NUESTRO TIEMPO ES LIMITADO: BUSQUEMOS EL PLACER Y DESTERREMOS EL SUFRIMIENTO.

Se debe querer alcanzar lo que a uno le satisface y desea, y se debe querer a quien quiera que se le quiera? JA

Cada día al despertarme -cuando mi mente desea hacerlo-, y al mismo tiempo que desayuno, pongo el canal de televisión donde repiten cíclicamente las noticias, y a esta edad en la que mi cometido básico –además de sobrevolar desde lejos a mis descendientes- es el dolce far niente, aunque el niente nunca sea absoluto, comienza el sin vivir: el precio de la luz va a subir hasta tal punto, que no podrá encenderse ninguna bombilla a no ser que no se coma, la violencia machista ha llegado a la víctima nonagésima cuarta y estamos en enero, el frío que nos invadirá a partir de mañana, será el preludio de la sexta glaciación, acompañada de terribles vientos que provocarán grandes desastres, y para que lo sepan, alerta naranja cruda, Donald ha hecho cuatro más de las suyas desde ayer, sin descansar ningún día como hizo el Señor en el séptimo, la economía va bien pero cada día somos y hay más pobres desasistidos, dos niños se han suicidado debido al bullying escolar –pero nadie sabe nada y todos han activado los protocolos-, dos profesores y un sacerdote han abusado de treinta y tres niños, han aparecido montones de cadáveres de algunas pateras que pretendían llegar a nuestras costas, han sido apresadas varias células yihadistas que iban a realizar un atentado en la capital, más de medio millón de niños se mueren en Sudán por una hambruna tremenda (con fotos de muchos niños de grandes cabezas y estómagos inflamados con raquitismo)…quiero quedarme de nuevo dormido…aunque con la INQUIETUD y el DESASOSIEGO que ha entrado en mi cuerpo, no puedo. De repente, suena el teléfono y al diga que me sale aún sin ganas ni emoción, sigue un imperceptible silencio roto enseguida por una cantarina voz que pregunta por mi nombre y apellidos con el don delante…Mire no quiero comprar ni cambiar nada, especialmente en este momento digo, pero ella, inasequible al desaliento, se lanza a tumba abierta y comienza a enumerar las enormes ventajas de una compañía telefónica que prácticamente además de regalarte el servicio te paga por apuntarte…!A estas horas esto es insoportable, pienso mientras cuelgo sin contestar! Imagino lo mismo, pero habiendo tenido que  dejar a los niños en el cole a las 08,45, salir pitando para el trabajo, oír en la radio en el programa de Alsina que Pedro decidió ayer a las 01,24 de la madrugada que hoy comienza la financiación singular catalana, ¡Dios! y después aterrizar en una reunión con un jefe que quiere resultados como sea…y  un a mí no me cuentes tus penas que yo también tengo muchas, os dicen, y será verdad probablemente.

Oteo por la ventana el cielo y veo que no es día de casi nada, así que me ducho, visto y salgo a la calle con la tablet en el bolsillo para dar una vuelta y leer el periódico digital en una confortable cafetería con wi-fi que tengo cerca.  Al salir, no siento los males anunciados, quizá el aviso naranja cruda me parece amarillo canario, la bombilla del portal luce, hay una ligera brisa y veo la temperatura en el reloj digital de una plaza próxima, 9º…Bueno son las 10 y no parece una cosa tremenda para enero, no veo moros en la costa, dos chicas jóvenes con sendos cochecitos de bebé se dirigen a una cafetería próxima, se supone que para  hablar más mientras desayunan de nuevo, dos adolescentes pasan fumando y tienen cara de haber hecho pirola, mientras dos  municipales se mueven alrededor de la grúa que se lleva el coche de un joven trajeado…No consigo librarme de la INQUIETUD…

Me pregunto por qué no se aplicará el mundo las teorías hedonistas, si bien no las cirenaicas, pero sí las de epicúreas.

En fin,  vivimos la antítesis del hedonismo y sus dos escuelas fundamentales en la Grecia antigua: la cirenaica y la epicúrea.

El hedonismo  es la teoría que propone la consecución del placer como fin y fundamento de la vida por asociarla con el bien. Toda la vida debe orientarse a la búsqueda del placer e intentar por todos los medios suprimir de nuestras vidas el sufrimiento y el dolor.

Paseo un rato respirando con placer el aire fresco y quizá no demasiado sucio –ha llovido los últimos días- y al cabo de un buen rato tomo el rumbo, no muy convencido de abandonar el paseo, y entro en la cafetería. Hay bastante gente y descubro que solamente hay una mesa libre, aunque demasiado grande para mí sólo, redonda y con cinco sillas, y aunque me parece de excesiva capacidad para mi escasa ocupación, aligero el paso y me siento.

Enciendo la tablet y visito los titulares de dos diarios, aunque ya sé que  acabaré en el de siempre. Se acerca un camarero, pido café con leche con sacarina… ¿en mediana, me pregunta?…En lo que quiera…,le contesto, y un vaso de agua, por favor.

Ya inmerso en las noticias, percibo la proximidad de dos hombres barbudos, más mayores que yo, robustos y con aspecto de recién salidos de la antigüedad: ¿le importa que nos sentemos? Yo muy a lo mío, les contesto que no y sigo con las patéticas noticias. Levanto la vista y veo a dos personas de edad indefinible con aspecto de ya muy vividos y con largas  barbas blancas, que recordaban las de la imaginería clásica más remota, en donde casi no existían hombres con mejillas lampiñas.

Sebastiano Conca. La idolatría de Salomón. Óleo sobre lienzo. 1570-1571. Museo del Prado. Madrid.

Sin yo preguntar nada, se dirigen a mí con un buenos días y se presentan como Aristipo de Cirene y Epicuro de Samos…iba yo a contestar lo de “y yo Alfonso XII en el palacio de Oriente”, pero me callo en un alarde de prudencia, y sólo hago un mmm –onomatopeya de duda o de poder resultar interesante- que rápidamente corrijo con un puf –la de aburrimiento o cansancio-. Hemos pensado que quizá estuviera interesado en filosofar, lo que sin duda le proporcionaría un estado de felicidad siempre deseable. Sin saber que decir, observé que mi duda era aprovechada por Aristipo (435-350 a.C.), que continuó para relatarme como Platón (427-347 a.C.) coetáneo suyo y médico del alma y gran filósofo, escribió una carta dirigida a todos los seres humanos, que comienza con palabras certeras y apasionadas: Nadie por ser joven dude en filosofar ni por ser viejo de filosofar se hastíe, pues nadie es joven o viejo para la salud del alma. El que dice que aún no es edad o que ya pasó la edad de filosofar es como el que dice que aún no ha llegado o que ya pasó el tiempo oportuno para la felicidad. De modo que deben filosofar tanto el joven como el viejo. Éste, para que, aunque viejo, rejuvenezca en bienes por el recuerdo gozoso del pasado, aquél, para que sea joven y viejo a un tiempo por su serenidad ante el futuro. Necesario es, pues, meditar sobre lo que procura la felicidad, porque cuando está presente todo lo tenemos y, cuando nos falta, todo lo hacemos por poseerla. Gozoso recuerdo de la experiencia, frente a la nostalgia de la poesía lírica, y serena contemplación del futuro, frente a la amenaza de la fortuna trágica, son los dos rasgos esenciales de esta actitud universal y al alcance de todos que es el arte de tomarse la vida con filosofía, porque tomarse la vida con filosofía y contemplar gozosamente el sentido de la existencia humana es aprender a disfrutar el arte de vivir sencillamente como un hombre. Como dijo Plinio el Joven, con cuya hermosa frase termino: “Aliquando praeterea rideo, iocor, ludo… homo sum”.

Quedé impresionado con el relato de memoria de la carta, que alguna vez leí en filosofía del derecho, y me sentí atraído por su hablar pausado que rezumaba  tranquilidad, y quizá por su aparente falta de cordura, aunque desde luego nada violenta. Epicuro de Samos (341-270 a.C.) asentía en silencio, continuando el de Cirene…

En la escuela cirenaica nos ocupamos básicamente de la ética, exponiendo que los deseos personales, deben ser satisfechos a la brevedad posible, sin importar los intereses de los que nos rodean (primero mis dientes, luego mis parientes). Fue fundada por mí –Aristipo de Cirene, discípulo de Sócrates-, a finales del siglo IV a.C.; creo que la felicidad humana, que debe buscarse en torno al placer, consiste en librarse de toda inquietud, siendo el camino para lograrlo la autarquía personal, es decir cada uno por sí mismo. El bien se identifica con el placer, pero básicamente con el placer espiritual o sea, de las emociones internas.

Respecto a la forma de adquirir  conocimiento, tenemos una posición sensualista, en la que se reconoce como única fuente del conocimiento los sentidos, y además, volviendo al camino autárquico, es subjetivista, ya que no reconoce más conocimiento que el personal.

Aristipo de Cirene.

Tuve bastantes seguidores que prolongaron estas teorías durante todo el período helenístico –desde la muerte de Alejandro Magno 323 a.C. hasta el suicidio de Cleopatra 30 a.C.-, siendo los más conocidos Teodoro el Ateo,  Hegesias,  Antipatro de Cirene y Aniceris.

Teodoro siguió el camino marcado por  mí –continuaba Aristipo sin pestañear- pero sin creer en los dioses –de ahí el apellido de Ateo-, y señalaba que los dioses eran hombres venerados por sus cualidades y su aportación al bien común, pero hombres al fin y al cabo –evemerismo, mientras Hegesias no se  sintió demasiado identificado conmigo, ya que los placeres de este mundo le parecían pocos y difíciles de conseguir, siendo los dolores más frecuentes que los placeres, y dependiendo estos últimos, del azar y la fortuna material de cada cual.

Por tanto, predicó las bondades, ventajas y beneficios de la muerte, induciendo al suicidio, por lo que Ptolomeo I -fundador de la estirpe ptolomea en Egipto tras la muerte de Alejandro, ya que era uno de sus principales Diácodos -generales-, cerró su escuela de Alejandría y prohibió sus escritos.

Yo seguía sin dar crédito a lo que me estaba ocurriendo…

Aristipo terminó su larga e ininterrunpida charla, se retrepó en la silla con postura de cansancio mientras que a mí se me salían las órbitas de los ojos, y preocupado –aunque me pareció docto e interesante lo expuesto-, me apresuré a hacer señales al camarero que ronroneaba por las mesas, para pedir la cuenta y salir pitando, pero  miraba al mundo sin ver la seña de mi brazo. ¡No sólo me voy volviendo transparente para el sexo femenino!

Callado  Aristipo, comenzó a hablar el que se había presentado como Epicuro de Samos.

La escuela epicúrea fue fundada por mí, Epicuro de Samos, filósofo que nací a mediados del siglo IV a.C., siendo lo más destacado de mi doctrina –yo seguía sin abrir la boca y de vez en cuando levantaba el brazo buscando al camarero, pero cada vez con menos convicción-, el hedonismo racional  y el atomismo -doctrina que explica la formación del mundo por la concurrencia y unión fortuita (azar) de los átomos, concebida por filósofos del siglo III-, y exponemos que la felicidad consiste en vivir en continuo placer, evitando los excesos, y aunque pudiera pensarse en el placer solamente como algo que excita los sentidos, considero que no todas las formas de placer se refieren a lo anterior, pues lo que excita los sentidos son los placeres sexuales y sensoriales, y existen otras formas de placer como los que se refieren a la ausencia de dolor o de cualquier tipo de aflicción. También aserto que ningún placer es malo en sí, sólo los medios para lograrlos pudieran ser malos.

Epicuro de Samos.

Nuestra doctrina –no sé si habló en mayestático o quiso repartir méritos– se manifiesta en contra de la existencia del destino, estando la naturaleza regida por el azar –o ausencia de CAUSALIDAD-, sólo siendo así posible la verdadera libertad  sin la cual el hedonismo –y casi nada- tiene razón de ser.

Los placeres del espíritu son superiores a los del cuerpo y ambos deben ser buscados con racionalidad y prudencia, y satisfechos con inteligencia –en caso contrario llegaremos al sufrimiento posterior-, procurando llegar al estado de ataraxiaánimo que se caracteriza por la tranquilidad y la total ausencia de deseos o temores-.

Critico, –aquí volvió al singular- tanto al desenfreno como a la renuncia a los placeres de la carne, y animo a la búsqueda del término medio,  alentando a los goces carnales, siempre y cuando no pudieran suponer un dolor –anímico o físico- en el futuro.

Nuestras teorías afirman que la filosofía debe ser un instrumento al servicio de la vida de los hombres y que el conocimiento por sí mismo no tiene ninguna utilidad si no se emplea en la búsqueda de la felicidad, o proporciona satisfacción en sí misma. De la religión podemos decir, que casi siempre y envuelta en un hálito de bondad, suele proporcionar amargura, al estar fijando generalmente una forma de actuación cartesiana, que casi nunca es placentera: los mitos religiosos pueden entristecer la vida de los hombres, o no, pensé yo: precisamente la falta de certezas de las religiones son las que motivan los misterios, y éstos los que provocan la fe, sin la que los que no tienen una vida afortunada en este mundo no podrían sobrevivir.

Rafael Sanzio. La escuela de Atenas “El Jardín”.  1510-1511. Fresco. Palacio Apostólico. Ciudad del Vaticano.

A los 35 años, después de que hube hecho dos años de servicio militar y varios intentos de montar academias filosóficas en diferentes polis, regresé a Atenas, donde fundé mí definitiva escuela de filosofía “El Jardín”,  en donde fueron admitidas personas de toda condición y clase, incluso mujeres y esclavos, lo que en aquella época era muy extraño  para una escuela filosófica y en donde impartí enseñanza hasta el final…Yo escuchaba encantado, pero a punto de salir corriendo al oír a aquellos dos señores disparatados, que me contaban haber nacido hace 2.400 años…

Nuestra filosofía consta de tres partes, prosiguió el de Lemos: la Gnoseología  o Canónica, que se ocupa de los criterios por los cuales llegamos a distinguir lo verdadero de lo falso; la Física que estudia la naturaleza; y la Ética que supone la culminación del sistema y a la que se subordinan las dos primeras partes.

Canónica: es la parte de la filosofía que examina la forma en la que conocemos, y la manera de distinguir lo verdadero de lo falso. Las sensaciones son la base de todo el conocimiento y se produce cuando las imágenes que desprenden los cuerpos llegan hasta nuestros sentidos. Ante cada sensación, el ser humano reacciona con placer o con dolor, dando lugar a los sentimientos. Los sentimientos percibidos con claridad a base de repeticiones constituyen las ideas generales de nuestro sentir para lo bueno y lo malo.

Física: toda la realidad está formada por dos elementos fundamentales, los átomos, que tienen forma, volumen y peso, y el vacío, que no es sino el espacio en el cual se mueven esos átomos.

Las distintas cosas que hay en el mundo son fruto de las distintas combinaciones de átomos. El hombre  es un compuesto de átomos y hasta el alma está formada por un tipo especial de átomos, siendo por tanto el alma, material. El cuerpo y el alma mueren simultáneamente. ¡Que locura!

La realidad, como los átomos que la forman, es eterna. El caos no es el origen, y todo existirá hasta el infinito, pero coexiste un elemento fundamental, el azar en el movimiento de los átomos en su caída en el vacío, es decir, lo que puede producir la desviación de las causas y los efectos, con la que queda asegurada la libertad.

Ética: es la culminación de nuestro sistema filosófico, que no es sino el logro de  la felicidad, basada en la autarquía –cada uno por sí mismo- y la ataraxia. Puesto que la felicidad es el objetivo de todo ser humano, la filosofía debe interesar a cualquier persona.

La ética pensamos que se basa en dos polos opuestos: el miedo, que debe ser evitado, y el placer, que debe ser buscado como necesario.

LOS MIEDOS básicos del hombre son: el miedo a la muerte –no tiene sentido, ya que la muerte es la ausencia de sensibilidad-, el miedo al dolor, el miedo al fracaso en la búsqueda del bien –carece también de sentido, ya que el futuro no depende completamente de nosotros, ni tampoco nos es totalmente ajeno, de modo que no debemos esperarlo como si hubiera de venir infaliblemente, ni tampoco desesperarnos como si no hubiera de venir nunca– y el miedo a los dioses –concepto tampoco real, ya que los dioses son seres demasiado alejados de los los humanos, y no se preocupan por nuestras vicisitudes, por lo que no tendría sentido temerles-.

Me atrevo a señalar tres tipos de PLACER por su objeto, dijo:

Los naturales y necesarios: alimentarse, beber, estar abrigado y seguro; el hombre debe satisfacer los deseos naturales necesarios de la forma más económica posible.

Los naturales e innecesarios: la conversación, la gratificación sexual y el arte; se pueden intentar conseguir los deseos naturales innecesarios hasta la satisfacción del corazón, pero no más allá. No se debe arriesgar la salud, la amistad, ni la posición económica en la búsqueda un deseo de placer innecesario, pues esto sólo conducirá a un sufrimiento futuro.

Los innaturales e innecesarios: la fama, el poder y el prestigio; hay que evitar por completo los deseos innaturales innecesarios, pues el placer o satisfacción que producen es siempre efímero.

Y también establecemos, continuó,  una división entre los PLACERES que satisfacen el cuerpo y el alma:

Placeres del cuerpo: aunque considero que son los más frecuentes, nuestra propuesta es la renuncia al desenfreno en la utilización de  estos placeres y la búsqueda de la carencia de apetito y dolor corporal.

Placeres del alma: el placer del alma es superior al placer del cuerpo, pues el corporal tiene vigencia en el momento presente, pero es efímero y temporal, mientras que los del alma son duraderos y además pueden eliminar o reducir quizá los dolores del cuerpo.

El análisis de los diferentes placeres y la  prudencia de cada cual, pueden permitir caminar hacia  una vida feliz, lo cual constituye el objeto de la filosofía. Podemos señalar en consecuencia, como placeres fundamentales, la tranquilidad del alma y la ausencia de dolor: “la ausencia de turbación y de dolor son placeres estables; en cambio, el goce y la alegría resultan placeres en movimiento. Cuando decimos entonces, que el placer es un fin, no nos referimos a los placeres de los que proporciona el goce y la alegría, sino en hallarnos libres de sufrimientos del cuerpo y de turbación del alma”.

Giré la cabeza para volver a llamar al camarero, y al buscar con la mirada de nuevo a los dos hombres, me encontré con la visión de mi piano, que está justo en frente de la mesa donde leo y escribo, el armario en la pared de enfrente abierto, y bajo la balda de las toallas -bien colocadas-, la ropa de deporte desordenada, como si alguien hubiera metido la mano en busca de placeres o para ocultar dolor y sufrimientos…, mi mirada perdida soñando, y un libro abierto delante de mí: El candelabro enterrado, de  Stephan  Zweig, donde narra la historia de un judío que hizo del objetivo de su vida, la preservación de la menorá.

La Utopía Realista como posible recurso de los jóvenes actuales

La Utopía como Último Recurso Intelectual para los jóvenes actuales.

En el contexto contemporáneo, los jóvenes se enfrentan a desafíos significativos que afectan su camino hacia la independencia y la inclusión social. Las crisis económicas, el desempleo, la precariedad laboral y la desigualdad social, son solo algunos de los obstáculos que dificultan su desarrollo. En este escenario, la utopía puede emerger como un concepto relevante de recurso intelectual, que permita a los jóvenes imaginar un futuro mejor, y quizá, si nada cambia, pudiera constituir el último recurso -intelectual- para la juventud de hoy.

Los jóvenes actuales se enfrentan a un panorama económico que, en muchos aspectos, es desalentador. Según el informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la tasa de desempleo juvenil se sitúa en un promedio global de alrededor del 14%, lo que significa que uno de cada seis jóvenes está sin trabajo. Este fenómeno se ve agravado por la precariedad laboral, donde muchos jóvenes son empleados en trabajos de salarios muy por debajo de sus posibilidades y rendimientos, o temporales o de tiempo parcial, que no les permiten la estabilidad necesaria para alcanzar la independencia financiera. El informe también destaca que el acceso a empleos de calidad se ha vuelto más difícil, lo que afecta las oportunidades de desarrollo personal y profesional.

Además, el aumento del costo de la vida ha hecho que la independencia económica sea un objetivo inalcanzable para muchos, aun cuando tengan buenos trabajos. En ciudades de todo el mundo, los precios de la vivienda han aumentado disparatadamente, haciendo que los jóvenes y no tanto, se vean obligados a compartir habitaciones, apartamentos o a vivir con sus padres, debido a la imposibilidad de pagar el alquiler, ni por supuesto, optar a una compra.

La educación, que tradicionalmente ha sido vista como un posible camino en la movilidad social, también presenta obstáculos significativos. El costo de la educación superior ha aumentado drásticamente en las últimas décadas, y muchos jóvenes deben trabajar para estudiar simultáneamente, o en otros lugares donde la educación superior funciona bajo el paraguas de préstamos del Estado, se enfrentan a deudas estudiantiles abrumadoras. En Estados Unidos, por ejemplo, la deuda estudiantil total ha superado los 1.7 billones de dólares, lo que ha llevado a muchos licenciados que deben devolver lo prestado, a postergar su independencia y a aceptar empleos que no requieran un título universitario.

El creciente coste de la educación y la competencia feroz por los puestos de trabajo, han llevado a una generación de jóvenes que, a pesar de estar más educados que nunca, se sientan desilusionados y atrapados en un ciclo de inseguridad económica.

La inclusión social es otro aspecto crítico que afecta a los jóvenes. Las disparidades económicas han llevado a la marginación de ciertos grupos, incluidos aquellos de minorías étnicas, inmigrantes y personas de bajos ingresos. Según un informe de Eurofound, los jóvenes de grupos desfavorecidos se enfrentan a barreras adicionales que dificultan su integración en la sociedad y su acceso a oportunidades. Esto se traduce en una menor participación en el mercado laboral y en la vida cívica, lo que perpetúa el ciclo de pobreza y exclusión.

 La Utopía como Recurso Intelectual

La utopía, en su sentido clásico, se refiere a la creación de una sociedad ideal, un lugar donde las condiciones son perfectas y todos los individuos pueden prosperar. En el contexto de los jóvenes, la utopía puede verse como un refugio ante la adversidad y como un motor de cambio, de esperanza.

Ya Tomás Moro en su obra Utopía -1516-, presentaba una sociedad ideal que contrastaba con las injusticias de su tiempo. La idea de una sociedad justa y equitativa puede servir de inspiración para que los jóvenes imaginen un futuro diferente, promoviendo la esperanza y la acción social. Describe una sociedad donde la propiedad es compartida y los conflictos son resueltos de manera pacífica, lo que invita a los lectores a reflexionar sobre las posibilidades de un mundo mejor.

Ernst Bloch en El Principio Esperanza -1954-, sostiene que la esperanza y la imaginación son esenciales para el progreso humano. Para él, la utopía no es solo un destino, sino un impulso vital que motiva a las personas a luchar por un futuro mejor. La utopía proporciona un marco para cuestionar el statu quo y aspirar a un mundo mejor. Bloch argumenta que la esperanza -además de virtud teologal- es un componente fundamental del ser humano, y que imaginar un futuro ideal, es lo que impulsa a la humanidad a seguir adelante.

La utopía puede ser considerada como un motor para la transformación social. Inspirados por visiones utópicas, muchos movimientos sociales han surgido a lo largo de la historia, buscando cambiar realidades injustas. La utopía puede motivar a los jóvenes a participar activamente en la lucha por la justicia social y la igualdad.

Ejemplos de movimientos inspirados por ideales utópicos incluyen entre otros el movimiento por los derechos civiles en Estados Unidos, el feminismo y los movimientos ambientalistas. Estos movimientos, utilizaron y utilizan, visiones de una sociedad más justa y equitativa para movilizar a las personas y generar cambios significativos en la política y la sociedad.

También los jóvenes están cada vez más preocupados por el cambio climático y la degradación ambiental, lo que puede inspirar visiones utópicas centradas en la sostenibilidad de nuestro mundo y la justicia ambiental.

También hay filósofos críticos con la utopía:

Friedrich Nietzsche critica a las ideologías utópicas, argumentando que estas pueden llevar a la frustración y al desencanto. La búsqueda de una sociedad ideal, puede desviar la atención de las luchas reales y cotidianas que enfrentan los jóvenes. Nietzsche sugiere que la obsesión con lo ideal puede llevar a la negación de la vida y sus desafíos, creando una desconexión entre la aspiración y la realidad. La utopía puede ser vista como un mecanismo de escape que evita enfrentar los problemas reales.

Evidentemente, puede ocurrir que, en lugar de trabajar para mejorar su situación, los jóvenes puedan quedar atrapados en un mundo de fantasía que no aborda los problemas estructurales a los que se enfrentan en la realidad. Esto puede llevar a la inacción y a una falta de compromiso con el cambio real.

En el análisis de las críticas modernas a la utopía, se deben incluir las de Karl Popper, quien argumenta que las utopías pueden llevar a regímenes totalitarios, y cómo esto puede afectar la percepción de los jóvenes sobre la posibilidad de alcanzar una sociedad ideal.

Ante todo esto, surge la necesidad de propuestas alternativas:

El Realismo Crítico con un enfoque pragmático: en lugar de aferrarse a una utopía ideal, los jóvenes pueden beneficiarse de un enfoque más realista y crítico. Esto implica reconocer las limitaciones del mundo actual y trabajar hacia cambios sostenibles y alcanzables. La filosofía del realismo crítico, promovida por pensadores como Raymond Williams, sugiere que es posible imaginar un futuro mejor mientras se enfrentan y se abordan los problemas existentes.

También los Movimientos Sociales, como el activismo ambiental y los derechos humanos, u otros, ofrecen un espacio para que los jóvenes participen activamente en la mejora de su entorno. Estos movimientos pueden inspirar a los jóvenes a actuar en lugar de soñar sin acción. La historia ha demostrado que la acción colectiva puede generar cambios significativos.

Por ejemplo, los movimientos ambientales, como el movimiento Fridays for Future liderado por jóvenes, están utilizando visiones utópicas para abogar por un futuro más sostenible

La Educación en su sentido amplio es, sin duda, también un poderoso recurso para hacer fuertes a los jóvenes. Fomentar el pensamiento crítico y la capacidad de análisis puede ayudar a la juventud a comprender mejor su realidad y a buscar soluciones efectivas. La pedagogía crítica de Paulo Freire se centra en la educación como un medio para la liberación y el empoderamiento, animando a los estudiantes a cuestionar su contexto y a participar activamente en el cambio social. La educación no solo debe centrarse en la adquisición de conocimientos, sino también en fomentar la creatividad y la capacidad de imaginar futuros alternativos.

Promover la creación de redes y comunidades entre jóvenes pudiera ser clave para abordar problemas comunes y generar un cambio social significativo. Estas redes pueden facilitar el intercambio de ideas, la colaboración y el apoyo mutuo en la búsqueda de soluciones a los desafíos a los que se enfrentan, cogiendo entre pinzas el concepto de Ciberutopías que pudiera surgir de estos contactos más o menos amplios, donde los jóvenes imaginan un mundo mejor a través de la tecnología y las redes sociales, aunque a contrario sensu, también se podría discutir el potencial de la tecnología para crear divisiones y desigualdades.

La cultura visual y los movimientos artísticos pueden inspirar visiones utópicas y servir como plataformas para la crítica social, así como el arte y la literatura, que reflejan y construyen visiones utópicas. Las obras de ficción especulativa, por ejemplo, pueden ofrecer a los jóvenes un espacio para imaginar futuros alternativos y explorar las implicaciones de sus aspiraciones.

También la interseccionalidad -intersección de diferentes identidades sociales- debiera utilizarse para influir en las visiones utópicas de los jóvenes, creando un enfoque más inclusivo y representativo.

 Lo ideal podría ser una Utopía Realista:

En lugar de ver la utopía como una fantasía inalcanzable, puede ser útil conceptualizarla como un objetivo a largo plazo. La utopía puede servir como una guía que inspire a los jóvenes a trabajar hacia un futuro mejor, mientras que se enfrentan a los desafíos presentes con realismo y pragmatismo.

La idea de un futuro ideal puede ser un poderoso motivador para la acción colectiva. Al unir fuerzas, los jóvenes pueden desafiar las estructuras de poder que perpetúan la desigualdad y la injusticia. La utopía, en este sentido, se convierte en una herramienta que guía la acción y el compromiso social, naturalmente excluyendo siempre la violencia.

La conclusión de que la idea de la utopía pueda ser el último recurso intelectual para los jóvenes de hoy, es compleja y multifacética. Por un lado, la utopía puede servir como fuente de inspiración y esperanza, motivando a los jóvenes a imaginar un futuro mejor y a luchar por él. Por otro lado, su idealismo puede llevar a la desconexión de la realidad, haciendo que los jóvenes eviten enfrentar los problemas críticos que afectan sus vidas.

Es esencial encontrar un equilibrio entre la aspiración a una sociedad ideal y el trabajo práctico para abordar los desafíos actuales. La búsqueda de soluciones realistas, el empoderamiento a través de la educación, la creación de redes, el arte y la literatura y la interseccionalidad entre diferentes tipos sociales, pueden ser estrategias efectivas para enfrentar la situación de los jóvenes en el mundo contemporáneo. Con estas ideas, se puede enriquecer el análisis sobre la utopía como recurso intelectual, proporcionando un enfoque más amplio y multidimensional. Esto no solo permitiría una comprensión más profunda de la situación actual en los jóvenes, sino que también podría inspirar nuevas formas de acción y compromiso en la búsqueda de un futuro mejor.

Música: 3  Doors Down: Here without you. 

UTOPÍAS Y DISTOPÍAS. UTOPÍAS POLÍTICAS, SOCIALES Y CIENTÍFICAS DE LAS EDADES MODERNA Y CONTEMPORÁNEA. DEFENSORES Y DETRACTORESDE LAS UTOPÍAS.

De modo coloquial, utopía, es algo deseable pero inalcanzable, algo que está más allá de nuestras posibilidades presentes y futuras –si no dejaría de serlo-, tanto en el plano de los anhelos personales, como en los que afecten a un conjunto social.Read More

¡DEMOCRATIA DELENDA EST!

 

Hace tres años escribí algo sobre ¡Carthago Delenda est! Hoy, tras la actuación de Donald Trump,  lo traigo a la memoria…

Marco Po Catón el Censor, también llamado Catón el Viejo, nació en Tusculum -península itálica- en 232 a.C. muriendo en el 147 a.C.Read More

EL ARTE DEL TRAMPANTOJO. Desde los escorzos y cuadraturas de ayer a su evolución modernista.

Para que el arte consiga engañar a la vista, el artista debe tratar con sutileza la perspectiva. El trampantojo nos tiende una trampa para que veamos lo que no es.

Si el concepto habitual de pintura es el de la figuración o representación en una superficie -dos dimensiones- intentando crear la realidad con las normas de la óptica y de la perspectiva, el trampantojo excede esa intención, ya que busca confundir al observador que en un momento dado, toma por real lo que es bidimensional. El propósito del pintor es el de engañar al espectador deliberadamente.Read More

LA DERIVA DE LOS CAMPOS DE CONCENTRACIÓN.

 

La razón de la creación de los campos de concentración y su propósito, fue hasta ciertos momentos, la de eliminar ciertos sectores de población percibidos en ocasiones determinadas como amenazas para un Estado.

La reflexión sobre la utilización de estos campos, puede iluminarnos sobre la a veces retorcida naturaleza humana, y aportarnos percepciones precisas sobre determinados regímenes políticos.

Los campos de concentración, no fueron obra exclusiva inicial, ni inventos únicos de regímenes dictatoriales como la Alemania nazi o la Unión Soviética estalinista, sino que  surgieron dentro de contextos coloniales de realojamiento de civiles, o de internamiento, por supuestas amenazas a un régimen, o para una remodelación demográfica según la ideología de las dictaduras imperantes en ese momento, y también por regímenes supuestamente liberales durante las guerras y levantamientos anticoloniales, constituyendo siempre una aproximación a las manifestaciones peores del comportamiento humano.

Se puede definir un campo de concentración como un lugar aislado, delimitado con estructuras fijas y diseñado para encerrar a civiles.

El origen de los campos de concentración pudiera estar situado en el periodo colonial del siglo XIX, en países como Australia -aborígenes de Tasmania-, Estados Unidos -en la guerra con Cuba y Filipinas-, Sudáfrica -guerra de los Boers-, o el África del sudoeste alemana -Namibia- en los últimos años del siglo XIX y los primeros del XX, continuando con el genocidio armenio llevado a cabo por el imperio otomano, los campos de concentración españoles durante y después de la guerra civil, los campos de refugiados del sur de Francia, los encierros en Estados Unidos -norteamericanos de origen japonés tras Pearl Harbor-, los campos chinos bajo mandato nacionalista, posteriormente los de Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte para meter en Chipre a los judíos desplazados que intentaron llegar a Palestina tras la Segunda Guerra mundial, los derivados de las guerras de las descolonizaciones de Argelia, Malasia y Kenia por parte de Francia y el Imperio británico, el sistema de campos nazis, incluyendo los campos de trabajos forzados, los campos de concentración y los campos de exterminio, para terminar con el sistema estalinista de campos y emplazamientos especiales conocidos como Gulag.

También sería interesante recordar que, en tiempos más cercanos, el Jemer Rojo trató de convertir a Camboya en un gigantesco campo de concentración en los años 70, y como reaparecieron los campos de concentración durante el genocidio de Bosnia de los años 90, existiendo en la actualidad un sistema de campos de concentración en Corea del Norte, pudiéndose añadir también los de la actual China, aunque los más conocidos como ya se ha apuntado son los campos nazis y los del Gulag.

En Alemania, los campos -en general-, se utilizaron inicialmente para poder proteger a un Estado autoritario, aplicando el concepto de custodia preventiva nazi, de lo que no gustaba o convenía al régimen, en donde nació la idea filosófica, raíz de los campos de concentración, de que sirvieran como herramienta de pacificación durante la guerra, y para moldear la comunidad racial en cualquier circunstancia, eliminando oponentes políticos en períodos de vigilia combativa.

Los campos nazis se establecieron inicialmente de forma desorganizada, siendo los primeros, Dachau, Oranienburg y Sachsenhausen, comenzando a crecer de forma exponencial a partir de 1938, que fue cuando comenzaron a recluir masivamente a judíos y personas de grupos sociales “extraños”. Después de 1938, la población judía en los campos se incrementó de forma vertiginosa, y el volumen global del sistema empezó a crecer igualmente, antes de la guerra y durante el desarrollo de la misma.

El Tercer Reich fue vinculando los campos de manera progresiva a la industria, al necesitar mano de obra, por encontrarse casi todos los hombres alemanes en el frente. A los hombres útiles para el trabajo, les dejaban sobrevivir, y a los que no lo eran, les permitían morir.

Cuando se fue tomando progresivamente la decisión de aniquilamiento total del pueblo judío, se comenzó la adaptación de algunos campos de trabajo ya existentes a campos de exterminio, o se procedió a la construcción urgente de algunos nuevos para ese cometido específico-Chelmno, Belzcec, Sobibór y Treblinka-, con el único objetivo de matar a los que allí eran trasladados. Los campos de las SS –Buchenwald, Dachau y Sachsenhausen– fueron inicialmente campos de tortura, aunque la muerte naturalmente fue algo habitual.

Hubo excepciones como Auschwitz o Majdanek, que a partir de 1942 combinaron las funciones de concentración y exterminio, siendo Auschwitz establecido inicialmente, no como campo de exterminio, ni campo exclusivo para judíos, sino para albergar prisioneros políticos y polacos.

La invasión alemana de la Unión Soviética en 1941, produjo un aun mayor crecimiento del número de campos alemanes, añadiendo algunos importantes como Lublin.

Tras el comienzo del retroceso alemán, la entrada de los aliados en los campos, a medida que avanzaban hacia Berlín, les hizo ver imágenes de inmenso horror, con cadáveres apilados junto a los vivos moribundos y esqueletos vivientes, que esperaban la liberación, ya sin fuerzas, ni para comer.

En el ámbito soviético el término Gulag hace referencia a una institución administrativa creada en 1929: el Departamento de la Administración Política Unificada del Estado, que fue reemplazada por la NKVD. Los lugares de encarcelamiento cuyo conjunto, serían denominados posteriormente con el nombre de Gulag, incluían prisiones, colonias de castigo, campos correccionales y de trabajo, colonias agrícolas y emplazamientos especiales, pero ninguno tuvo un nombre tan conocido como Auschwitz o Mauthausen, de ahí que el Gulag no tenga un rostro tan reconocible como el del Holocausto.

Campos del Gulag.

Los campos alemanes fueron nazis, pero los campos del Gulag no fueron marxistas, sino bolcheviques, y estos fueron los que dejaron que el principio de selección natural siguiera su curso: el hambre y la enfermedad acabaron con los más débiles.

Llama la atención, que habiendo oído durante mucho tiempo qué los campos del Gulag se encontraban concentrados en Siberia, existieran campos en toda la antigua U.R.S.S., con la mayor concentración en las proximidades de Moscú,

Inicialmente, los campos del Gulag fueron establecidos en zonas recónditas, con mala climatología y escasos recursos. Tanto es así, que muchos campos estaban abiertos y sin vigilar, siendo el problema de los presos y la ventaja de los carceleros, que no había a donde huir. En otros campos más flexibles permitían a los presos convivir con las gentes de las poblaciones cercanas.

Pronto vieron la posibilidad de emplear tan numerosa mano de obra en grandes proyectos, como el de construir un canal que uniera el mar Blanco con el Báltico, aunque se dieron cuenta de la necesidad de maquinaria, alimentación adecuada y premios de reducción de condena para la productividad, aunque las malas condiciones de vida hicieron morir a millones de prisioneros.

El principal objetivo -teórico- del Gulag era el castigo y la reeducación, no buscando la muerte de los presos, aunque se produjo, al igual que en los campos nazis, la aniquilación por trabajo y condiciones de insania. Los campos eran de muy diferentes tamaños y funciones de producción, como fábricas, canteras o minas, existiendo también campos/presidios con esa única función.

El Gulag no llegó a desmantelarse ni siquiera después del discurso de Jruschov -Kruschev- de 1956, denunciando los crímenes de Stalin. El sistema de campos del Gulag siguió existiendo hasta el final de la Unión Soviética.

Lo que fueron grandes campos de concentración ayer-aun existiendo todavía éstos-, se ha ido transformando en grandes campos a los que se llega huyendo de un presente malo, pensando en un futuro mejor, sintiendo enseguida las incertidumbres del mismo.

Las características que diferencian un campo de concentración u otra modalidad de campo, de las prisiones, empieza a ser difuso, debido al enclaustramiento obligatorio de todos, al notable crecimiento actual de presos, y al establecimiento en espacio señalado y sin porosidad, de los lugares de establecimiento de los refugiados. Al estar estos últimos contra su voluntad en un campo, ¿sería lo más adecuado denominarlo de concentración o prisión?

Con los grandes flujos migratorios de refugiados en la actualidad huyendo de lugares en donde sobrevivir no es posible, ¿no será el siglo XXI para muchos habitantes de este planeta, un período importante de establecimiento de campos de concentración, aunque se les añada el más amable segundo apellido de refugiados?

Aun habiendo sido los campos de exterminio nazi, ligados al Holocausto, y los del Gulag con millones de muertos, los más conocidos por su volumen y crueldad, no fueron -como se ha dicho- los primeros campos de concentración de la historia, ni los únicos, ni serán -ya seguro- los últimos, siendo los generadores de los actuales, los estados o grupos, desde dictaduras imposibles hasta amables estados liberales, con su especial concepción para la solución política de los problemas.

Viendo esto, si muchos países han participado en la creación de campos de una u otra clase, y todo es hacerlo una primera vez ¿nos deparará el futuro una nómina continua de este tipo de barbarie, basada en guerras que provocan la huida de refugiados migrantes?

El número de campos de refugiados crece exponencialmente en la actualidad, existiendo lugares, desde luego, sin las características mínimas necesarias, donde los migrantes se hacinan, no queriendo nadie asumir la responsabilidad de su atención; no nos horroricemos por lo ocurrido con los campos habidos y pensemos en lo que ahora ocurre: sintamos tristeza por el pasado, por lo hecho, pero quizá el mundo aun pueda reflexionar sobre lo que hacemos, para no sentirnos mal mañana.

*GULAG: Dirección General de Campos y Colonias de Trabajo Correccional, abreviado como GULAG.

Era la rama del NKVD que dirigía el sistema penal de campos de trabajos forzados. Aunque los campos de trabajos forzados operaron en Rusia antes de ser U.R.S.S., el Gulag fue oficialmente creado el 25 de abril de 1930 y disuelto el 13 de enero de 1960.

Música: Schindler’s List – John Williams (Violin & Piano)

Manuel Benedito, un grande no demasiado conocido.

Llegué apresuradamente por la calle Dalmeida a la puerta del edificio Republic Plaza, con la esperanza de poder asistir de día, desde la terraza del último piso, a la visión panorámica de Singapur, que era señalada como una de las vistas urbanas más bellas del mundo, y desde donde podía verse la ciudad-estado desde Malasia a Sentosa  y desde el aeropuerto de Changi al estrecho de Johor.Read More

EL CONFLICTO PALESTINO-ÁRABE-ISRAELÍ.

Hace algún tiempo, en la sobremesa de una magnífica paella a la que fui invitado por unos amigos en su casa de Roquetas de Mar, surgió el tema de los judíos, su historia, sus expulsiones de todos los países incluso del suyo desde la Antigüedad hasta la Baja Edad Media y en la Edad Moderna, las persecuciones constantes a lo largo de su existencia hasta desembocar en el Holocausto, su asentamiento por la Resolución 181 de Naciones Unidas en lo que bíblicamente es denominado Tierra Prometida, y su sinvivir desde entonces en ese territorio debido a la inquina árabe.

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HEBREOS, israelitas, israelís, judíos. Terminología básica.

En breve, publicaré un punto de vista sobre el conflicto árabe israelí; antes, sería conveniente conocer bien la terminología.

Los hebreos son un antiguo pueblo semita -descendientes de Sem hijo de Noé- proveniente de Mesopotamia, establecido en el Levante Mediterráneo o Cercano Oriente.

Israelita es el gentilicio que corresponde a los habitantes del antiguo reino de Israel. Según la tradición, es todo miembro de las doce Tribus de israel, es decir, todos los descendientes de alguno de los doce hijos del segundo patriarca bíblico JACOB  -hijo de Isaac y nieto de Abraham-, a quien Yahvé renombró como Israel.

Israelita también suele emplearse como sinónimo de judío.

Israelita, con significado de habitante del antiguo reino de Israel o de judío, no tiene el mismo significado queisraelí, gentilicio de los habitantes del actual ESTADO DE ISRAEL, sin distinguir  etnias ni religiones.

Judío no es solo una forma de señalar a los que practican el judaísmo religión antigua y monoteísta, sino también, a los pertenecientes al antiguo Reino de Judá -parte sur del reino de Israel tras su escisión a la muerte de Salomón, 930 a. C.- y claro, a los que regresaron a Tierra Santa tras el Cautiverio de Babilonia -llevado a cabo por Nabucodonsor II a finales del siglo VI- gracias al decreto de Ciro el Grande en 538 a.C.

Por tanto, las 12 tribus de Israel no eran judías sino israelitas, gentilicio aplicable hasta el fin de la monarquía unida con los tres reyes Saúl, David y Salomón (circa 1020-930 a. C.).

Los términos hebreo, israelita y judío son a veces empleados de modo indistinto, como sinónimos, y no lo son.

Se puede considerar que los Patriarcas anteriores a Abraham fueron míticos, pudiéndose considerar el primer Patriarca histórico a Abraham.

Por tanto, hebreos son los descendientes de Abraham Avinu -nuestro padre- y de Isaac-padre de Esaú y de Jacob-.

Los judíos son hebreos israelitas de la región de Judea, que provienen de Abraham (un hebreo)  y Jacob (un israelita), a través de Judá ( judío).

Tras la muerte de Salomón (930 a. C.), una insurrección condujo a la división en dos reinos: el de Israel al norte con las tribus de Rubén, Simeón, Isacar, Zabulón, Dan, Neftalí, Gad, Aser, Efraín y Manasés (estos dos últimos hijos de José que había sido vendido por sus hermanos como esclavo, contando los demás a su padre que había muerto) y un reino al sur, Judá, con las tribus de Judá y Benjamín y parte de la de Leví.

Cuando la tierra de Israel fue repartida entre las tribus en el tiempo de Josué -durante estancia en Gosén, Egipto-, la Tribu de Levi, fue escogida para servir como clero de Israel, no recibiendo tierra, aunque le fueron asignadas varias ciudades.

Jacob concedió a los descendientes de José, Efraín y Manasés, el estatus de tribus con derecho propio, reemplazando a la Tribu de José.  Cada una recibió su propia tierra y más tarde tuvo su propio campamento durante los 40 años que se vagó por el desierto y naturalmente tras el Éxodo, al llegar a la Tierra Prometida.

En el Reino del Norte estaban las 10 tribus que eran hebreos –por su génesis etnográfica– e israelitas -por su gentilicio de reino- pero no judíos, y en el Reino del Sur estaban los hebreos, israelitas y judíos que vivían en el reino de Judá.

En los últimos días del reino de Israel -siglo VIII a. C.- en el norte, la situación había llegado a ser insostenible ya que pagaban un muy alto impuesto al Imperio Neo Asirio contando con unos recursos muy limitados.

El rey Oseas dejó de pagar tributo, confiando en el apoyo de Egipto. Salmanasar V de Asiria respondió sitiando Samaria y apresando a Oseas. Después de tres años de asedio, capituló la ciudad en el año 722 a. C.

Murió Salmanasar, y el usurpador Sargón II se atribuyó la victoria y deportó a la gran mayoría de israelitas a Nínive, produciéndose lo que se ha dado en llamar la desaparición de las diez tribus perdidas.

El reino de Israel del norte había dejado de existir. Sargón no solo deportó sus habitantes a Nínive, sino que además trajo gentes de otros pueblos igualmente sometidos para repoblarla, formando una nueva provincia asiria con su gobernador al frente.

El otro hijo de Isaac, Esaú, hermano de Jacob dio origen al pueblo de Edom o idumeo.

EN RESUMEN:

Los israelitas son quienes habitaron Canaán o la Tierra de Israel, es decir, el territorio donde se establecieron los hijos de Jacob, e incluye a los jueces, a los monarcas del reino de Israel unificado, y de Israel y Judá tras su separación.

Los judíos son los habitantes del reino de Judá y todos aquellos hebreos que regresaron del exilio de Babilonia, junto con sus descendientes.

Muchos grupos étnicos se han proclamado descendientes de las tribus perdidas en Nínive, y algunos adoptan la idea mesiánica de que las tribus regresarán.

También a partir de entonces -dado que no se conocen descendientes de los israelitas que habían sido deportados a Nínive-, el pueblo de Israel del Norte es también conocido como pueblo judío; en términos religiosos, judíos son también los que practican el judaísmo, reconocidos como tales por los rabinos.

Ninguno de los tres términos enumerados es sinónimo de israelí, vocablo que designa al habitante del moderno Estado de Israel. A dicho país se lo conoce a veces también como Estado Judío y Estado Hebreo sin emplearse en este caso particular el término israelita, que por lo general suele reservase para los hebreos de la Antigüedad y también para la autodenominación de algunas comunidades judías diaspóricas.

Desde el siglo XIX, hay judíos seculares y laicos, escépticos, agnósticos, y hasta ateos; es necesario señalar que Israel es un país fundamentalmente LAICO, de ahí los problemas que tiene el presidente del país, para seguir contando con el apoyo político de los ultraortodoxos, ante la posible militarización de algunos de sus componentes, cosa de la que estaban exentos desde el año 1948, gracias al acuerdo de Ben Gurión con la cúpula rabínica, todo ello debido a la presión actual de grupos políticos menos fundamentalistas, que exigen que los ultraortodoxos de las escuelas rabínicas cumplan con sus deberes militares como el resto de varones y mujeres.

Una yeshivá -plural yeshivot– es un centro de estudios de la Torá y el Talmud generalmente dirigida a varones del judaísmo ortodoxo, conocida también como escuela talmúdica.

Los ultraortodoxos, conocidos también como jaredíes, han mantenido y lo siguen haciendo, posturas cada vez más divergentes con las tendencias sociales y políticas actuales.

Los jaredíes llevaron a cabo con el resto de judíos repartidos por el mundo, hasta 1948, el mantenimiento del imaginario de la tierra que los judíos no habían tenido durante 2.000 años, al nutrir durante el exilio eterno y las diásporas infinitas, mediante el Talmud, la creación de comunidades de jaredíes y las yeshivot, de los mandatos religiosos que mantuvieron al pueblo unido en la religión, siendo ello un escudo en donde guarecerse, protegerse y sufrir todas las expulsiones, persecuciones y matanzas que solo cesaron con el nacimiento del Israel moderno.

El jaredí fue en su inicio un movimiento europeo que surgió contra las corrientes reformistas que nacieron en el seno del judaísmo en el siglo XVIII. Hoy, hay grandes comunidades jaredíes en Nueva York, Londres o California.

En Israel, los jaredíes son todos aquellos judíos que han construido un modo de vida centrado en el cumplimiento absoluto de todas las leyes y preceptos contenidos en el Talmud, lo que les hace estar inclusos en una yeshivá, estando por tanto sujetos a los criterios vinculantes, de los rabinos, viviendo aislados del resto de la sociedad.

En el año 1948, David Ben Gurión, el padre fundador del Estado de Israel, buscó el apoyo y el consenso de la comunidad jaredí, fundamentalmente para rendir un homenaje de siglos a la religión: Cuidamos al Libro y el Libro nos cuidó a nosotros.

Ben Gurión les otorgó a los rabinos fundamentalistas ciertas competencias y privilegios, aprobando algunas leyes que chocan con la esencia de la democracia occidental.

Les otorgó la potestad de decidir quién era judío y quién no, competencia absoluta sobre los matrimonios, regir sus conflictos y disputas mediante tribunales religiosos (prerrogativa que lógicamente no incluye los delitos y las faltas y todo lo concerniente al derecho penal) y se les concedió el privilegio más polémico de todos: la exención del servicio militar obligatorio si acreditaban estar inscritos en una yeshivá.

Eso hoy ha cambiado, ya que el Parlamento lo modificó, y la exigencia de los grupos políticos para que se efectúe el alistamiento de los ultraortodoxos de manera inmediata en el ejército, es un nuevo palo en la rueda para la gobernabilidad del país.

Música: ERNEST BLOCH. DREAM (Enfantines nº 10)

 

Luis Enrique I de Barrio

Luis Enrique I no es título de rey de Francia, sino de rey de barrio -bajo- como se puede contemplar por su comportamiento en la final del mundial de clubes, en la que al terminar el partido, como el peor de los hooligans, se lanzó a pegarse con algún jugador del Chelsea, dejando a un lado sus sentidas y serenas declaraciones realizadas -buenismo fingido- unos días antes al derrotar al Real Madrid, en las que manifestó que ¡bueno!, hay que saber perder con la misma clase que cuando se gana.

El que solo sabe decir en francés on va gagne bien sûre o avec sûre seulement sure, ha perdido la final con el Chelsea, en un partido en el que los ingleses, sin paliativos, fueron mejores que el PSG.

Ayer, Luis Enrique lloraba en su habitación del hotel, lloraba por la derrota mientras oía nuevamente  la canción Aline -que es de amor-, creyendo que era la de celebración de la Copa que ya se veía levantando y se escapó de sus manos. ¡Ay asturianito engreído! ¡Pues no te faltan tablas para convertirte en un auténtico general en tu club! ¡La prudencia en la persona muchos bienes proporciona!

Como es cierto que has conseguido hacer un muy buen equipo, se esperaba que  estuvieras a partir de ganar la Champion más a la altura, y no metieras más la pata, pero eso no parece a tu alcance; sería bueno que aprendieras del comportamiento del joven Carlos Alcaraz en su derrota ante Sinner en Winbledon.

¡Lo veo difícil, ya que tu acentuado prognatismo, apunta a tu determinación de continuar siendo un auténtico torpe!. Nadie tiene ni PUTA IDEA de nada excepto el rey del barrio.

¡Qué sin vivir!

Música: Aline de Cristophe.