Le dije a Su Ilustrísima D. Julián de Cortázar que me gustaría volver a mi patria, donde haría lo que pareciese más conveniente para mi salvación. Y con esto, y con un buen regalo que me hizo, me despedí de él y de Santa Fe. Pasé a Zaragoza por el río de la Magdalena arriba. Caí allí enferma, y estuve a punto de morir. Después de unos días convaleciendo, salí por el río hacia Tenerife en donde acabé de recuperarme.Read More
Entré en Guamanga hospedándome en una posada en la que encontré a un soldado que se encaprichó con mi caballo, por el que pedí doscientos pesos y una mula. Salí después a ver la ciudad, que me pareció tener los mejores edificios de todas las por mí conocidas en Perú.Read More
Llegué a Lima en el tiempo en que era virrey del Perú don Juan de Mendoza y Luna, marqués de Montes Claros, y con los holandeses intentando abatir la ciudad con ocho bajeles de guerra estando todos en armas. Salimos contra los holandeses del puerto del Callao con cinco bajeles y les embestimos, marchando la cosa inicialmente bien, pero al poco, cargaron contra nuestra almiranta de manera que la echaron a pique, sin que pudiéramos sobrevivir más que tres hombres, que nadando pudimos pedir ayuda a un navío enemigo, que nos recogió. Éramos yo, un fraile franciscano descalzo y un soldado, tratándonos mal, con burlas, mano larga y desprecios.Read More
Al llegar a Piscobamba, me fui a ver a un amigo de Zaragoza, Juan Torrico, en cuya casa pasé varios días. Una noche, tras la cena, se montó una partida de naipes con unos amigos que vinieron jugando yo con un portugués llamado Fernando de Acosta, que perdía una vez tras otra. Al rato perdió los nervios y me faltó al respeto sacando ambos las espadas. Los presentes nos pararon y arreglaron, riéndonos todos de los piques del juego. Él portugués pagó sus deudas y se fue aparentemente tranquilo.Read More
Hallé ocasión para huir con el amparo de don Juan Ponce de León, que me dio caballo y armas saliendo de la Concepción, hacia Valdivia y Tucumán.Read More
Andadas más de ochenta leguas, entré en la ciudad de Lima cabeza del rico reino del Perú, que tiene ciento dos ciudades de españoles, muchas villas, veintiocho obispados y arzobispados, ciento treinta y seis corregidores y las Audiencias reales de Valladolid, Granada, Charcas, Quito, Chile y La Paz. Tiene Lima arzobispo, una iglesia catedral parecida a la de Sevilla, aunque no tan grande me dicen, con cinco dignidades, diez canónigos, cuatro curas, siete parroquias, doce conventos de frailes y de monjas, ocho hospitales, una ermita y una universidad. Tiene virrey y Audiencia real, que gobiernan el resto del Perú.Read More
Mis deseos de aventura me llevaron a embarcar para las Indias, donde comencé vida de espadachín y soldado. Los lances a causa del juego y de las mujeres fueron abundantes, siendo herido en algunos de ellos. Mí comportamiento en el campo de batalla contra los indios fue heroico.
Estados Unidos no sería lo que es sin sus ciudades. En esta sección, se reflexiona sobre la cultura moderna norteamericana a través de sus artistas, de las personas que viven y trabajan en las grandes ciudades, del crecimiento y transformación del espacio urbano, escenario de una nueva sociedad y del desarrollo de la modernidad.Read More
William Louis Sonntag. Pescadores en los Andirondacks. Hacia 1860-1870. Óleo sobre lienzo. 91,4 x 142,2 cm. Colección Carmen Thyssen-Bornemisza en depósito en el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza. Madrid.
Naturaleza, tierra, territorio o paisaje son términos complejos llenos de matices de contenido político, social e histórico; como espectadores podemos disfrutar exclusivamente de su belleza o adentrarnos en los relatos que laten bajo la superficie de este paisaje de Andirondacks, en las cercanías de Nueva Inglaterra. Estos montes fueron un importante símbolo nacional hasta pasada la guerra civil, y podemos observar que se repite la estructura de los primeros paisajes que hemos visto, aunque con un formato panorámico más horizontal y el punto de vista más alto, lo que nos permite contemplar una naturaleza ideal. Se incorporan a la escena dos pescadores blancos y una cabaña humeante a lo lejos, símbolo por una parte de la naturaleza invadida y por otra, de la grandiosidad de ésta respecto al hombre. Fueron obras de identidad regional.Read More
Espero que Miguel Ángel Nieto Mangas, magnífico soldado, compañero y amigo, pueda descansar en paz entre parajes tan bellos como estos o más. ¡Va por él!
La exposición arte americano en el Museo Thyssen Bornemisza de Madrid reunió una magnífica colección de arte estadounidense. El museo consiguió exponer en esta muestra una extensa selección de pintura americana a veces desconocida para la vieja Europa, que, en unos siglos y otros, se consideró -con razón-, la cuna del arte, utilizando América solamente para vender las obras de sus artistas, sin admirar lo que en los siglos XIX, XX y XXI se creó artísticamente en el continente americano.Read More