NUESTROS ORÍGENES. NOÉ Y SUS DESCENDIENTES. Parte 4.

Tras haber intentado aproximarnos al origen de nuestros primeros padres, podemos dar un salto grande y situarnos en el Diluvio Universal -desapareció todo menos la familia de Noé-, a partir de donde las generaciones de Patriarcas bíblicos pudieron contabilizarse con mayor precisión, intentando seguir un rastro aproximado de la historia y ver como se fueron distribuyendo por el mundo los hijos y nietos de Noé, y ver de cual/cuales de ellos pudiéramos descender.

 Noé es considerado por las religiones abrahámicas, el padre de la humanidad, a través de los descendientes de sus 3 hijos y 16 nietos.

Según las escrituras, Noé fue el décimo y último -lógico- patriarca de los antediluvianos, todos ellos de gran longevidad. Noé murió 350 años después del diluvio, a la edad de 950 años. Esto le convierte en el tercer hombre más longevo de la Biblia tras Matusalén -969 años- y Jared -963- , viviendo 20 años más que Adán -930-. Tras Noé, los años de vida se fueron reduciendo de forma notable hasta llegar a los 120 años de media, que son los que cumplió Moisés. Sus tres hijos SEM, CAM y JAFET fueron engendrados cuando Noé tenía alrededor de 500 años.

Tras la muerte de Abel por su hermano Caín, el Señor dio otro hijo a Adán y Eva, SET. De SET nació ENÓS, de éste CAINÁN, y así MALALEEL, JARED, ENOC, MATUSALÉN, LAMEC, y NOÉ.

El antes, el durante y el después del Diluvio Universal está relatado en el capítulo 6 del Génesis. El diluvio comenzó en el año 600 de la vida de Noé, según el calendario judío, «en el segundo mes, en el día diecisiete del mes», -aproximadamente a inicios de noviembre en nuestro calendario- y tuvo una duración de cuarenta días con sus noches respectivas, durante los cuales toda la Tierra estuvo bajo las aguas, destruyendo todo rastro de vida.

Noé y su familia al salir del arca tras el Diluvio, fueron los únicos habitantes humanos de la tierra. Los tres hijos de Noé, Sem, Cam y Jafet, y sus mujeres, deberían repoblar la tierra.

Después del Diluvio, el Génesis relata que Noé comenzó a labrar la tierra y plantó viñas, con cuyo vino se embriagó. Cam vio «la desnudez» de su padre, el cual, al conocerlo, maldijo al hijo de CAM, Canaán profetizando que llegaría a ser esclavo de SEM  y JAFET, maldición que pudo haberse cumplido cuando Israel -descendientes de SEM– sometió a los cananeos. Posteriormente Israel, incluyendo a los descendientes de los cananeos supervivientes, llegaron a ser siervos de pueblos que nacieron de JAFET. (Interesante recordar un post publicado  en  25 de febrero de 2017, LA POLÍTICA, LOS PECADOS DE LA CARNE Y LOS TEXTOS RELIGIOSOS. Parte 1, al hilo de  este  asunto)

Noé tuvo 3 hijos, 16 nietos y 35 biznietos. El Génesis en el capítulo 10 nombra a los hijos, nietos y en algún caso biznietos y tataranietos de Noé. Se nos ha dejado evidencia, que confirma que los 16 nietos de Noé en verdad vivieron, que los nombres que da la Biblia eran sus nombres exactos, y que después de la dispersión de Babel, sus descendientes se fueron por toda la tierra y establecieron las naciones del mundo antiguo.

El nieto de Noé, CUS, hijo de CAM, engendró a Nimrod: Y Cus engendró a Nimrod, quien llegó a ser el primer poderoso en la tierra y que llegó a ser poderoso cazador delante del Señor. Y el comienzo de su reino fue Babel, Erec, Acab y Calne, en la tierra de Sinar -península arábiga en su parte meridional-. De aquella tierra salió hacia Asiria y edificó Nínive, Rehobot Ir, Cala y Resén, entre Nínive y Cala.

Torre de Babel.

GÉNESIS 11: Tenía entonces toda la tierra una sola lengua y unas mismas palabras. Y aconteció que cuando salieron de oriente, hallaron una llanura en la tierra de Sinar, y se establecieron allí. Y se dijeron unos a otros: Vamos, hagamos ladrillo y cozámoslo con fuego. Y les sirvió el ladrillo en lugar de piedra, y el asfalto en lugar de mezcla.

Y dijeron: Vamos, edifiquémonos una ciudad y una torre, cuya cúspide llegue al cielo; y hagámonos un nombre, por si fuéremos esparcidos sobre la faz de toda la tierra. Y descendió Jehová para ver la ciudad y la torre que edificaban los hijos de los hombres. Y dijo Jehová: He aquí el pueblo es uno, y todos éstos tienen un solo lenguaje; y han comenzado la obra, y nada les hará desistir ahora de lo que han pensado hacer. Ahora, pues, descendamos, y confundamos allí su lengua, para que ninguno entienda el habla de su compañero. Así los esparció Jehová desde allí sobre la faz de toda la tierra, y dejaron de edificar la ciudad. Por esto fue llamado el nombre de ella Babel*, porque allí confundió Jehová el lenguaje de toda la tierra, y desde allí los esparció sobre toda su faz.

*Babel deriva probablemente del acadio Bab-il -Puerta de Dios-, traducción a su vez del nombre original sumerio de Babilonia. También puede derivar del hebreo balbal -confundir-.

A partir de ahí, se extendieron por la tierra creando diferentes razas y naciones. Las zonas que ocuparon los descendientes de SEM y CAM las repasaremos someramente, aun siendo muy importantes entre otras cosas porque incluyen al pueblo elegido por Dios -según la Biblia-, ciñéndonos más a los descendientes de JAFET, de los cuales descendemos el que suscribe y sus compatriotas -entre otros-, y que algunos de los cuales ocuparon las tierras donde hoy vivimos.

Desde ABRAHAM hasta David 14 generaciones.

Desde David al destierro de Babilonia 14 generaciones.

Desde el destierro de Babilonia hasta Cristo 14 generaciones.

LOS DESCENDIENTES DE SEM

SEM habitó la región próxima a las naciones del río Éufrates inferior. De sus cinco hijos descendieron todos los pueblos semitas o semíticos de la antigüedad. Los antiguos semitas abarcaron toda Mesopotamia entre los ríos Tigris y Éufrates, expandiéndose hacia el oeste y el sur.

El término semita​ hace referencia a los pueblos citados en el Antiguo Testamento, descendientes de SEM, primogénito de NOÉ, al cual siguieron el segundogénito JAFET y el menor CAM.

Los antiguos pueblos de habla semítica, incluyen a los habitantes de Asiria, Babilonia, Siria, Canaán, Aram y Fenicia.

Noé había realizado un pronunciamiento sobre su hijo SEM, diciéndole “Bendito por Jehová mi Dios, sea SEM, y sea Canaán su siervo” (Génesis 9:26). Esa bendición conllevaba una gran carga espiritual, ya que del linaje de SEM nacería Abraham -conocido como el padre de la nación de Israel-, el pueblo elegido de Dios, la nación judía, que conquistaría la tierra de Canaán conducida por Josué, y de donde descendería Jesucristo, genealogía que es posible elaborar con el libro del Génesis y el primer capítulo del libro de Mateo.

De los 5 hijos de SEM, sólo 2, Arfaxad y Aram tuvieron descendencia. Por parte de Arfaxad se llegó a Abraham y al pueblo de Israel.

Y para Aram y sus descendientes según el Libro de los Jubileos 9:5,6, la tierra a heredar incluía la situada entre los ríos Tigris y Éufrates al norte de los caldeos hasta las montañas de Assur en el norte y la tierra de Arara. De acuerdo con la declaración del Libro de los Jubileos sobre Aram, los arameos han sido históricamente predominantes en el norte, específicamente en el centro de Siria, donde el arameo fue su lengua común antes de la llegada del cristianismo.

Dos años después del diluvio, cuando SEM  tenía cien años, nació su hijo Arfaxad Después, SEM vivió 502 años más.

Arfaxad tenía treinta y cinco años cuando nació su hijo Sélah -SALA-, viviendo Arfaxad 438 años.

Sala -Sélah- vivió 436 años y tuvo a Heber con 30.

Heber engendró a Péleg con 34 años y vivió 464.

Péleg tenía treinta años cuando nació su hijo Reú viviendo 239.

Reú vivió también 239 años, engendrando a Serug a la edad de 32.

Serug tenía treinta años cuando nació su hijo Nahor viviendo 230.

Nacor vivió 148 años años engendrando a su hijo Térah con 29.

Taré tenía ya setenta años cuando nacieron sus hijos Abraham, Nahor y Harán.

DE ABRAHAM nació ISAAC, y de él JACOB, cuyo nombre fue cambiado por Dios a ISRAEL, y de ÉL NACIERON los cabezas de las 12 tribus de Israel con sus cuatro esposas.

DAVID era de la tribu de JUDÁ, y JESÚS descendiente de David.

Música Judea siglo I a.C.

To be continued in part 5.