EL RETRATO EN LA PINTURA HOLANDESA DEL SIGLO XVII: REMBRANDT. Parte 2.

Cuando Rembrandt se estableció en Ámsterdam, existían bastantes pintores en esa ciudad dedicados al retrato debido a la prosperidad de la ciudad y al crecimiento de la burguesía, que dispararon la demanda de obras de arte. Entre los competidores más célebres del entonces joven Rembrandt es necesario mencionar a Franz Hals, que tenía su estudio en Haarlem -cerca de Ámsterdam (en esa ciudad realizó Erasmus uno de mis hijos y realmente es una maravilla)-, pero recibía importantes encargos de la gran ciudad. Uno de los motivos del éxito de Hals fue que supo captar a sus modelos en posturas desenfadadas y con gran naturalidad. También es necesario mencionar a Jacob Backer, Dirck Santvoort -con su magnífico Gobernantas y celadoras de la Spinhuis, de 1638-, Jan van Loon, Joachim von Sandrart y tantos otros que se trasladaron a la floreciente Ámsterdam a desarrollar su arte.

Franz Hals. Retrato de familia.1635. Óleo sobre lienzo. 113 x 93 cm. Cincinnati Art Museum. Ohio. EEUU.

Dirck Santvoort. Gobernantas y celadoras de la Spinhuis.1638. Óleo sobre lienzo. 187,5 x 214 cm. Amsterdam Museum. Ámsterdam.

Tras la muerte de Saskia y el inicio de su relación con Hendrickje Stoffels, y ya en la década de 1640, Rembrandt redujo notablemente su producción de retratos, que era la principal fuente de ingresos. En 1642 finalizó una de las obras cumbres de la pintura universal: La ronda de noche, que hasta el siglo XIX tuvo el título original de La compañía militar del capitán Frans Bannick Cocq y el teniente Willem van RuytemBurgh, siendo cambiado el nombre debido a la complejidad del mismo. La acción se desarrolla de día, aunque en la penumbra de un soportal, y se le denominó La ronda de noche, al pensar que la acción se desarrollaba durante ese período, aunque su restauración posterior, demostró que la aparente oscuridad estaba causada por la oxidación de la pintura.

Está pintada con gran realismo, captando los rostros y las actitudes de todos los personajes, transmitiendo sensación de movimiento. Los juegos de luz y sombra vuelven a recordar a Caravaggio.

Rembrandt. La ronda de noche.1642. Óleo sobre lienzo. 359 x 438 cm. Rijksmuseum. Ámsterdam.

Jóvenes artistas comenzaban a despuntar en esa década, incorporando cambios técnicos en lo hasta entonces usual. Los alumnos más importantes de Rembrandt como Govert Flinck, pintaban con colores más vivos, en los que se detectaban influencias de otros maestros como Anton van Dyck y Gerbrand van den Eeckhout -discípulo también de Rembrandt-, buscando nuevas propuestas. Comenzaron a ponerse de moda los retratos de pequeño formato y la representación de escenas cotidianas como El cirujano Jacob Fransz y su familia de Egbert van Heemskerck.

Egbert van Heemskerck. El cirujano Jacob Fransz y su familia.1669. Óleo sobre lienzo. 70 x 59 cm. Amsterdam Museum. Ámsterdam.

Govert Flink. Retrato de caballero.1640. Óleo sobre lienzo. 67,1 x 55,1 cm. Museo Thyssen-Bornemisza. Madrid.

A partir de 1650, el mercado del retrato estuvo dominado por pintores como Bartholomeus van der Helst, Ferdinand Bol o Govert Flinck, quienes prestaron gran atención a las poses de sus figuras, que retrataban en cuidados escenarios como el de Frederic Sluysken, de Bol, El retrato de un hombre con documentos, o el de los Regentes del Kloveniersdoelen, estas dos últimas obras de Van der Helst en la que se aprecia un cromatismo más intenso y una iluminación muy equilibrada.

Ferdinand Bol. Retrato de Frederic Sluysken.1652. Óleo sobre lienzo. 170 x 150 cm. National Gallery. Londres. Reino Unido.

Bartholomeus Van der Helst. Los Regentes del Kloveniersdoelen comiendo ostras.1655. Óleo sobre lienzo. 171 x 283 cm. Amsterdam Museum. Ámsterdam.

Bartholomeus Van der Helst. Retrato de un hombre con documentos.1655. Óleo sobre lienzo. 105 x 88 cm. Museo Thyssen-Bornemisza. Madrid.

En la década de 1650-1660, los retratistas de Ámsterdam se inspiraron en modelos procedentes de otras partes de Europa con resultado muy positivo, pero Rembrandt, afrontó los cambios del mercado de un modo personal, aplicando a sus obras la que ha sido llamada su manera tosca, reservada hasta entonces sólo a sus tronies*, por la que fue considerado una celebridad fuera de los Países Bajos. La pareja de retratos de caballero y dama con miradas tristes o cansadas e interrogantes o introvertidas de la National Gallery of Art de Washington, fechados hacia 1654-1655, son un claro exponente de esta etapa del artista.

Rembrandt. Retrato de un caballero, posiblemente Herman Auxbrebis.1654-1655. Óleo sobre lienzo. National Gallery. Washington.

Rembrandt. Retrato de una dama, posiblemente María van Sinnicks.1654-1655. Óleo sobre lienzo. National Gallery. Washington.

Hacia 1650, el estilo de Rembrandt regresó a los grandes formatos, aunque su modo de pintar evolucionaba con colores más intensos y las pinceladas más pronunciadas. De esta forma, el artista se alejaba de su forma de pintar de la primera época, cuando trabajaba más los detalles; es el eterno devenir de los grandes, que comienzan con la actitud del joven artista que necesita demostrar su buen hacer y trabaja con minuciosidad los detalles, y llegan a la madurez, preocupándose más por la calidad y la expresividad del conjunto.

*TRONIES: Un tronie, en holandés rostro, fue un género de pintura del barroco flamenco holandés. Son retratos, normalmente de pequeño tamaño, y de rasgos personales, en los que la cara representada resulta muy llamativa por su expresión exagerada, por sus extraordinarias facciones, o por singulares adornos. Aunque el tronie típico era un retrato de medio cuerpo o de busto, no solían realizarse con intención retratística, sino más bien para mostrar las dotes artísticas del pintor y su maestría a la hora de captar gestos grotescos o expresiones extravagantes. Por ello, es raro el caso de un tronie en el que se conozca el nombre del modelo.

Algunos de los autorretratos de Rembrandt, especialmente los realizados con la técnica del grabado, se pueden considerar tronies.

Joos van Craesbeeck. El fumador.1635-1636. Óleo sobre lienzo. 41 x 32 cm. Museo del Louvre. París.

Rembrandt. Autorretrato con capa y los ojos muy abiertos. 1630. Grabado. Aguafuerte y buril. 5,1 x 4, 6 cm. Rijksmuseum. Ámsterdam.

El género del retrato en Ámsterdam siguió evolucionando en las décadas de 1660 y 1670 debido a las sucesivas tendencias importadas de Europa. Se pueden ver los retratados de esa época, ricos comerciantes o dignatarios, mostrándose con poses, trajes y ademanes del gusto cortesano europeo; la evolución, puede observarse en las obras de Jacob van Loo, Jürgen Ovens o Karel Dujardin.

Jacob van Loo. Retrato de Michel Corneille el Viejo. 1662.  Óleo sobre lienzo. 118 x 86,7 cm. Museo del Louvre. París.

Karel Dujardin. Los Regentes del Spinhuis y Nieuwe Werkhuis. 1669. Óleo sobre lienzo. 225 x 390 cm. Rijksmuseum   Ámsterdam.

Sin embargo, Rembrandt en esta etapa final, permaneció fiel a su estilo, con el predominio de las sombras y los tonos oscuros, construyendo las figuras con pinceladas con mucha pintura y gruesas, que otorgaron gran expresividad a sus obras. Los retratos de su hijo Tito, El joven con gorra negra, y la escena mitológica de Venus y Cupido, para el que se supone que tomó como modelos a Hendrickje Stoffels y a su hija Cornelia, están envueltos en una atmósfera cálida difícil de igualar.

Rembrandt. Retrato de un joven con gorra negra.1662. Óleo sobre lienzo. 81,6 x 64,5 cm. The Nelson-Atkins Museum of Art. Kansas City. EEUU.

Rembrandt. Venus y Cupido.1657. Óleo sobre lienzo. 118 x  90 cm. Museo del Louvre. París.

Su segunda mujer Stoffels –aunque no llegó a casarse con ella para no perder la herencia de Saskiamurió en 1663, su hijo Tito en 1668, y el artista falleció once meses más tarde, el 4 de octubre de 1669, en Ámsterdam, en situación económica mala, la misma que mantuvo durante sus últimos años, debido a la realización de malas inversiones y al tren de vida que llevó, hasta que le alcanzó la ruina.

Rembrandt realizó gran cantidad de obras: retratos -colectivos e individuales-, paisajes, obras de motivos religiosos, y también grabados y dibujos. Siempre supo poner de manifiesto la expresión del retratado relativa a su forma de ser, utilizando el claroscuro con fuertes contrastes, y a veces, el dramatismo en las escenas representadas.

Música:The Best of Baroque Music for Halidon official music store.

To be continued in part 3 and last.

EL RETRATO EN LA PINTURA HOLANDESA DEL SIGLO XVII: REMBRANDT. Parte 1.

Antes de que el lío del  coronavirus cerrara los museos, tuve la fortuna de poder visitar el  Thyssen-Bornemisza de Madrid, en donde se celebraba -momentáneamente suspendida- una muestra sobre el retrato holandés en el Barroco, que hoy paso a contar, por si para alguien fuere de interés.Read More

EL CLAUSTRO DE SAN JERÓNIMO EL REAL EN EL PRADO. Parte 2.

En 1865 y como consecuencia de las limitaciones urbanísticas del Nuevo Ensanche de Madrid se derribó el claustro plateresco y parte de las edificaciones existentes, para crear una vía, la actual calle de Ruiz de Alarcón, separando en 1879, el Monasterio de las ruinas del Palacio del Buen Retiro, del que hoy sólo quedan el llamado Salón de Reinos y el Casón del Buen Retiro con su precioso fresco de Luca Giordano en la cúpula.Read More

EL CLAUSTRO DE SAN JERÓNIMO EL REAL EN EL PRADO. Parte 1.

La iglesia de San Jerónimo el Real de Madrid, formó parte del Real Monasterio de San Jerónimo el Real fundado en 1462 por Enrique IV de Castilla de la casa Trastámara – Tras Tamaris (más allá del río Tambre)- hermanastro de Isabel la Católica, e hijos ambos de Juan II de Castilla.

Read More

Giovanni Boldini: Exposición en Madrid con coetáneos españoles. Parte 2.

Continúa esta muestra en la Fundación madrileña con una cuarta sección que toma el título de BOLDINI, PINTOR DE LA VIDA MODERNA (1880-1890): desde finales de los 70, comienza Boldini a volcarse en el género del retrato, representando simultáneamente escenas de la vida en la ciudad de París. Retrata figuras de medio cuerpo llenas de brillo y color, de lo más granado de la sociedad parisiense, convirtiéndose en uno de los grandes del retrato social o mundano.Read More

LA DISTOPÍA DEL CORONAVIRUS.

Hace relativamente poco tiempo, publicaba sobre UTOPÍAS Y DISTOPÍAS, parte esta última que recorto  y pego, cobrando hoy pavorosa actualidad, con este virus que parece poseer maldad preternatural.

LAS DISTOPÍAS.

Una distopía es un relato que nos describe un lugar y situación imaginarios, que podría convertirse en real, donde las personas llevan una vida deshumanizada y siempre bajo el imperio del miedo; se denomina también utopía negativa y antiutopía.

En un momento en que los avances técnicos han crecido exponencialmente con relación a lo que había hace 30 años, se escriben historias y se hacen películas futuristas, en las que se ve a los  habitantes de Nueva York, en el año 2098 por ejemplo, con chaquetas de cuero con clavos, peinados punks y todo muy sucio y pobre, y quitando a algunos privilegiados –la mayor parte funcionarios y algún riquísimo- todos viviendo en los túneles del metro y pasando grandes penurias, o tipo películas Mad Max, un mundo prácticamente acabado; eso son distopías, que ya han recibido la consideración de género literario y cinematográfico.

Las utopías deben proponer alternativas que mejoren las cosas, mientras las distopías simplemente describen una situación que no parece la mejor para el ser humano y a la que se llegará si no cambia la forma de actuar del mundo. Las distopías son pesimistas, ofreciendo imágenes de futuro, involutivas, hacia tiempos de antes de las revoluciones industriales o directamente hacia el desastre total.

Las distopías tratan de crear situaciones que produzcan temor, mostrando las debilidades de nuestro mundo, cómo la explosión demográfica, las carreras armamentísticas, la degradación del medio ambiente, el mayor poder de la ciencia que aumenta por días hasta poder absorbernos, y la lucha por el poder entre las multinacionales tecnológicas y los gobiernos -estos últimos, cada vez más irrelevantes en favor de las primeras-, produciendo todo ello miedo ante un futuro incierto: las obras de Un mundo feliz, de Aldous Huxley –publicada en 1932-1984, de George Orwell –publicada en 1949- y Farenheit 451, de Ray Bradbury –publicada en 1953-, son distopías clásicas de la primera mitad del siglo XX.

CONCLUSIÓN PERSONAL DE LO QUE PUDIERA Y DEBIERA SER:

Se pasó de la lucha y  venganza del proletariado –desde principios del siglo XX– contra el intento de mantenimiento de los estatus establecidos por los conservadores o inmovilistas –lucha y defensa que hicieron avanzar al mundo-, a la política del postureo y de  la imagen actuales. 

Ahora, en la mirada de los ciudadanos de un lado y de los del otro, de todos, en el fondo, ya sólo hay miedo por el futuro -distopía-, y para la gestión de nuestro miedo, cualquiera puede ser malo o bueno o inerme.

Los políticos de un lado gritan desaforados por la revolución, y los del otro por lo contrario, pero todos lo hacen sin conocimiento alguno de lo que depararía lo que demandan con tanto ardor; de ahí quizá nuestros miedos.

Giovanni Boldini: su vida. Parte 2. Exposición en Madrid con coetáneos españoles. Parte 1.

Giovanni Boldini, en 1889 fue nombrado Comisario de la sección italiana de la Exposición Universal de París, que fue celebrada en el centenario del comienzo –toma de la Bastilla– de la Revolución francesa de 1789, cuyo símbolo principal fue la torre Eiffel, que sirvió como punto de entrada a la Feria. En esta Muestra expuso Boldini tres retratos, entre los cuales destacó el Retrato de Emiliana Concha de Ossa, sobrina del embajador chileno ante la santa Sede.

Read More

Giovanni Boldini: su vida. Parte 1.

Giovanni Boldini nació en Ferrara en 1842, octavo hijo de una familia de 13, de padre pintor y restaurador, de quien recibió las primeras enseñanzas de dibujo.

En su pueblo natal, asistió desde los 16 años a la academia de Girolamo Domenichini y de Giovanni Pagliarini, pudiendo estudiar in situ, a los grandes pintores coterráneos del Quattrocento y a Giovanni di Niccolò Luteri -Dosso Dossi- gran pintor del Renacimiento italiano que pasó gran parte de su vida en Ferrara.Read More

Nuestras capacidades van aumentando con los años.

Sólo un comentario corto, que anuncio con intención jocosa, ya que la ironía escrita, quizá sea un arte difícil de domar para mí. El comentario es al hilo de las noticias dadas por Lorenzo Milá y algún otro por el virus de moda.

Hasta no hace demasiado tiempo, y resumiendo, había llegado a la conclusión, de que los humanos de los países con sistemas políticos democráticos, estábamos en este mundo para cerrar la boca, abrir la bolsa para pagar impuestos, y echar unas papeletas cada cierto tiempo, que nos dan la sensación de manejar el sistema de algún  modo.

Con la crisis del coronavirus a punto de desbocarse por la infumable, constante y exhaustiva información de los medios, un grupo de comunicadores con espíritu de líderes en su sector, decidieron quitar hierro a las preocupantes noticias que ellos mismos se habían hartado de dar hasta el día anterior sobre el asunto, con expresiones como es una gripe como la de todos los años, o se está exagerando una situación que no deja de ser más o menos normal, o es necesario ser prudentes pero sin exagerar…

Y como ejemplo hubo dos periodistas que destacan por su liderazgo en la información -liderazgo bien ganado-, que explicaban la cosa de esta manera con Il Duomo milanés a la espalda:

Fíjense Vds., en Italia hay en la actualidad 300 casos de infectados por coronavirus, de los cuales 250 se curan en sus domicilios, 30 están en los hospitales, y el resto,  una cantidad mínima de 20, se mueren, pero es que tienen más de 70 años…

Ese es otro rol, que con carácter retroactivo, añaden a mis capacidades -desde hace un par de años-. Además de los señalados anteriormente de cerrar la boca, pagar impuestos y votar, me permiten encontrarme en el grupo de que no importa que se mueran por coronavirus, naturalmente sin hacer ruido y con cortesía -como se van haciendo las cosas a estas edades-, para que las estadísticas globales no preocupen demasiado al personal, jeje…

LA TASA GOOGLE O EL SÍNDROME DE STENDHAL PERO NO EL CORONAVIRUS.

Cada día, desde que puedo recordar, tenemos en la sopa a los catalanes: sus intentos de referéndums de independencia y después me largo a Waterloo, o un ratito a prisión, sus España nos roba, su siembra del odio educacional en los niños contra el resto de los españoles, su constante deseo de imponer un trato de exclusividad -con éxito- a su autonomía sobre las demás, sus somos mucho más trabajadores y mejores que la población de España, sus queremos una mesa entre iguales con relator, su “si sois buenos apoyaremos la investidura del Presidente de la nación española” -para lo que lamentablemente siempre son necesarios- y si sois aún mejores, “apoyaremos los Presupuestos de España”. Todas estas cosas y más, nos han llevado a menudo a esas inútiles campañas de “no comprar productos catalanes” -por que el resto de los españoles es sano, buena gente y vago para fijarse en las bajezas- aunque de vez en cuando haya un pequeño repunte en ese sentido, cuando las pelotas son tocadas de forma insoportable.

Ahora que ya consiguieron ser parlamentarios europeos algunos de los huidos, y de los otros que también se fueron nada sabemos, a pesar de las historias que nos cuentan de los suplicatorios y peticiones de extradición. Los que no tuvieron el ingenio de irse, a pesar de sus condenas de 13,12,11 o 7 años, ya algunos que no cumplen con los requisitos del resto de los mortales, van consiguiendo de la Junta de Tratamiento del Centro (la prisión está en Cataluña) permisos de salida para cuidar a un familiar enfermo, para decir que trabajan o para seguir dando morcillas al que se ponga a tiro, como si a la Ley y al Reglamento penitenciario se le hubiere aplicado la técnica del palimpsesto, sobreescribiendo uno especial para estos condenados catalanes independentistas.

Tras las últimas elecciones nacionales -seguimos con los catalanes-,  se puede ver al trapacero Rufián, muy taimado, y al que incluso hay que acicatear para que vuelva a ser reconocible, y es que tener cogido el control tranquiliza y taima mucho.

De repente, y gracias al coronavirus chino, nos dejan de hablar a todas horas de Puigdemont, del Honorable Torra, de Rufián, de Laura Borrás y sus mangancias y de toda esta corte, que nos hace no ver ya las noticias en la televisión, ni leerlas en la Tablet, o al menos, mucho menos que antes, para hablar casi de la repercusión de este virus que infectó el Mobile Word Congress.

Seguimos a todas horas con los catalanes, que ahora echan la culpa al pobre coronavirus, de la caída de la Fira Mobile Word Congress que se iba a celebrar en Barcelona, y que al parecer es el sustento sin el cual esa ciudad no puede sobrevivir. Podemos oír a políticos y empresarios barceloneses y catalanes que jamás hablaron de España excepto para denostarla, diciendo que la suspensión es un caos de tal calibre para Barcelona, Cataluña y España, que todos los españoles tenemos que reinventarnos y trabajar para ayudar a arreglar esta catástrofe.

El Mobile World Congress (MWC), tiene carácter anual y era el más importante del mundo en la comunicación móvil, celebrándose en la hermosa capital catalana desde 2006 y en principio hasta 2023. Fue fundado por el Delson Group Inc. siendo hasta ahora fuertemente apoyado por empresas asiáticas, especialmente chinas. El MWC es el espacio donde se producen el mayor número de presentaciones de avances en comunicaciones inalámbricas y móviles del mundo.

El goteo de empresas que fueron cancelando su asistencia motivó la decisión del GSMA de cancelar la celebración del congreso. La prensa catalana ha señalado, que la suspensión de este congreso supone un varapalo para la economía española, donde se esperaban recaudar unos 500 millones de euros y la creación de 13.000 nuevos empleos.

La celebración de una feria en Ámsterdam parecida al Mobile Word Congress desató la polémica, ya que buena parte de las empresas que han cancelado su asistencia en Barcelona, sí que han asistido a la de Ámsterdam, aunque en España en ese momento no había nadie infectado del coronavirus, excepto dos personas extranjeras aisladas en territorios insulares.

La medida de la suspensión final por el  GSMA -organización de operadores móviles y compañías relacionadas, dedicada al apoyo de la normalización, implementación y promoción del sistema de telefonía móvil GSM– fue tomada ante la numerosa cancelación de las asistencias más importantes que SEGURO se produjo NO POR ALERTA SANITARIA, sino por cuestiones relacionadas con la nueva tasa Google, que el día 18 de febrero fue aprobada en uno de los dos Consejos de Ministros que se celebraron ese día junto al impuesto Tobin que gravará la transacciones financieras con un 0,2%  en las operaciones de compra de acciones de empresas con una capitalización bursátil superior a los 1.000 millones de euros.(Pedro ¡vaya puntería! ¡No te arrimas a una buena! Podrías haber esperado tres semanas para esto y quizá la Feria se hubiera celebrado ). También pudiera haber influido de forma determinante en esta suspensión, y quizá en las sucesivas, la advertencia lanzada por EEUU y de momento no oída por el Gobierno de Sánchez, sobre la colaboración española en el desarrollo de la tecnología 5 G con los chinos de Huawei.

A nivel económico, habrá efectos adversos en la ocupación hotelera, el gasto de los asistentes en la ciudad de Barcelona y la generación de negocio en el marco del evento. Algunos, quisieron atacar la ménsula sobre la que se apoya la columna de la reputación de China y sus empresas, para ver si la cosa así pudiera aún tener arreglo, aduciendo la pena que iba a suponer para ese gran país, la pérdida de imagen moderna y avanzada que había logrado con la Expo Universal y los JJOO, pero la estrategia no tuvo éxito.

Tampoco deben olvidarse, las atroces, continuas y violentas luchas callejeras de unos agresivos y descontrolados manifestantes separatistas contra las fuerzas de orden público en las calles de Barcelona, durante semanas, que dejaron las calles feas, sucias, quemadas y con gran número de detenidos, que hoy estarán ya tomando un vermut en Calvo Sotelo, y el corazón roto y la fachada de su casa quemada, de los que aman la convivencia pacífica.

Las gentes que dirigen las grandes empresas que iban a asistir a la Feria, también desean la tranquilidad para los lugares donde se llevan a cabo sus eventos que tanto dinero cuestan. Quizá eligieron Barcelona en 2006 por ello, ya que es una ciudad atractiva y era amable.

Pudiera ocurrir incluso, que los mandamases, busquen sufrir el síndrome de Stendhal  en los lugares donde celebran sus eventos, lo que fue posible antaño en esa ciudad, al contemplar las innumerables bellezas que encierra Barcelona, que les hubiera podido producir una emoción sin límites a los más sensibles, y ahora ya, con tanta calle quemada, inquietud callejera y belleza denostada, piensan que la cosa ya no les produciría sensación alguna. Es un síndrome parecido al que sentíamos con veinte años, cuando la más bella del lugar se acercaba sugerente y nos hacía sentir el elegido: corazón a mil, y a punto de perder el control; lo que pasaba es que entonces no había síndromes, ni isquiotibiales, ni zapas de colorines, ni síndromes, ni traumas…

Quizá hubiere que crear un comité autonómico de diversidad funcional para tratar psicológicamente a los culpables de generar los motivos -tasa google y los folloneros de Barcelona- que han hecho imposible esta Feria, y ya veremos la de los tres años que teóricamente quedan, o simplemente dejarles que se cuezan ellos mismos.

*El síndrome de Stendhal -también llamado síndrome de Florencia o estrés del viajero- es una enfermedad ligera que causa un elevado ritmo cardíaco, temblores y palpitaciones en el individuo que lo sufre, cuando contempla obras de arte, especialmente cuando son muy bellas o están expuestas en gran número, pudiendo suceder también en escenarios históricos, o monumentos donde se hayan producido hechos muy importantes.

Stendhal

Se denomina así debido al famoso autor francés del siglo XIX, Stendhal (seudónimo de Henri-Marie Beyle), cuando describió el fenómeno sufrido al visitar la basílica de la Santa Croce de Florencia, y que narró así:

 

         

“Había llegado a ese punto de emoción en el que se encuentran las sensaciones celestes dadas por las Bellas Artes y los sentimientos apasionados. Saliendo de la Santa Croce, me latía el corazón, la vida estaba agotada en mí, andaba con miedo a caerme”.

Basílica de la Santa Croce. Florencia.