Los post relativos a este tema, se los dedico a mi buen amigo y cicerone de Las Alpujarras y alpujarreño de pro, J. Mª. M. E.
Un buen amigo, nacido en Granada -ancestros alpujarreños-, pero que vive desde hace muchos años en Roquetas de Mar habiendo formado aquí su familia, a veces me hablaba de la belleza de Las Alpujarras, especialmente de la granadina. A pesar de que mi padre nació -hijo de médico rural-, en el pequeño municipio de Moclín, población que formó parte del cinturón defensivo del reino nazarí de Granada, situado en la parte NW de la provincia, nunca había sentido la inquietud de hacer turismo por esas sierras del Señor, que por la parte almeriense -sur- son tan desérticas, y que son las yo veo cada verano.Read More
Me hubiera gustado despedirme personalmente, pero con las cosas que están sucediendo no ha sido posible. Al no poderlo hacer en persona, lo haré por aquí. Me complacería escribir bien para poder hacerlo como te mereces, pero esto es lo que hay…
Hasta ahora, nunca utilicé para llamarte tu nombre compuesto, que a ti tanto te gustaba, porque yo soy de nombres cortos, pero hoy lo hago, para que veas que tu recuerdo me hace salvar mi hocicamiento -me estoy amariconando-.
Tuve la fortuna de recibirte en la compañía de paracaidistas que yo mandaba -la 1ª de la I Bandera- hace más o menos 40 años, y luego, ya en mi última época de capitán, en la compañía de Plegados del Grupo de Lanzamiento de la BRIPAC.
Después, los avatares profesionales de la vida nos separaron, pero seguí teniendo la suerte de poder considerarme tu amigo, ya que es certeza, que, en la milicia de las buenas gentes, los amigos que no se han visto ni relacionado durante largos períodos de tiempo por vicisitudes profesionales, siguen siéndolo siempre.
Te hicieron -eso fue azar o genes, no te vayas arriba…-, honesto, honrado y leal con los de arriba, con los de abajo y con los de en medio, estando siempre alegre, bienhumorado, empeñado en el trabajo, siempre generoso, pero, y sobre todo, fuiste buena gente y muy buen profesional. De lejos, muy aceptable, y de cerca, comestible. También tuviste la suerte -quizá ahí pusiste algo de tu parte- de unirte a una admirable Mercedes, con la que hiciste un magnífico equipo y pasaste una buena vida, teniendo dos hijos estupendos.
Tras tu paso por las Banderas, Grupo de Lanzamiento y PRPs, y por una serendipia, descubriste tu parte geek, convirtiéndote en un polímata -además de tus especialidades ya logradas y bien manejadas, ahora sagaz informático- disfrutando hasta ayer, de tu imaginación y técnica, aplicándola a lo que tanto amaste, las F.F.A.A.
Jugábamos al pádel -tienes que mejorar y bregar más- y corríamos juntos hasta hace poco, cantábamos con dos guitarras, intentando voces, y de tanto en cuanto, nos juntábamos para ver jugar a nuestro querido Madrid en las champions de los últimos años, pero ya en esta última época, sólo hemos podido disfrutar de alguna escasa cerveza y ese queso que tanto te gustaba. A partir de ahora lo tomaré con tu recuerdo.
Te pido disculpas por lo que te dije hace unos días, desayunando con Mercedes, “te estás volviendo algo refunfuñón…y me extraña porque nunca lo has sido…” os comenté para intentar dar normalidad a la conversación, aunque ya estabas que no podías con tu alma… y me contestaste con la mirada sin emitir palabra…si yo te contara…
En fin, querido Carlos Manuel, te deseo buen viaje, esperando poder saludarte no sé en dónde, y poder detener antes de que te encuentre la pena de mi alma que se derrama por tu pérdida, porque fuiste alguien a quien realmente quise.
Cuando los que hacían deportes, no tenían isquiotibiales, ni soleos…, solamente “bolas” que se subían de tanto en cuanto; cuando no se tomaban esteroides ni proteínas para hacer crecer la masa muscular, porque la masa muscular nos era tan extraña como el conocimiento de las hormonas catabólicas y anabólicas. Cuando la soledad era considerada como estigma execrable, siendo en realidad algo que puede llegar a ser un gran regalo, aunque pueda seguirse pensando que deja manchas en la gabardina, cuando el cinismo formaba parte inexcusable del equipamiento educacional humano, siendo ahora un kit que viene de serie… Entonces, el sentido de la responsabilidad y del deber eran cargas que el hombre acostumbraba a llevar en su mochila, debido a que la vida de él y de los suyos dependían casi exclusivamente de su hacer y esfuerzo. Después, gracias a todo, los susurros despertaron la necesidad de libertades, y los que mandan, utilizando esta bandera de la libertad, en capote, nos van manejando con suavidad, a veces hasta poniéndonos la piel de gallina en el corazón, al ver lo mucho que preocupamos a los líderes.
Lo que ha venido a llamarse estado de bienestar, estado benefactor o estado providencia, es un concepto con el que se designa a una organización social y a un Estado, en el que se proporcionan unos servicios básicos a todos sus habitantes, en base a unos derechos sociales establecidos. Ahí aparecieron los isquiotibiales y se acabaron los bocadillos de pan con aceite, aficionándonos –como no– a la brocheta de langosta con espejo de arroz oriental , o algo así, y a comer toda la familia los días no lectivos por ahí…tengamos o no tengamos… “porqué todos tenemos derecho a descansar”…y a las zapatillas Nike fosforitos y al uniforme deportivo a la altura, que si no, “no se puede hacer deporte”…
En sí mismo, esto es magnífico, aunque la ausencia de contraprestación necesaria universal de deberes, puede llevar a la flojera individual y naturalmente colectiva, y a la carencia de valores en la sociedad. Cuando se produce una reacción de una parte de un colectivo, que cree en el esfuerzo, la excelencia y el bien común, su voz es silenciada con la utilización de la palabra solidaridad, por los que nos conducen, influencers e influidos.
Así, seguimos siendo manejados al compás de las nuevas zanahorias ad captandum vulgus que nos van ofreciendo, especialmente cuando se acercan citas electorales… más derechos y menos deberes. En teoría de límites, esto sería NO POSIBLE o al menos de resultado indefinido, aunque podría tranquilizarnos lo que manifestó Einstein a Max Born… “cuando se afirma que algo es imposible, probablemente se esté equivocado”.
Volver al esfuerzo personal y colectivo, a la honestidad y lealtad, a la responsabilidad, al sentido común y del deber, a la búsqueda de la excelencia y a los valores en los que creer y defender, puede crearnos unas obligaciones, que aunque incómodas, sin duda, nos proporcionarían los tan ansiados derechos –incluso aplicando la teoría de límites, cuando n tienda a infinito–, a nosotros y a nuestros descendientes, a los que deberíamos educar en esos caminos. Podría proporcionar quizá también, bienestar al alma, esa satisfacción de lo bien cumplido.
Sólo un comentario corto, que anuncio con intención jocosa, ya que la ironía escrita, quizá sea un arte difícil de domar para mí. El comentario es al hilo de las noticias dadas por Lorenzo Milá y algún otro por el virus de moda.
Hasta no hace demasiado tiempo, y resumiendo, había llegado a la conclusión, de que los humanos de los países con sistemas políticos democráticos, estábamos en este mundo para cerrar la boca, abrir la bolsa para pagar impuestos, y echar unas papeletas cada cierto tiempo, que nos dan la sensación de manejar el sistema de algún modo.
Con la crisis del coronavirus a punto de desbocarse por la infumable, constante y exhaustiva información de los medios, un grupo de comunicadores con espíritu de líderes en su sector, decidieron quitar hierro a las preocupantes noticias que ellos mismos se habían hartado de dar hasta el día anterior sobre el asunto, con expresiones como es una gripe como la de todos los años, o se está exagerando una situación que no deja de ser más o menos normal, o es necesario ser prudentes pero sin exagerar…
Y como ejemplo hubo dos periodistas que destacan por su liderazgo en la información -liderazgo bien ganado-, que explicaban la cosa de esta manera con Il Duomo milanés a la espalda:
Fíjense Vds., en Italia hay en la actualidad 300 casos de infectados por coronavirus, de los cuales 250 se curan en sus domicilios, 30 están en los hospitales, y el resto, una cantidad mínima de 20, se mueren, pero es que tienen más de 70 años…
Ese es otro rol, que con carácter retroactivo, añaden a mis capacidades -desde hace un par de años-. Además de los señalados anteriormente de cerrar la boca, pagar impuestos y votar, me permiten encontrarme en el grupo de que no importa que se mueran por coronavirus, naturalmente sin hacer ruido y con cortesía -como se van haciendo las cosas a estas edades-, para que las estadísticas globales no preocupen demasiado al personal, jeje…
Dedicado a mi buen amigo CMPV deseando su total restablecimiento.
De modo coloquial, utopía, es algo deseable pero inalcanzable, algo que está más allá de nuestras posibilidades presentes y futuras –si no dejaría de serlo-, tanto en el plano de los anhelos personales, como en los que afecten a un conjunto social.Read More
Fernando III El Santo está enterrado en la Capilla Real de la Catedral de Sevilla, junto a su hijo Alfonso X El Sabio y a Pedro I de Castilla –llamado por sus detractores El Cruel y por sus partidarios El Justo-, presidiendo la mencionada capilla, la Virgen de los Reyes, principal patrona de la ciudad de Sevilla desde que en 1946, fue proclamada como tal por el Papa PioXII.Read More
Interrumpo mi llegada al Teatro Real de Madrid y sus aguas subterráneas, emocionado y trastornado por la decisión de Pedro…con música de The Killers, ya sabéis…-Benicàssim y el jet-…
Creí que la ineptitud y felonía del expresidente Zapatero serían imposibles de superar, pero se va viendo que Pedro Sánchez puede dejarlas a la altura del zapato –del zapatero-, sobre todo, por su estimación personal –y la de su equipo- de la inteligencia media del pueblo español, intentando estrategias políticas inefables, sazonadas con escapadas lúdicas aéreas, que cuando son pilladas -siempre- por la opinión pública, les da la vuelta, con la negación total de sus actos e iniciativas, largando la culpa de todo a los demás o al que pase por su lado.Read More
Nos referimos al decir “pender de un hilo”, a situaciones que están al límite, a punto de finalizar, fracasar o irse al garete*: su futuro en la empresa pende de un hilo; está en coma y su vida pende de un hilo…Read More
Hacia América generalmente, viajaron hombres solos -a la llamada de amigos o parientes-, dejando en España a sus familias, con la promesa de amor eterno a sus mujeres e hijos, jurando enviar noticias -en el mayor número de casos escritas y leídas por otros, ya que ni unos sabían escribir, ni las otras leer- y dinero, en cuanto ganaran algo, y con la garantía, en su ánimo, de llevar a su familia con ellos, o de volver con dinero suficiente para poder comenzar alguna actividad cerca de su aldea o pueblo.Read More
Tras finalizar el intento de resumen de la historia del reino de Asturias, pasaré a relatar solamente aquellas cosas que me llamaron más la atención, por una u otra razón, durante la realización de la parte del Camino de Santiago que llevamos a cabo este año, que consistió básicamente en atravesar la Comunidad de Asturias de este a oeste, por la variante del Camino del Norte, denominado de la Costa.Read More