francés. Cuando Napoleón escapó de Elba, el monarca huyó de Paris.

Tras la derrota de Napoleón en Waterloo y su exilio a Santa Elena, Luis XVIII volvió al trono de forma definitiva. Gobernó en el intento de consolidar la posición de los Borbones como gobierno monárquico, aunque como monarquía constitucional, intentando restaurar la deteriorada imagen de su familia ante el pueblo francés, lidiando con una incontrolable Cámara Baja y con muchas facciones políticas opuestas entre sí, además de apoyar a los Borbones en Italia, e intervenir militarmente en España a favor de Fernando VII con los 100.000 hijos de san Luis para acabar con trienio liberal 1820-1823 establecido por Riego y restaurar el pseudo absolutismo fernandino.

Luis XVIII.

La forma de gobierno fue como se ha dicho, de monarquía constitucional diferente de la monarquía absolutista del Ancien Regime, por lo que la prerrogativa real de Luis XVIII se redujo sustancialmente gracias a la Carta que el mismo promulgó como una especie de Constitución para Francia. Luis XVIII murió sin hijos en 1824, por lo que la corona pasó a su hermano Carlos, conde de Artois.

Música: Imperio francés. Música instrumental de guerra.

To be continued in part 4.