Mis deidades veraniegas: Tanit y Patricia.

Nuestros anhelos amorosos se desbocaban cada noche hasta la extenuación, sintiendo que la vida se nos iba, regresando con una nueva caricia, volando al fin hacia un sueño que llegaba sin darnos cuenta, y que recibíamos cubriéndonos con una fina sábana hecha de sentimientos imposibles de tejer con palabras. Éramos como las olas del mar, que cuando llegan a la orilla parece que lo van a abandonar, pero luego siempre vuelven y son recogidas, aunque sin regularidad ni puntualidad, y de forma desordenada.

Me desperté a hora temprana, como viene siendo habitual en mí a estas alturas de la vida, abrazado a ti, en nuestra cama del hotel Al Mandari de Tetuán, en donde nos alojamos en nuestro viaje para visitar Río Martil, procurando no removerme, ni hacer ruido, para que pudieras continuar durmiendo, y yo poder seguir observando tu cuerpo desnudo libremente. El talle estrecho, tus pechos pequeños y erguidos de adolescente, tus largas piernas y tu piel brillante, inmarcesibles, pensando que me faltaría el aire cuando no te tuviera, doliéndome las manos al contenerlas para no acariciarte y perturbar tu sueño, y provocar de este modo el fin de mi grata contemplación, que me hacía sentir ganas de tenerte de nuevo.

Acariciaba la piel de tu vientre con suavidad, mientras observaba las imperceptibles arrugas que la vida había ido dibujando allí donde terminan los ojos, que te proporcionaban una belleza singular, que me emocionaba, al combinarla con el constante dibujo de la sonrisa que siempre tienes en tu boca, hasta dormida.

Aunque ya lo dijo Ptahotep  hace más de 4.000 años (siglo XXIV a.C. Ptah está en plenitud-, escriba y chatyvisir- del faraón Dyedkara-Isesi de la V dinastía), en sus Máximas: la vejez es mala para casi todo, excepto para las cualidades humanas que más necesitan de la reflexión y de la serenidad. Y yo creo, que debemos intentar adornar la nuestra, para intentar minimizar esa maldad, con la mayor clarividencia posible, que nos irá proveyendo de lo necesario, para que con seguridad, podamos conducir estas últimas etapas de la vida del modo mejor, incluso en lo que pudiera parecer difícil.

Al cabo, comenzaste a estirarte y bostezar, atrayéndome hacia ti, haciéndome sentir con tus labios y tu cuerpo, tu deseo, que me llevó nuevamente al cielo, a lomos de un viento exento de egoísmo y lleno de amor, para entregarme a ti como el más devoto de tus idólatras.

Después, decidimos levantarnos y desayunar en la habitación, y yo que hace tiempo he dejado los despertares rápidos y tempranos, los de lazada de cordones apresurados y salida casi en pijama, despendolado, para llegar con puntualidad al trabajo, sin besos de despedida, ni tiempo para el recuerdo de la última noche, ahora lo hice remoloneando y abrazándote por la habitación, hasta la llegada del desayuno.

Tras estar listos con ropa ligera, gafas de sol y prenda de cabeza, pedimos un coche con chófer para trasladarnos a Martil, a donde volveríamos al día siguiente, para ver el amanecer en su playa.

Martil es conocida básicamente por ser la playa deTetuán en Marruecos. Es una ciudad situada en la desembocadura del río del mismo nombre, en una amplia playa que va desde cabo Negro al norte, hasta Azla, cerca del cabo Nazari, al sur. Está incluida en una nueva provincia junto a las ciudades de Fnideq y Mediq.

Situada a unos 40 kilómetros al sur de Ceuta y a 10 Km. al nordeste de Tetuán y a la misma distancia al sur de Mdiq, se llega por la carretera de Ceuta-Tetuán, tras tomar un desvío en el cruce de cabo Negro, o directamente desde esta última, por la carretera de Tetuán-Martil.

En la antigüedad el río Martil fue navegable hasta Tamuda, una ciudad romana frente a Tetuán; el asentamiento de Martil fue destruido en el siglo XV y refundado por Alí al Mandari gobernador de la ciudad marroquí de Tetuán y previamente jefe militar de Granada, muerto en la primera mitad del siglo XVI-, convirtiéndose en el puerto comercial y militar de Tetuán y único puerto de cierta importancia de Marruecos en el Mediterráneo, con actividad comercial, y base de las diferentes flotas corsarias entre los siglos XVI y XVIII.

Con la apertura del puerto de Tánger, disminuyó su actividad como puerto comercial, comenzando a ser lugar de descanso y solaz de los tetuanís y puerto pesquero. La actual ciudad de Martil fue fundada en el año 1914, tras la constitución del Protectorado español en 1913, y construida por ingenieros militares españoles.

Tras la independencia de Marruecos, el crecimiento fue notable, contando en la actualidad con alrededor de 70.000 habitantes. Hoy, Martil es administrativamente una comuna urbana perteneciente a la provincia de Tetuán, rodeada por las comunas rurales de Mallalien al norte, Tetuán Sidi Al Mandri al oeste y Azla al sur.

Recordé mi viaje del año 1967, y por mucho esfuerzo que hice para recordar aquellos parajes vacíos, pude sentir que el turismo había llegado a la zona con el viento del desarrollo de las últimas décadas, habiéndose producido un crecimiento espectacular y probablemente -por el aspecto- desordenado, y es que en estos últimos años, las inversiones en turismo han aumentado de forma exponencial, realizándose importantes promociones inmobiliarias para el desarrollo turístico.

La playa, es de arena fina y blanca, y en la zona al norte de la desembocadura del río Martil, llamada Beni Zalem, proliferan las urbanizaciones, hay campos de golf, campings, etc…, y es en donde se encuentran las mejores zonas de baño. El río Martil desemboca en la zona sur de la ciudad, llamada Beni Maden, que es pantanosa, siendo las playas de esta área de peor calidad.

Visitamos la zona de Beni Zalem y sus playas, surgiéndonos la duda de si volver a dormir a Tetuán, o comprar un kit de reposición de ropa y limpieza de dientes, y quedarnos a dormir en Martil, ya que planeábamos estar en la playa no después de las 05,30, porque amanecía a las 06,14.

Buscamos alojamiento y una vez conseguido, despedimos al conductor, dándole instrucciones para recogernos a las 09,30 del día siguiente.

En el hotel, pedimos información sobre qué lugares eran interesantes para visitar, para comer –pescado-, tomar algo, y poder descansar a lo largo del día.

Iniciamos la visita turística por El Fuerte Martil, torreón artillado de estilo marroquí, sin puertas, en el que sólo se puede entrar por alguna ventana con escala; lo coronan varios pequeños torreones, y en sus alrededores se han construido algunos edificios que restan vistosidad al monumento. El Fuerte sirvió para proteger y controlar la entrada al río Martil, siendo tomado por fuerzas españolas en la GUERRA DE ÁFRICA en  1859/1860.

A continuación, nos dirigimos a la iglesia católica de Nuestra Señora de la Concepción, de estilo barroco hispanoamericano con una hermosa cúpula central, convertida en biblioteca universitaria y centro cultural. Frente a ella hay una plaza de estilo andaluz rodeada de casas blancas, bancos, jardines y un bonito empedrado, a semejanza de los pueblos costeros andaluces. Junto a la iglesia está el Centro Cultural Lerchundi, obra cultural de la Iglesia católica en Marruecos.

Con un calor más que bastante, decidimos refugiarnos en algún sitio para tomar unas cervezas bien frías que pudiéramos enlazar con una comida ligera a base de pescado, por lo que siguiendo las indicaciones del hotel, nos dirigimos al Restaurant Achourafae, en donde ya nos habían realizado la reserva. Tras una buena, escueta y limpia comida, tuvimos que vencer nuestra pereza, haciendo gala de una diligencia simpar, para continuar la visita turística.

Visitamos sin minuciosidad el barrio español -bastante deteriorado-, en donde quedan restos de casas españolas de estilo andaluz, con una calle peatonal y una gran plaza circular. Nos llamó la atención, la gran cantidad de gente joven con pinta aceptable -para nuestros cánones-, que hablaban árabe y se desenvolvían como nativos, hasta que nos enteramos de que Martil, es una ciudad en cuyas proximidades se encuentra la sede de la Universidad Abd al-Malik al-Saadi, de letras y ciencias humanísticas, y una facultad de derecho que se inauguró en los primeros años del siglo XXI.

Paseando por la calle Mohamed V, peatonal y zona comercial por excelencia, decidimos coger un taxi para ir a Cabo Negro, la zona turística más conocida de la comarca, subiendo hacia el norte en dirección a Ceuta, unos 10 kms. Las urbanizaciones desde Martil se suceden sin solución de continuidad frente al mar, rematando en una de lujo, junto a Cabo Negro, con una paradisíaca playa y un bonito campo de golf, que nos proporcionó algunos momentos de risas felices, al recordar cuando nos conocimos en un campo de prácticas, mandando juntos la bola a las nubes…

Tras un buen paseo y tomar algo –ya casi anocheciendo- volvimos a Martil, en donde nos acercamos para echar un ojo a la Mezquita de Mohamed V, con su minarete de color ladrillo, aristas enyesadas y las puertas adornadas de azulejos finamente decorados, cenando más tarde en el hotel, recogiéndonos no demasiado tarde, para salir del hotel a las 05,00 de la mañana siguiente, tras desayunar en la habitación algo que nos subimos del bar.

Antes de levantarnos a las 04,00, unos besos nos recordaron los colores de la noche pasada, y aunque debíamos levantarnos, no podíamos desceñirnos, con la pretensión de poder llegar al amanecer a la playa abrazados, sin habernos desatado. No podía ser, así que con un último beso, con los labios testarudos sin quererse despegar de sus anhelos, saltamos de la cama cada uno por un lado, estableciendo un turno de ducha, ya que en caso de no haberlo hecho, no hubiéramos llegado de ninguna manera a nuestro objetivo a la hora prevista.

La playa de Martil está considerada como una de las más bellas de todo el norte de Marruecos; su arena es muy clara -entre dorada y blanca- y fina, sin embargo, las aguas no son tan claras porque la fina arena da una apariencia más oscura al agua que llega casi siempre a la orilla de forma muy suave, habitualmente sin olas de entidad.

Desde el hotel situado en el centro de la ciudad, nos dirigimos al cuidado paseo marítimo, y al alcanzarlo, anduvimos unos 10 minutos hacia el norte, por la zona de Beni Zalem. Era totalmente de noche, la humedad daba sensación de fresco y no había un alma en la calle; al llegar a donde queríamos  eran las 05,40, así que nos sentamos en la arena, abrazados, cerca de donde las suaves olas morían en la arena, oyendo su suave susurro.

Al instante, un punto luminoso de gran potencia comenzó a aparecer en el horizonte, pero para nuestra sorpresa, no subía desde el horizonte, primero se convirtió en segmento circular y luego en un círculo, como hace el dios solar que cuando nace, hasta mostrarse soberbio cuando se ve completo. La fuente de luz en la que se había convertido el punto se acercaba a gran velocidad a ras de mar por la capa de Neuston hacia nosotros, cuando la noche era  aún dueña del cielo, en una oscuridad en la que las estrellas titilaban mirándonos temblorosas.

Al instante, una figura hierática rodeada por un halo de gran luminosidad y un gran flabelo en su lado derechoquizá sostenido por alguien negro como la noche o invisible para mí, se plantó en la playa a pocos metros de nosotros, cantando a mezza vocce una música que nos provocaba cierto misticismo, estando la figura suspendida en el aire. Dejó caer por los hombros hacia el suelo una túnica que parecía liviana, vaporosa y sutil, aunque no frágil, y que constituía toda su vestimenta. Era ella, la que vi cuando tenía con 18 años en esta misma playa. No era posible, pero al igual que entonces, se había deshecho de su ropa y era -como antaño- el más hermoso cuerpo de mujer que pensé nunca volvería a ver, esculpido en color bronce, con un rostro perfecto, sus pechos desafiantes, apenas vencida la adolescencia, y unos ojos glaucos grandes, del color del mar de los cayos cubanos, oliendo igual que entonces, a incienso de olíbano.

Esa fragancia, mi mente la ha mantenido guardada desde entonces, y en mi alma se ha sostenido el imaginario de ese aroma intacto durante mucho tiempo, pareciendo no conocer el olvido, ayudando a la memoria a trasladarme a aquel momento con rapidez y precisión.

Se dirigió a mí, y sin mover los labios, ni abrir la boca, trasmitiendo sensaciones de su omnisciencia me dijo con claridad: “llevo esperándote 53 años. Es abstruso para ti entender lo que está pasando, pero permanece tranquilo, ya que no debéis temer nada. De Patricia no te preocupes, que ella está oyendo lo que yo quiero que oiga”.

¿Pero quién eres?, acerté a balbucear. Por un momento pensé que en el desayuno alguien nos podría haber puesto algún alucinógeno.

Soy Tanit, diosa fenicia y cartaginesa, que fui principal en Cartago –actual Túnez-, junto a mí esposo Baal Hammon. El culto a mí divinidad fue adoptado por los bereberes púnicos. Resido en un gran palafito en la constelación Apis –actual Musca-, y me fueron construidos por dioses menores subordinados innumerables cenotafios por todo el Universo.

Mi divinidad es la equivalente a la diosa fenicia Astarté, que fue la asimilación fenicia-cananea de una diosa mesopotámica, idolatrada por los sumerios, los arcadios, los babilonios y los asirios, bajo los nombres de Inanna, Ishtar y por los israelíes como Astarot, representando a la madre naturaleza, la fertilidad, la vida, la exaltación del amor, y los placeres carnales, siendo adorada posteriormente como diosa de la guerra.

Fui divinidad paredra de mi esposo Baal inicialmente, y desde hace más de 26 siglos, y ya en solitario, estoy asociada como divinidad de la Luna y de la fertilidad, extendiéndose mi manto protector por todo el Mediterráneo y algunos lugares de África y Canarias –diosa guanche tinerfeña Chaxiraxi-. Posteriormente fui divinizada como Diosa Madre de los placeres carnales y tutora de los actos buenos, además de diosa de la fertilidad y  de la Luna.

Estoy aquí para responder a tus invocaciones, que aunque creas que no han existido y hayan sido sólo sueños y no realidades, fueron ciertas, y además de para atender a tu llamada, estoy fundamentalmente aquí para premiarte por tus buenos actos, señalándote que eres un ente de mi gusto.

Dicho esto, que se antoja complejo, pero que lo entendí perfecta y fácilmente, pensé que quizá quisiera utilizarme para una teogamia con ella. Me sorprendió con un gesto iracundo y altivo/espléndido, haciéndome llegar la respuesta a mi mente, “insignificante ser, jamás podrás lograr el amor de una diosa”, –no sé si pudo ser un acto de misandria, o quizá una actitud soberbia propia  de una diosa-, y sin mediar más palabras, pero haciéndome sentir exhortado, extendió dos cuerdas doradas o de oro, que salían de sus ojos glaucos, y con ellas nos cogió a los dos -a uno con cada cuerda- e inició una procelosa -para mí- y vertiginosa ascensión, que en brevísimo espacio de tiempo, dejó abajo y arriba la noche, colocándonos en posición sedente y a una altura tal, que veíamos la tierra del mismo tamaño que vemos la luna habitualmente. Arriba, el cielo negro con miríadas de estrellas que titilaban saludándonos, y abajo el continente africano y Europa que eran de juguete, pero que pude identificar en seguida, pues siendo  aún de noche, las áreas iluminadas permitían reconocerlos. Un instante después, vi también las Américas.

Mis preces aprendidas en los jesuitas en ese momento de tanto nervio, salieron de mi boca en el latín de mis recuerdos, tal como fueron aprendidas, esperando la contestación necesaria de alguien, que no llegó, como antaño…, debiendo contestarme a mí mismo: mater amabilis, ora pronobis; mater admirabilis, ora pronobis: mater boni consili, ora pronobis;…Foederis arca, ora pronobis; lánua cæli, ora pronobis; stella matutína, ora pronobis; salus infirmórum, ora pronobis; refúgium peccatórum, ora pronobis…

Fui interrumpido con firmeza por las palabras de la diosa –que fluían en mi mente sin que moviera su boca-, “quiero que cuentes aquí, bajo los dominios de Neith, que antes de ser divinidad egipcia, lo fue de estas tierras bereberes, un acto bueno que hayas realizado en tu vida, en el que tuvieras que luchar contigo mismo, para obrar bien.

Dios mío, lo que debe estar pensando Patricia de toda esta aventura. Como yo no sabía que decir y por tanto no arrancaba, Tanit me sugirió algo que aconteció en Barcelona hace 43 años -allí nació mi primogénito, Jaime-, pero yo, que soy de los que no me gusta pasar la vida abrazado a los recuerdos, y aún menos a los de hace tantos años, ya que debió ser cuando viví  sobre el 76 en esa ciudad algo menos de un par de años, no supe que decir, aunque a poco que me hubiera esforzado, podría haberlo recordado, ya que no soy demasiado pródigo en actos buenos….

La diosa cortó mis pensamientos de cuajo, refiriéndose a un acto mío de munificencia incontestable -según dijo ella-, relatándonoslo a los dos por su sistema aparentemente telepático, aunque quizá pudiera ser trasmitido por los cables dorados que le salían de sus ojos verdes -tan bellos-, con los que nos abrazaba alrededor de la cintura.

Unos asaltantes en Barcelona, te atracaron  a ti y a tu amiga Eugenia Peña en la calle Muntaner esquina a Londres, con armas blancas en 1976…

Al instante me vinieron los recuerdos de la aventura y continué…

Prudente que generalmente suelo ser, nos llevaron sus amenazas a entregarles hasta el último tornillo sin oponer resistencia, ordenando de inmediato el cabecilla de la panda la retirada, pero uno de los secuaces, intentó tocarle el pecho a Eugenia, haciendo yo entonces un gesto instintivo de macho alfa para interponerme entre el asaltante y ella, encarándose entonces conmigo y espetándome; “no te jode el guaperas gilipollas”… y con la misma, me soltó un terrible golpe con un bate de béisbol en el cuello,  junto a un chorro de insultos,  que me dejó sin conocimiento.

Meses más tarde, proseguí, yendo con el coche por  Carlos III, a unos treinta metros de su cruce con la Diagonal, en donde entonces había una bonita rotonda ajardinada, me pasó como una exhalación un motorista, pensando yo de forma instantánea que no le iba a dar tiempo a frenar, y un segundo después, su rueda delantera al no poder hacerlo, chocó brutalmente con el bordillo de la rotonda central, saltando máquina y motorista por los aires, aterrizando el piloto, que iba sin protección en la cabeza –entonces no era obligatorio el casco– a más de 20 metros de distancia.

Lógicamente, paré el coche, puse los warnings de mi 127 y acudí a socorrerlo y al llegar a él y reconocerlo, me di cuenta de que era el jefe de la panda, que no hacía demasiado tiempo nos había asaltado. Mi corazón se dividió en dos, una parte buena y otra mala; la mala me susurró embaucadora que lo dejara donde estaba, y además, que le pateara, le escupiera, y que acompañara ambas acciones de un gesto de desprecio que fuera inconfundible, aunque él no pudiera verlo (estaba sin conocimiento), mientras que la buena, me recomendó ponerlo en el coche y llevarlo al hospital –hoy hubiera sido demandado por trato indebido a cuerpo lesionado-. Alguien me chilló desde dentro, diciéndome que nuestro corazón no tiene partes buenas y malas, sólo hay uno, y hay que dejarle hacer, pero sin preguntarle y sin que opine. Así que cogí al joven, y lo llevé al hospital.

Interrumpí el relato para intentar resumirlo, ya que los detalles no me gustan en general, y porque casi siempre muestran lo que no se quiere que se vea o ver: lo feo, lo malo, lo zafio…, que generalmente se intenta ocultar; lo lamentable,…la confusión, el temor, la soledad, la calvicie cuando no nos gusta, las arrugas… de la cara y del alma…, por eso no deseo poseer una lupa, para no poder mirar los detalles -ni los míos, claro-, y acepto con benevolencia el regate del que esconde lo que no quiere que se vea.

Lo no demasiado interesante puede verse enseguida, a primera vista, después y a segunda vista o con lupa, se podrá ver lo que debe ser visto con detalle para apreciarlo, siendo generalmente lo que no se desea mostrar; y por último lo más profundo, y que desde luego se oculta con la terquedad posible, es lo que no puede verse ni a primera ni a segunda vista, y para verlo, con toda probabilidad, sería necesario aguzar todos los sentidos intentando analizar con profundidad las sensaciones percibidas para lograrlo.

Continúa y no divagues más, exigió la diosa con determinación y autoridad, orden que me llegó al cerebro como mandato categórico que no admitía réplica.

Tardó mucho en recuperarse, proseguí, ya que el accidente fue muy grave –más de dos meses en coma con siete fracturas de hueso entre ellas el cráneo-, y cuando lo hizo, me localizó y vino a darme las gracias; la cara que puso cuando me vio fue inenarrable, ya que no sabía que su salvador había sido previamente su víctima. Lloró como un niño, y entre sollozos, manifestó su intención inquebrantable de no volver a hacer jamás ese tipo de cosas; me escribe por mail cada par de años, contándome las novedades de su vida: estudió, se puso a trabajar, se enamoró, se casó y tiene cuatro hijos y seis nietos…

Lo que no le confesé, es que lo llevé al hospital por prudencia, para no ser acusado de omisión de socorro…jajaja (tampoco se lo dije a Tanit, aunque por la sonrisa que esbozó, supuse que podía leer mi mente).

De repente y sin saber porqué, pero tan absurdo como lo que estaba ocurriendo, apareció ante mí un mosaico en teselas de mi vida, y pude ver a mis hijos muy mayores, abuelos ya, mis nietos con hijos, y todos aparentemente felices y vivos; pensé que en un instante habían volado las hojas del calendario, y que los años se habían solapado con una rapidez incognoscible, y que el remolino del tiempo nos había engullido, manoteando entonces yo con las manos y con ansiedad el aire, para buscar un áncora al que atarme al espacio y al tiempo, olvidar esta locura, y sentirnos vivos y seguros…

Angustiado, sentí un cruel dolor por las imágenes anteriores de mi familia, dolor por no volver a tener a esos hijos jóvenes y nietos niños; de las varias clases de dolor que conocemos en la vida, éste no era un dolor de los que duelen, era de los que alteran. Recordé en un flash, de no recuerdo quien, que dijo:  el dolor nos enseña quienes somos, y a veces es tan fuerte que quisiéramos morir, pero en realidad, no se ha vivido de verdad, hasta que no se haya muerto un poco: me moría de aflicción….

Prosiguió la diosa sin importarle mi pesar, mi regalo por todo ello será mi divina presencia tras el aparentemente luctuoso momento de tu fallecimiento, para llevar a cabo en ti la ceremonia de apertura de la boca, que te devolverá todos tus sentidos tras tu muerte.

Me sonó su regalo a cosas del reino de las dos coronas y a 20 o 30 siglos a.C., pero naturalmente no dije nada, que los regalos nunca deben ser rechazados, -menos ZP- nos gusten o no, aunque debo agradecerle que al menos no me hurtara la forma de morir que me fuera a imponer la naturaleza; hubiera sido algo imperdonable.

Todo aquello me resultaba tan disparatado, pensé, como las cosas que de tanto en cuanto hace la comunidad británica, viniéndome a la mente el recuerdo de la noticia de que hace poco se ha permitido inscribir en el registro mercantil, una sociedad Para la defensa del decoro, incluso de los animales, S.L., que propugna que los caballos usen pantalones, cuando salgan de las cuadras. Ese pensamiento llegó como algo más de la sinrazón que ocupaba mi mente en ese momento. ¡Qué tonterías, por Dios!

Sin dejarme responder, ni para agradecerle el regalo, volvimos al proceloso movimiento de bajada, que duró algo menos de un instante y me dio la impresión de irnos a estrellar contra el suelo.

Al poco, te agitaste a mi lado, apretando el abrazo que nos unía y me miraste preguntando ¿estás dormido? ¿te preocupa algo?, pareces inquieto, dijiste; sólo estaría preocupado si dejaras de amarme, respondí con dulzura. Eso no ocurrirá nunca, contestaste mientras te acurrucabas aún más a mí lado.  Pronto amanecerá y tengo algo de frío…

Utilicé la frazada de mi amor para envolverte, y mientras te abrazaba de nuevo, pensé que contigo, las lágrimas se me convierten en risas, las palabras en melodías musicales, los olores en el mejor perfume, los colores de la vida en los del Paraíso, y la crema más vulgar en la mejor vichyssoise de La Tour d’Argent.

Repentinamente, apareció en el horizonte la luz aún sin forma, que poco a poco se fue convirtiendo en la esfera ardiente del sol, que calentó nuestros corazones hasta convertirlos en férvidos amantes del otro, deseando ambos repetir del mismo modo eternos amaneceres, pero sin diosas…

El comediante que hay en mí,  puede y podría pelear contra todo, excepto con las emociones: ellas me pueden siempre.

LOS AMORES IMPOSIBLES que quizá soñé.

Estaba aquí, con la soledad de mi alma acostumbrada ya a esta herida eterna, y me he asomado al espacio a recordar dejando vagar la imaginación, que es una de las verdaderas formas de ver las cosas y poder nombrarlas cuando la emoción te invade; ¿te sorprende que te escriba? Me sentía algo melancólico al no encontrar respuesta a mis preguntas, y necesitaba hablarte.Read More

NUESTRO TIEMPO ES LIMITADO: BUSQUEMOS EL PLACER Y DESTERREMOS EL SUFRIMIENTO.

Se debe querer alcanzar lo que a uno le satisface y desea, y se debe querer a quien quiera que se le quiera? JA

Cada día al despertarme -cuando mi mente desea hacerlo-, y al mismo tiempo que desayuno, pongo el canal de televisión donde repiten cíclicamente las noticias, y a esta edad en la que mi cometido básico –además de sobrevolar desde lejos a mis descendientes- es el dolce far niente, aunque el niente nunca sea absoluto, comienza el sin vivir: el precio de la luz va a subir hasta tal punto, que no podrá encenderse ninguna bombilla a no ser que no se coma, la violencia machista ha llegado a la víctima nonagésima cuarta y estamos en enero, el frío que nos invadirá a partir de mañana, será el preludio de la sexta glaciación, acompañada de terribles vientos que provocarán grandes desastres, y para que lo sepan, alerta naranja cruda, Donald ha hecho cuatro más de las suyas desde ayer, sin descansar ningún día como hizo el Señor en el séptimo, la economía va bien pero cada día somos y hay más pobres desasistidos, dos niños se han suicidado debido al bullying escolar –pero nadie sabe nada y todos han activado los protocolos-, dos profesores y un sacerdote han abusado de treinta y tres niños, han aparecido montones de cadáveres de algunas pateras que pretendían llegar a nuestras costas, han sido apresadas varias células yihadistas que iban a realizar un atentado en la capital, más de medio millón de niños se mueren en Sudán por una hambruna tremenda (con fotos de muchos niños de grandes cabezas y estómagos inflamados con raquitismo)…quiero quedarme de nuevo dormido…aunque con la INQUIETUD y el DESASOSIEGO que ha entrado en mi cuerpo, no puedo. De repente, suena el teléfono y al diga que me sale aún sin ganas ni emoción, sigue un imperceptible silencio roto enseguida por una cantarina voz que pregunta por mi nombre y apellidos con el don delante…Mire no quiero comprar ni cambiar nada, especialmente en este momento digo, pero ella, inasequible al desaliento, se lanza a tumba abierta y comienza a enumerar las enormes ventajas de una compañía telefónica que prácticamente además de regalarte el servicio te paga por apuntarte…!A estas horas esto es insoportable, pienso mientras cuelgo sin contestar! Imagino lo mismo, pero habiendo tenido que  dejar a los niños en el cole a las 08,45, salir pitando para el trabajo, oír en la radio en el programa de Alsina que Pedro decidió ayer a las 01,24 de la madrugada que hoy comienza la financiación singular catalana, ¡Dios! y después aterrizar en una reunión con un jefe que quiere resultados como sea…y  un a mí no me cuentes tus penas que yo también tengo muchas, os dicen, y será verdad probablemente.

Oteo por la ventana el cielo y veo que no es día de casi nada, así que me ducho, visto y salgo a la calle con la tablet en el bolsillo para dar una vuelta y leer el periódico digital en una confortable cafetería con wi-fi que tengo cerca.  Al salir, no siento los males anunciados, quizá el aviso naranja cruda me parece amarillo canario, la bombilla del portal luce, hay una ligera brisa y veo la temperatura en el reloj digital de una plaza próxima, 9º…Bueno son las 10 y no parece una cosa tremenda para enero, no veo moros en la costa, dos chicas jóvenes con sendos cochecitos de bebé se dirigen a una cafetería próxima, se supone que para  hablar más mientras desayunan de nuevo, dos adolescentes pasan fumando y tienen cara de haber hecho pirola, mientras dos  municipales se mueven alrededor de la grúa que se lleva el coche de un joven trajeado…No consigo librarme de la INQUIETUD…

Me pregunto por qué no se aplicará el mundo las teorías hedonistas, si bien no las cirenaicas, pero sí las de epicúreas.

En fin,  vivimos la antítesis del hedonismo y sus dos escuelas fundamentales en la Grecia antigua: la cirenaica y la epicúrea.

El hedonismo  es la teoría que propone la consecución del placer como fin y fundamento de la vida por asociarla con el bien. Toda la vida debe orientarse a la búsqueda del placer e intentar por todos los medios suprimir de nuestras vidas el sufrimiento y el dolor.

Paseo un rato respirando con placer el aire fresco y quizá no demasiado sucio –ha llovido los últimos días- y al cabo de un buen rato tomo el rumbo, no muy convencido de abandonar el paseo, y entro en la cafetería. Hay bastante gente y descubro que solamente hay una mesa libre, aunque demasiado grande para mí sólo, redonda y con cinco sillas, y aunque me parece de excesiva capacidad para mi escasa ocupación, aligero el paso y me siento.

Enciendo la tablet y visito los titulares de dos diarios, aunque ya sé que  acabaré en el de siempre. Se acerca un camarero, pido café con leche con sacarina… ¿en mediana, me pregunta?…En lo que quiera…,le contesto, y un vaso de agua, por favor.

Ya inmerso en las noticias, percibo la proximidad de dos hombres barbudos, más mayores que yo, robustos y con aspecto de recién salidos de la antigüedad: ¿le importa que nos sentemos? Yo muy a lo mío, les contesto que no y sigo con las patéticas noticias. Levanto la vista y veo a dos personas de edad indefinible con aspecto de ya muy vividos y con largas  barbas blancas, que recordaban las de la imaginería clásica más remota, en donde casi no existían hombres con mejillas lampiñas.

Sebastiano Conca. La idolatría de Salomón. Óleo sobre lienzo. 1570-1571. Museo del Prado. Madrid.

Sin yo preguntar nada, se dirigen a mí con un buenos días y se presentan como Aristipo de Cirene y Epicuro de Samos…iba yo a contestar lo de “y yo Alfonso XII en el palacio de Oriente”, pero me callo en un alarde de prudencia, y sólo hago un mmm –onomatopeya de duda o de poder resultar interesante- que rápidamente corrijo con un puf –la de aburrimiento o cansancio-. Hemos pensado que quizá estuviera interesado en filosofar, lo que sin duda le proporcionaría un estado de felicidad siempre deseable. Sin saber que decir, observé que mi duda era aprovechada por Aristipo (435-350 a.C.), que continuó para relatarme como Platón (427-347 a.C.) coetáneo suyo y médico del alma y gran filósofo, escribió una carta dirigida a todos los seres humanos, que comienza con palabras certeras y apasionadas: Nadie por ser joven dude en filosofar ni por ser viejo de filosofar se hastíe, pues nadie es joven o viejo para la salud del alma. El que dice que aún no es edad o que ya pasó la edad de filosofar es como el que dice que aún no ha llegado o que ya pasó el tiempo oportuno para la felicidad. De modo que deben filosofar tanto el joven como el viejo. Éste, para que, aunque viejo, rejuvenezca en bienes por el recuerdo gozoso del pasado, aquél, para que sea joven y viejo a un tiempo por su serenidad ante el futuro. Necesario es, pues, meditar sobre lo que procura la felicidad, porque cuando está presente todo lo tenemos y, cuando nos falta, todo lo hacemos por poseerla. Gozoso recuerdo de la experiencia, frente a la nostalgia de la poesía lírica, y serena contemplación del futuro, frente a la amenaza de la fortuna trágica, son los dos rasgos esenciales de esta actitud universal y al alcance de todos que es el arte de tomarse la vida con filosofía, porque tomarse la vida con filosofía y contemplar gozosamente el sentido de la existencia humana es aprender a disfrutar el arte de vivir sencillamente como un hombre. Como dijo Plinio el Joven, con cuya hermosa frase termino: “Aliquando praeterea rideo, iocor, ludo… homo sum”.

Quedé impresionado con el relato de memoria de la carta, que alguna vez leí en filosofía del derecho, y me sentí atraído por su hablar pausado que rezumaba  tranquilidad, y quizá por su aparente falta de cordura, aunque desde luego nada violenta. Epicuro de Samos (341-270 a.C.) asentía en silencio, continuando el de Cirene…

En la escuela cirenaica nos ocupamos básicamente de la ética, exponiendo que los deseos personales, deben ser satisfechos a la brevedad posible, sin importar los intereses de los que nos rodean (primero mis dientes, luego mis parientes). Fue fundada por mí –Aristipo de Cirene, discípulo de Sócrates-, a finales del siglo IV a.C.; creo que la felicidad humana, que debe buscarse en torno al placer, consiste en librarse de toda inquietud, siendo el camino para lograrlo la autarquía personal, es decir cada uno por sí mismo. El bien se identifica con el placer, pero básicamente con el placer espiritual o sea, de las emociones internas.

Respecto a la forma de adquirir  conocimiento, tenemos una posición sensualista, en la que se reconoce como única fuente del conocimiento los sentidos, y además, volviendo al camino autárquico, es subjetivista, ya que no reconoce más conocimiento que el personal.

Aristipo de Cirene.

Tuve bastantes seguidores que prolongaron estas teorías durante todo el período helenístico –desde la muerte de Alejandro Magno 323 a.C. hasta el suicidio de Cleopatra 30 a.C.-, siendo los más conocidos Teodoro el Ateo,  Hegesias,  Antipatro de Cirene y Aniceris.

Teodoro siguió el camino marcado por  mí –continuaba Aristipo sin pestañear- pero sin creer en los dioses –de ahí el apellido de Ateo-, y señalaba que los dioses eran hombres venerados por sus cualidades y su aportación al bien común, pero hombres al fin y al cabo –evemerismo, mientras Hegesias no se  sintió demasiado identificado conmigo, ya que los placeres de este mundo le parecían pocos y difíciles de conseguir, siendo los dolores más frecuentes que los placeres, y dependiendo estos últimos, del azar y la fortuna material de cada cual.

Por tanto, predicó las bondades, ventajas y beneficios de la muerte, induciendo al suicidio, por lo que Ptolomeo I -fundador de la estirpe ptolomea en Egipto tras la muerte de Alejandro, ya que era uno de sus principales Diácodos -generales-, cerró su escuela de Alejandría y prohibió sus escritos.

Yo seguía sin dar crédito a lo que me estaba ocurriendo…

Aristipo terminó su larga e ininterrunpida charla, se retrepó en la silla con postura de cansancio mientras que a mí se me salían las órbitas de los ojos, y preocupado –aunque me pareció docto e interesante lo expuesto-, me apresuré a hacer señales al camarero que ronroneaba por las mesas, para pedir la cuenta y salir pitando, pero  miraba al mundo sin ver la seña de mi brazo. ¡No sólo me voy volviendo transparente para el sexo femenino!

Callado  Aristipo, comenzó a hablar el que se había presentado como Epicuro de Samos.

La escuela epicúrea fue fundada por mí, Epicuro de Samos, filósofo que nací a mediados del siglo IV a.C., siendo lo más destacado de mi doctrina –yo seguía sin abrir la boca y de vez en cuando levantaba el brazo buscando al camarero, pero cada vez con menos convicción-, el hedonismo racional  y el atomismo -doctrina que explica la formación del mundo por la concurrencia y unión fortuita (azar) de los átomos, concebida por filósofos del siglo III-, y exponemos que la felicidad consiste en vivir en continuo placer, evitando los excesos, y aunque pudiera pensarse en el placer solamente como algo que excita los sentidos, considero que no todas las formas de placer se refieren a lo anterior, pues lo que excita los sentidos son los placeres sexuales y sensoriales, y existen otras formas de placer como los que se refieren a la ausencia de dolor o de cualquier tipo de aflicción. También aserto que ningún placer es malo en sí, sólo los medios para lograrlos pudieran ser malos.

Epicuro de Samos.

Nuestra doctrina –no sé si habló en mayestático o quiso repartir méritos– se manifiesta en contra de la existencia del destino, estando la naturaleza regida por el azar –o ausencia de CAUSALIDAD-, sólo siendo así posible la verdadera libertad  sin la cual el hedonismo –y casi nada- tiene razón de ser.

Los placeres del espíritu son superiores a los del cuerpo y ambos deben ser buscados con racionalidad y prudencia, y satisfechos con inteligencia –en caso contrario llegaremos al sufrimiento posterior-, procurando llegar al estado de ataraxiaánimo que se caracteriza por la tranquilidad y la total ausencia de deseos o temores-.

Critico, –aquí volvió al singular- tanto al desenfreno como a la renuncia a los placeres de la carne, y animo a la búsqueda del término medio,  alentando a los goces carnales, siempre y cuando no pudieran suponer un dolor –anímico o físico- en el futuro.

Nuestras teorías afirman que la filosofía debe ser un instrumento al servicio de la vida de los hombres y que el conocimiento por sí mismo no tiene ninguna utilidad si no se emplea en la búsqueda de la felicidad, o proporciona satisfacción en sí misma. De la religión podemos decir, que casi siempre y envuelta en un hálito de bondad, suele proporcionar amargura, al estar fijando generalmente una forma de actuación cartesiana, que casi nunca es placentera: los mitos religiosos pueden entristecer la vida de los hombres, o no, pensé yo: precisamente la falta de certezas de las religiones son las que motivan los misterios, y éstos los que provocan la fe, sin la que los que no tienen una vida afortunada en este mundo no podrían sobrevivir.

Rafael Sanzio. La escuela de Atenas “El Jardín”.  1510-1511. Fresco. Palacio Apostólico. Ciudad del Vaticano.

A los 35 años, después de que hube hecho dos años de servicio militar y varios intentos de montar academias filosóficas en diferentes polis, regresé a Atenas, donde fundé mí definitiva escuela de filosofía “El Jardín”,  en donde fueron admitidas personas de toda condición y clase, incluso mujeres y esclavos, lo que en aquella época era muy extraño  para una escuela filosófica y en donde impartí enseñanza hasta el final…Yo escuchaba encantado, pero a punto de salir corriendo al oír a aquellos dos señores disparatados, que me contaban haber nacido hace 2.400 años…

Nuestra filosofía consta de tres partes, prosiguió el de Lemos: la Gnoseología  o Canónica, que se ocupa de los criterios por los cuales llegamos a distinguir lo verdadero de lo falso; la Física que estudia la naturaleza; y la Ética que supone la culminación del sistema y a la que se subordinan las dos primeras partes.

Canónica: es la parte de la filosofía que examina la forma en la que conocemos, y la manera de distinguir lo verdadero de lo falso. Las sensaciones son la base de todo el conocimiento y se produce cuando las imágenes que desprenden los cuerpos llegan hasta nuestros sentidos. Ante cada sensación, el ser humano reacciona con placer o con dolor, dando lugar a los sentimientos. Los sentimientos percibidos con claridad a base de repeticiones constituyen las ideas generales de nuestro sentir para lo bueno y lo malo.

Física: toda la realidad está formada por dos elementos fundamentales, los átomos, que tienen forma, volumen y peso, y el vacío, que no es sino el espacio en el cual se mueven esos átomos.

Las distintas cosas que hay en el mundo son fruto de las distintas combinaciones de átomos. El hombre  es un compuesto de átomos y hasta el alma está formada por un tipo especial de átomos, siendo por tanto el alma, material. El cuerpo y el alma mueren simultáneamente. ¡Que locura!

La realidad, como los átomos que la forman, es eterna. El caos no es el origen, y todo existirá hasta el infinito, pero coexiste un elemento fundamental, el azar en el movimiento de los átomos en su caída en el vacío, es decir, lo que puede producir la desviación de las causas y los efectos, con la que queda asegurada la libertad.

Ética: es la culminación de nuestro sistema filosófico, que no es sino el logro de  la felicidad, basada en la autarquía –cada uno por sí mismo- y la ataraxia. Puesto que la felicidad es el objetivo de todo ser humano, la filosofía debe interesar a cualquier persona.

La ética pensamos que se basa en dos polos opuestos: el miedo, que debe ser evitado, y el placer, que debe ser buscado como necesario.

LOS MIEDOS básicos del hombre son: el miedo a la muerte –no tiene sentido, ya que la muerte es la ausencia de sensibilidad-, el miedo al dolor, el miedo al fracaso en la búsqueda del bien –carece también de sentido, ya que el futuro no depende completamente de nosotros, ni tampoco nos es totalmente ajeno, de modo que no debemos esperarlo como si hubiera de venir infaliblemente, ni tampoco desesperarnos como si no hubiera de venir nunca– y el miedo a los dioses –concepto tampoco real, ya que los dioses son seres demasiado alejados de los los humanos, y no se preocupan por nuestras vicisitudes, por lo que no tendría sentido temerles-.

Me atrevo a señalar tres tipos de PLACER por su objeto, dijo:

Los naturales y necesarios: alimentarse, beber, estar abrigado y seguro; el hombre debe satisfacer los deseos naturales necesarios de la forma más económica posible.

Los naturales e innecesarios: la conversación, la gratificación sexual y el arte; se pueden intentar conseguir los deseos naturales innecesarios hasta la satisfacción del corazón, pero no más allá. No se debe arriesgar la salud, la amistad, ni la posición económica en la búsqueda un deseo de placer innecesario, pues esto sólo conducirá a un sufrimiento futuro.

Los innaturales e innecesarios: la fama, el poder y el prestigio; hay que evitar por completo los deseos innaturales innecesarios, pues el placer o satisfacción que producen es siempre efímero.

Y también establecemos, continuó,  una división entre los PLACERES que satisfacen el cuerpo y el alma:

Placeres del cuerpo: aunque considero que son los más frecuentes, nuestra propuesta es la renuncia al desenfreno en la utilización de  estos placeres y la búsqueda de la carencia de apetito y dolor corporal.

Placeres del alma: el placer del alma es superior al placer del cuerpo, pues el corporal tiene vigencia en el momento presente, pero es efímero y temporal, mientras que los del alma son duraderos y además pueden eliminar o reducir quizá los dolores del cuerpo.

El análisis de los diferentes placeres y la  prudencia de cada cual, pueden permitir caminar hacia  una vida feliz, lo cual constituye el objeto de la filosofía. Podemos señalar en consecuencia, como placeres fundamentales, la tranquilidad del alma y la ausencia de dolor: “la ausencia de turbación y de dolor son placeres estables; en cambio, el goce y la alegría resultan placeres en movimiento. Cuando decimos entonces, que el placer es un fin, no nos referimos a los placeres de los que proporciona el goce y la alegría, sino en hallarnos libres de sufrimientos del cuerpo y de turbación del alma”.

Giré la cabeza para volver a llamar al camarero, y al buscar con la mirada de nuevo a los dos hombres, me encontré con la visión de mi piano, que está justo en frente de la mesa donde leo y escribo, el armario en la pared de enfrente abierto, y bajo la balda de las toallas -bien colocadas-, la ropa de deporte desordenada, como si alguien hubiera metido la mano en busca de placeres o para ocultar dolor y sufrimientos…, mi mirada perdida soñando, y un libro abierto delante de mí: El candelabro enterrado, de  Stephan  Zweig, donde narra la historia de un judío que hizo del objetivo de su vida, la preservación de la menorá.

La Utopía Realista como posible recurso de los jóvenes actuales

La Utopía como Último Recurso Intelectual para los jóvenes actuales.

En el contexto contemporáneo, los jóvenes se enfrentan a desafíos significativos que afectan su camino hacia la independencia y la inclusión social. Las crisis económicas, el desempleo, la precariedad laboral y la desigualdad social, son solo algunos de los obstáculos que dificultan su desarrollo. En este escenario, la utopía puede emerger como un concepto relevante de recurso intelectual, que permita a los jóvenes imaginar un futuro mejor, y quizá, si nada cambia, pudiera constituir el último recurso -intelectual- para la juventud de hoy.

Los jóvenes actuales se enfrentan a un panorama económico que, en muchos aspectos, es desalentador. Según el informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la tasa de desempleo juvenil se sitúa en un promedio global de alrededor del 14%, lo que significa que uno de cada seis jóvenes está sin trabajo. Este fenómeno se ve agravado por la precariedad laboral, donde muchos jóvenes son empleados en trabajos de salarios muy por debajo de sus posibilidades y rendimientos, o temporales o de tiempo parcial, que no les permiten la estabilidad necesaria para alcanzar la independencia financiera. El informe también destaca que el acceso a empleos de calidad se ha vuelto más difícil, lo que afecta las oportunidades de desarrollo personal y profesional.

Además, el aumento del costo de la vida ha hecho que la independencia económica sea un objetivo inalcanzable para muchos, aun cuando tengan buenos trabajos. En ciudades de todo el mundo, los precios de la vivienda han aumentado disparatadamente, haciendo que los jóvenes y no tanto, se vean obligados a compartir habitaciones, apartamentos o a vivir con sus padres, debido a la imposibilidad de pagar el alquiler, ni por supuesto, optar a una compra.

La educación, que tradicionalmente ha sido vista como un posible camino en la movilidad social, también presenta obstáculos significativos. El costo de la educación superior ha aumentado drásticamente en las últimas décadas, y muchos jóvenes deben trabajar para estudiar simultáneamente, o en otros lugares donde la educación superior funciona bajo el paraguas de préstamos del Estado, se enfrentan a deudas estudiantiles abrumadoras. En Estados Unidos, por ejemplo, la deuda estudiantil total ha superado los 1.7 billones de dólares, lo que ha llevado a muchos licenciados que deben devolver lo prestado, a postergar su independencia y a aceptar empleos que no requieran un título universitario.

El creciente coste de la educación y la competencia feroz por los puestos de trabajo, han llevado a una generación de jóvenes que, a pesar de estar más educados que nunca, se sientan desilusionados y atrapados en un ciclo de inseguridad económica.

La inclusión social es otro aspecto crítico que afecta a los jóvenes. Las disparidades económicas han llevado a la marginación de ciertos grupos, incluidos aquellos de minorías étnicas, inmigrantes y personas de bajos ingresos. Según un informe de Eurofound, los jóvenes de grupos desfavorecidos se enfrentan a barreras adicionales que dificultan su integración en la sociedad y su acceso a oportunidades. Esto se traduce en una menor participación en el mercado laboral y en la vida cívica, lo que perpetúa el ciclo de pobreza y exclusión.

 La Utopía como Recurso Intelectual

La utopía, en su sentido clásico, se refiere a la creación de una sociedad ideal, un lugar donde las condiciones son perfectas y todos los individuos pueden prosperar. En el contexto de los jóvenes, la utopía puede verse como un refugio ante la adversidad y como un motor de cambio, de esperanza.

Ya Tomás Moro en su obra Utopía -1516-, presentaba una sociedad ideal que contrastaba con las injusticias de su tiempo. La idea de una sociedad justa y equitativa puede servir de inspiración para que los jóvenes imaginen un futuro diferente, promoviendo la esperanza y la acción social. Describe una sociedad donde la propiedad es compartida y los conflictos son resueltos de manera pacífica, lo que invita a los lectores a reflexionar sobre las posibilidades de un mundo mejor.

Ernst Bloch en El Principio Esperanza -1954-, sostiene que la esperanza y la imaginación son esenciales para el progreso humano. Para él, la utopía no es solo un destino, sino un impulso vital que motiva a las personas a luchar por un futuro mejor. La utopía proporciona un marco para cuestionar el statu quo y aspirar a un mundo mejor. Bloch argumenta que la esperanza -además de virtud teologal- es un componente fundamental del ser humano, y que imaginar un futuro ideal, es lo que impulsa a la humanidad a seguir adelante.

La utopía puede ser considerada como un motor para la transformación social. Inspirados por visiones utópicas, muchos movimientos sociales han surgido a lo largo de la historia, buscando cambiar realidades injustas. La utopía puede motivar a los jóvenes a participar activamente en la lucha por la justicia social y la igualdad.

Ejemplos de movimientos inspirados por ideales utópicos incluyen entre otros el movimiento por los derechos civiles en Estados Unidos, el feminismo y los movimientos ambientalistas. Estos movimientos, utilizaron y utilizan, visiones de una sociedad más justa y equitativa para movilizar a las personas y generar cambios significativos en la política y la sociedad.

También los jóvenes están cada vez más preocupados por el cambio climático y la degradación ambiental, lo que puede inspirar visiones utópicas centradas en la sostenibilidad de nuestro mundo y la justicia ambiental.

También hay filósofos críticos con la utopía:

Friedrich Nietzsche critica a las ideologías utópicas, argumentando que estas pueden llevar a la frustración y al desencanto. La búsqueda de una sociedad ideal, puede desviar la atención de las luchas reales y cotidianas que enfrentan los jóvenes. Nietzsche sugiere que la obsesión con lo ideal puede llevar a la negación de la vida y sus desafíos, creando una desconexión entre la aspiración y la realidad. La utopía puede ser vista como un mecanismo de escape que evita enfrentar los problemas reales.

Evidentemente, puede ocurrir que, en lugar de trabajar para mejorar su situación, los jóvenes puedan quedar atrapados en un mundo de fantasía que no aborda los problemas estructurales a los que se enfrentan en la realidad. Esto puede llevar a la inacción y a una falta de compromiso con el cambio real.

En el análisis de las críticas modernas a la utopía, se deben incluir las de Karl Popper, quien argumenta que las utopías pueden llevar a regímenes totalitarios, y cómo esto puede afectar la percepción de los jóvenes sobre la posibilidad de alcanzar una sociedad ideal.

Ante todo esto, surge la necesidad de propuestas alternativas:

El Realismo Crítico con un enfoque pragmático: en lugar de aferrarse a una utopía ideal, los jóvenes pueden beneficiarse de un enfoque más realista y crítico. Esto implica reconocer las limitaciones del mundo actual y trabajar hacia cambios sostenibles y alcanzables. La filosofía del realismo crítico, promovida por pensadores como Raymond Williams, sugiere que es posible imaginar un futuro mejor mientras se enfrentan y se abordan los problemas existentes.

También los Movimientos Sociales, como el activismo ambiental y los derechos humanos, u otros, ofrecen un espacio para que los jóvenes participen activamente en la mejora de su entorno. Estos movimientos pueden inspirar a los jóvenes a actuar en lugar de soñar sin acción. La historia ha demostrado que la acción colectiva puede generar cambios significativos.

Por ejemplo, los movimientos ambientales, como el movimiento Fridays for Future liderado por jóvenes, están utilizando visiones utópicas para abogar por un futuro más sostenible

La Educación en su sentido amplio es, sin duda, también un poderoso recurso para hacer fuertes a los jóvenes. Fomentar el pensamiento crítico y la capacidad de análisis puede ayudar a la juventud a comprender mejor su realidad y a buscar soluciones efectivas. La pedagogía crítica de Paulo Freire se centra en la educación como un medio para la liberación y el empoderamiento, animando a los estudiantes a cuestionar su contexto y a participar activamente en el cambio social. La educación no solo debe centrarse en la adquisición de conocimientos, sino también en fomentar la creatividad y la capacidad de imaginar futuros alternativos.

Promover la creación de redes y comunidades entre jóvenes pudiera ser clave para abordar problemas comunes y generar un cambio social significativo. Estas redes pueden facilitar el intercambio de ideas, la colaboración y el apoyo mutuo en la búsqueda de soluciones a los desafíos a los que se enfrentan, cogiendo entre pinzas el concepto de Ciberutopías que pudiera surgir de estos contactos más o menos amplios, donde los jóvenes imaginan un mundo mejor a través de la tecnología y las redes sociales, aunque a contrario sensu, también se podría discutir el potencial de la tecnología para crear divisiones y desigualdades.

La cultura visual y los movimientos artísticos pueden inspirar visiones utópicas y servir como plataformas para la crítica social, así como el arte y la literatura, que reflejan y construyen visiones utópicas. Las obras de ficción especulativa, por ejemplo, pueden ofrecer a los jóvenes un espacio para imaginar futuros alternativos y explorar las implicaciones de sus aspiraciones.

También la interseccionalidad -intersección de diferentes identidades sociales- debiera utilizarse para influir en las visiones utópicas de los jóvenes, creando un enfoque más inclusivo y representativo.

 Lo ideal podría ser una Utopía Realista:

En lugar de ver la utopía como una fantasía inalcanzable, puede ser útil conceptualizarla como un objetivo a largo plazo. La utopía puede servir como una guía que inspire a los jóvenes a trabajar hacia un futuro mejor, mientras que se enfrentan a los desafíos presentes con realismo y pragmatismo.

La idea de un futuro ideal puede ser un poderoso motivador para la acción colectiva. Al unir fuerzas, los jóvenes pueden desafiar las estructuras de poder que perpetúan la desigualdad y la injusticia. La utopía, en este sentido, se convierte en una herramienta que guía la acción y el compromiso social, naturalmente excluyendo siempre la violencia.

La conclusión de que la idea de la utopía pueda ser el último recurso intelectual para los jóvenes de hoy, es compleja y multifacética. Por un lado, la utopía puede servir como fuente de inspiración y esperanza, motivando a los jóvenes a imaginar un futuro mejor y a luchar por él. Por otro lado, su idealismo puede llevar a la desconexión de la realidad, haciendo que los jóvenes eviten enfrentar los problemas críticos que afectan sus vidas.

Es esencial encontrar un equilibrio entre la aspiración a una sociedad ideal y el trabajo práctico para abordar los desafíos actuales. La búsqueda de soluciones realistas, el empoderamiento a través de la educación, la creación de redes, el arte y la literatura y la interseccionalidad entre diferentes tipos sociales, pueden ser estrategias efectivas para enfrentar la situación de los jóvenes en el mundo contemporáneo. Con estas ideas, se puede enriquecer el análisis sobre la utopía como recurso intelectual, proporcionando un enfoque más amplio y multidimensional. Esto no solo permitiría una comprensión más profunda de la situación actual en los jóvenes, sino que también podría inspirar nuevas formas de acción y compromiso en la búsqueda de un futuro mejor.

Música: 3  Doors Down: Here without you. 

UTOPÍAS Y DISTOPÍAS. UTOPÍAS POLÍTICAS, SOCIALES Y CIENTÍFICAS DE LAS EDADES MODERNA Y CONTEMPORÁNEA. DEFENSORES Y DETRACTORESDE LAS UTOPÍAS.

De modo coloquial, utopía, es algo deseable pero inalcanzable, algo que está más allá de nuestras posibilidades presentes y futuras –si no dejaría de serlo-, tanto en el plano de los anhelos personales, como en los que afecten a un conjunto social.Read More

¡DEMOCRATIA DELENDA EST!

 

Hace tres años escribí algo sobre ¡Carthago Delenda est! Hoy, tras la actuación de Donald Trump,  lo traigo a la memoria…

Marco Po Catón el Censor, también llamado Catón el Viejo, nació en Tusculum -península itálica- en 232 a.C. muriendo en el 147 a.C.Read More

EL ARTE DEL TRAMPANTOJO. Desde los escorzos y cuadraturas de ayer a su evolución modernista.

Para que el arte consiga engañar a la vista, el artista debe tratar con sutileza la perspectiva. El trampantojo nos tiende una trampa para que veamos lo que no es.

Si el concepto habitual de pintura es el de la figuración o representación en una superficie -dos dimensiones- intentando crear la realidad con las normas de la óptica y de la perspectiva, el trampantojo excede esa intención, ya que busca confundir al observador que en un momento dado, toma por real lo que es bidimensional. El propósito del pintor es el de engañar al espectador deliberadamente.Read More

LA DERIVA DE LOS CAMPOS DE CONCENTRACIÓN.

 

La razón de la creación de los campos de concentración y su propósito, fue hasta ciertos momentos, la de eliminar ciertos sectores de población percibidos en ocasiones determinadas como amenazas para un Estado.

La reflexión sobre la utilización de estos campos, puede iluminarnos sobre la a veces retorcida naturaleza humana, y aportarnos percepciones precisas sobre determinados regímenes políticos.

Los campos de concentración, no fueron obra exclusiva inicial, ni inventos únicos de regímenes dictatoriales como la Alemania nazi o la Unión Soviética estalinista, sino que  surgieron dentro de contextos coloniales de realojamiento de civiles, o de internamiento, por supuestas amenazas a un régimen, o para una remodelación demográfica según la ideología de las dictaduras imperantes en ese momento, y también por regímenes supuestamente liberales durante las guerras y levantamientos anticoloniales, constituyendo siempre una aproximación a las manifestaciones peores del comportamiento humano.

Se puede definir un campo de concentración como un lugar aislado, delimitado con estructuras fijas y diseñado para encerrar a civiles.

El origen de los campos de concentración pudiera estar situado en el periodo colonial del siglo XIX, en países como Australia -aborígenes de Tasmania-, Estados Unidos -en la guerra con Cuba y Filipinas-, Sudáfrica -guerra de los Boers-, o el África del sudoeste alemana -Namibia- en los últimos años del siglo XIX y los primeros del XX, continuando con el genocidio armenio llevado a cabo por el imperio otomano, los campos de concentración españoles durante y después de la guerra civil, los campos de refugiados del sur de Francia, los encierros en Estados Unidos -norteamericanos de origen japonés tras Pearl Harbor-, los campos chinos bajo mandato nacionalista, posteriormente los de Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte para meter en Chipre a los judíos desplazados que intentaron llegar a Palestina tras la Segunda Guerra mundial, los derivados de las guerras de las descolonizaciones de Argelia, Malasia y Kenia por parte de Francia y el Imperio británico, el sistema de campos nazis, incluyendo los campos de trabajos forzados, los campos de concentración y los campos de exterminio, para terminar con el sistema estalinista de campos y emplazamientos especiales conocidos como Gulag.

También sería interesante recordar que, en tiempos más cercanos, el Jemer Rojo trató de convertir a Camboya en un gigantesco campo de concentración en los años 70, y como reaparecieron los campos de concentración durante el genocidio de Bosnia de los años 90, existiendo en la actualidad un sistema de campos de concentración en Corea del Norte, pudiéndose añadir también los de la actual China, aunque los más conocidos como ya se ha apuntado son los campos nazis y los del Gulag.

En Alemania, los campos -en general-, se utilizaron inicialmente para poder proteger a un Estado autoritario, aplicando el concepto de custodia preventiva nazi, de lo que no gustaba o convenía al régimen, en donde nació la idea filosófica, raíz de los campos de concentración, de que sirvieran como herramienta de pacificación durante la guerra, y para moldear la comunidad racial en cualquier circunstancia, eliminando oponentes políticos en períodos de vigilia combativa.

Los campos nazis se establecieron inicialmente de forma desorganizada, siendo los primeros, Dachau, Oranienburg y Sachsenhausen, comenzando a crecer de forma exponencial a partir de 1938, que fue cuando comenzaron a recluir masivamente a judíos y personas de grupos sociales “extraños”. Después de 1938, la población judía en los campos se incrementó de forma vertiginosa, y el volumen global del sistema empezó a crecer igualmente, antes de la guerra y durante el desarrollo de la misma.

El Tercer Reich fue vinculando los campos de manera progresiva a la industria, al necesitar mano de obra, por encontrarse casi todos los hombres alemanes en el frente. A los hombres útiles para el trabajo, les dejaban sobrevivir, y a los que no lo eran, les permitían morir.

Cuando se fue tomando progresivamente la decisión de aniquilamiento total del pueblo judío, se comenzó la adaptación de algunos campos de trabajo ya existentes a campos de exterminio, o se procedió a la construcción urgente de algunos nuevos para ese cometido específico-Chelmno, Belzcec, Sobibór y Treblinka-, con el único objetivo de matar a los que allí eran trasladados. Los campos de las SS –Buchenwald, Dachau y Sachsenhausen– fueron inicialmente campos de tortura, aunque la muerte naturalmente fue algo habitual.

Hubo excepciones como Auschwitz o Majdanek, que a partir de 1942 combinaron las funciones de concentración y exterminio, siendo Auschwitz establecido inicialmente, no como campo de exterminio, ni campo exclusivo para judíos, sino para albergar prisioneros políticos y polacos.

La invasión alemana de la Unión Soviética en 1941, produjo un aun mayor crecimiento del número de campos alemanes, añadiendo algunos importantes como Lublin.

Tras el comienzo del retroceso alemán, la entrada de los aliados en los campos, a medida que avanzaban hacia Berlín, les hizo ver imágenes de inmenso horror, con cadáveres apilados junto a los vivos moribundos y esqueletos vivientes, que esperaban la liberación, ya sin fuerzas, ni para comer.

En el ámbito soviético el término Gulag hace referencia a una institución administrativa creada en 1929: el Departamento de la Administración Política Unificada del Estado, que fue reemplazada por la NKVD. Los lugares de encarcelamiento cuyo conjunto, serían denominados posteriormente con el nombre de Gulag, incluían prisiones, colonias de castigo, campos correccionales y de trabajo, colonias agrícolas y emplazamientos especiales, pero ninguno tuvo un nombre tan conocido como Auschwitz o Mauthausen, de ahí que el Gulag no tenga un rostro tan reconocible como el del Holocausto.

Campos del Gulag.

Los campos alemanes fueron nazis, pero los campos del Gulag no fueron marxistas, sino bolcheviques, y estos fueron los que dejaron que el principio de selección natural siguiera su curso: el hambre y la enfermedad acabaron con los más débiles.

Llama la atención, que habiendo oído durante mucho tiempo qué los campos del Gulag se encontraban concentrados en Siberia, existieran campos en toda la antigua U.R.S.S., con la mayor concentración en las proximidades de Moscú,

Inicialmente, los campos del Gulag fueron establecidos en zonas recónditas, con mala climatología y escasos recursos. Tanto es así, que muchos campos estaban abiertos y sin vigilar, siendo el problema de los presos y la ventaja de los carceleros, que no había a donde huir. En otros campos más flexibles permitían a los presos convivir con las gentes de las poblaciones cercanas.

Pronto vieron la posibilidad de emplear tan numerosa mano de obra en grandes proyectos, como el de construir un canal que uniera el mar Blanco con el Báltico, aunque se dieron cuenta de la necesidad de maquinaria, alimentación adecuada y premios de reducción de condena para la productividad, aunque las malas condiciones de vida hicieron morir a millones de prisioneros.

El principal objetivo -teórico- del Gulag era el castigo y la reeducación, no buscando la muerte de los presos, aunque se produjo, al igual que en los campos nazis, la aniquilación por trabajo y condiciones de insania. Los campos eran de muy diferentes tamaños y funciones de producción, como fábricas, canteras o minas, existiendo también campos/presidios con esa única función.

El Gulag no llegó a desmantelarse ni siquiera después del discurso de Jruschov -Kruschev- de 1956, denunciando los crímenes de Stalin. El sistema de campos del Gulag siguió existiendo hasta el final de la Unión Soviética.

Lo que fueron grandes campos de concentración ayer-aun existiendo todavía éstos-, se ha ido transformando en grandes campos a los que se llega huyendo de un presente malo, pensando en un futuro mejor, sintiendo enseguida las incertidumbres del mismo.

Las características que diferencian un campo de concentración u otra modalidad de campo, de las prisiones, empieza a ser difuso, debido al enclaustramiento obligatorio de todos, al notable crecimiento actual de presos, y al establecimiento en espacio señalado y sin porosidad, de los lugares de establecimiento de los refugiados. Al estar estos últimos contra su voluntad en un campo, ¿sería lo más adecuado denominarlo de concentración o prisión?

Con los grandes flujos migratorios de refugiados en la actualidad huyendo de lugares en donde sobrevivir no es posible, ¿no será el siglo XXI para muchos habitantes de este planeta, un período importante de establecimiento de campos de concentración, aunque se les añada el más amable segundo apellido de refugiados?

Aun habiendo sido los campos de exterminio nazi, ligados al Holocausto, y los del Gulag con millones de muertos, los más conocidos por su volumen y crueldad, no fueron -como se ha dicho- los primeros campos de concentración de la historia, ni los únicos, ni serán -ya seguro- los últimos, siendo los generadores de los actuales, los estados o grupos, desde dictaduras imposibles hasta amables estados liberales, con su especial concepción para la solución política de los problemas.

Viendo esto, si muchos países han participado en la creación de campos de una u otra clase, y todo es hacerlo una primera vez ¿nos deparará el futuro una nómina continua de este tipo de barbarie, basada en guerras que provocan la huida de refugiados migrantes?

El número de campos de refugiados crece exponencialmente en la actualidad, existiendo lugares, desde luego, sin las características mínimas necesarias, donde los migrantes se hacinan, no queriendo nadie asumir la responsabilidad de su atención; no nos horroricemos por lo ocurrido con los campos habidos y pensemos en lo que ahora ocurre: sintamos tristeza por el pasado, por lo hecho, pero quizá el mundo aun pueda reflexionar sobre lo que hacemos, para no sentirnos mal mañana.

*GULAG: Dirección General de Campos y Colonias de Trabajo Correccional, abreviado como GULAG.

Era la rama del NKVD que dirigía el sistema penal de campos de trabajos forzados. Aunque los campos de trabajos forzados operaron en Rusia antes de ser U.R.S.S., el Gulag fue oficialmente creado el 25 de abril de 1930 y disuelto el 13 de enero de 1960.

Música: Schindler’s List – John Williams (Violin & Piano)

Manuel Benedito, un grande no demasiado conocido.

Llegué apresuradamente por la calle Dalmeida a la puerta del edificio Republic Plaza, con la esperanza de poder asistir de día, desde la terraza del último piso, a la visión panorámica de Singapur, que era señalada como una de las vistas urbanas más bellas del mundo, y desde donde podía verse la ciudad-estado desde Malasia a Sentosa  y desde el aeropuerto de Changi al estrecho de Johor.Read More

EL CONFLICTO PALESTINO-ÁRABE-ISRAELÍ.

Hace algún tiempo, en la sobremesa de una magnífica paella a la que fui invitado por unos amigos en su casa de Roquetas de Mar, surgió el tema de los judíos, su historia, sus expulsiones de todos los países incluso del suyo desde la Antigüedad hasta la Baja Edad Media y en la Edad Moderna, las persecuciones constantes a lo largo de su existencia hasta desembocar en el Holocausto, su asentamiento por la Resolución 181 de Naciones Unidas en lo que bíblicamente es denominado Tierra Prometida, y su sinvivir desde entonces en ese territorio debido a la inquina árabe.

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