IGNACIO ZULOAGA Y ZABALETA. Parte 2. Exposición en la Fundación MAPFRE de Madrid.

Apoyó con toda claridad a las fuerzas Nacionales durante la Guerra Civil Española y con posterioridad al régimen del general Franco -cuyo retrato pintó en 1940 y también el de Millán-Astray-, debido a sus convicciones conservadoras y la percepción tradicionalista de España.

Ignacio Zuloaga.  El Generalísimo. 1940. Óleo sobre lienzo.  Museo  Nacional Centro de Arte Reina Sofía . Madrid.

Ignacio Zuloaga.  Millán-Astray. 1940. Óleo sobre lienzo.  Museo  Específico de la Legión. 

Esta actitud, unida a su clasicismo pictórico, lo situaron en las antípodas de Picasso y su Guernica, una obra en la que se ponen de manifiesto los aspectos del horror partidista del conflicto. Zuloaga eligió para plasmar la guerra civil, una obra que reflejara su posición en la misma, narrando lo acontecido en el Asedio del Alcázar de Toledo con la tela «Toledo en llamas» de 1938.

Ignacio Zuloaga. Toledo en llamas. 1938. Óleo sobre lienzo.  88 x 128 cm. Colección particular. España.

La idea de que un vasco como Zuloaga, muy consciente de su identidad cultural, apoyara a un régimen como el franquista, puede parecer sorprendente pero no lo es, ya que el artista no vió ninguna contradicción en sentirse vasco y español.

En 1945, murió en su estudio de Madrid, siendo enterrado en San Sebastián.

LA EXPOSICIÓN DE LA FUNDACIÓN MAPFRE en el paseo de Recoletos 23 de Madrid.

Zuloaga en el París de la Belle Époque (1889-1917): se pudiera pensar que la exposición se denominó así, porque desde 1889 hasta 1893 estuvo el artista en París básicamente, haciendo amigos de esa Belle Époque, viviendo posteriormente en Sevilla de 1893 a 1898  y desde 1898 a 1917 en Segovia, aunque en ambos casos, visitando con frecuencia  París.

La exposición se organizó en varias secciones,  recordando que fue el período de su vida artística   entre los 19 años y los 47, los que ilustran los diferentes aspectos de su aventura parisina y los alrededores en el tiempo: sus primeros años en la capital francesa con  el ambiente artístico  que encontró en la ciudad de la luz, algunas obras de las grandes amistades que allí hizoel Zuloaga retratista, el coleccionista, su amistad con Auguste Rodin y su vuelta a las raíces españolas.

Se pudo ver hasta el 7 de enero de 2018 reuniendo más de 90 obras del pintor vasco y de amigos como Picasso, Touluse-Lautrec, Gauguin, Giovanni Boldini, Henri Gervex, Jacques Emile Blanche, Rodin, Émile Bernard, Singer Sargent, Sérusier o sus admirados Goya, Zurbarán y El Greco, poniendo de relieve el verdadero valor artístico de un pintor a medio camino entre España y Francia, que quería combinar la tradición española y la visión moderna francesa.

A continuación, algunas de  las obras expuestas:

En sus primeros años en la capital francesa

Ignacio Zuloaga.  Parisienses en St. Cloud. 1900. Óleo sobre lienzo.  185 x 115 cm. Museo  San Telmo de San Sebastián . Guipúzcoa.

Ignacio Zuloaga.  Retrato de Mlle. Valentine De Thomas. 1895. Óleo sobre lienzo.  200 x 120 cm. Colección particular.

Ignacio Zuloaga. Vispera de la corrida. 1898-1899. Óleo sobre lienzo. 222 x 302 cm. Musées royaux des Beaux Arts de Belgique. Bruselas.

Ignacio Zuloaga.  Charles Maurice con su mujer. 1898. Óleo sobre lienzo.  70 x  90 cm. Museo  Ignacio Zuloaga en el Castillo de Pedraza. Segovia.

 

Ignacio Zuloaga.  Mujer de Alcalá de Guadaira. 1895-1896. Óleo sobre lienzo.  173 x  97 cm. Museo  Ignacio Zuloaga en el Castillo de Pedraza. Segovia.

Ignacio Zuloaga.  Autorretrato del pintor con capa y sombrero. 1908. Óleo sobre lienzo.  76 x  65 cm. The State Pushkin Museum of fine Arts. Moscú.

Obras de sus amigos de París

Paul Gauguin.  Autorretrato dedicado a Carrière. 1888-1889. Óleo sobre lienzo.  46,5 x  38,6 cm. Nationalof Art. Washington DC. Collection de Mr. and Mrs. Paul Mellon.

Émile Bernard.  Paysage avec deux petites bretonnes et vache. 1892. Óleo sobre cartón pegado a tabla.  114,3 x  81,3 cm. Colección particular.

Jacques-Émile Blanche. Retrato de Marcel Proust. 1892. Óleo sobre lienzo. 73,5 x 60,5 cm.  Musée  d´Orsay. París.

Pablo Picasso.  La Celestina. 1904. Óleo sobre lienzo. 81 x 60 cm. Museo Nacional Picasso. París.

Auguste Rodin

La amistad con Rodin se señaló con sala propia, exponiendo algunas de las obras del escultor propiedad de Zuloaga y otras prestadas para la exposición.

Júpiter o  El Minotauro.1885. 34 x 25,7 x 29 cm. Yeso.

L´Ávaricie et la Luxure. 1887. 21 x 42 x 52 cm. Bronce patinado.

Estas dos obras fueron dadas por Auguste a Zuloaga en 1904 a cambio de su pintura El  alcalde de Torquemada.

Ignacio Zuloaga.  El alcalde  de Torquemada. 1905. Óleo sobre lienzo.  197 x  194 cm. Colección particular.

Iris, el mensajero de los dioses. 1895. 82.7 x 69 x 63 cm. Bronce. Regalado por el escultor al pintor en 1905.

Busto de Gustav Mahler. 1909. 35.6 x 22.9 x 25.4 cm. Bronce. Regalado por el escultor al pintor en 1911.

Zuloaga retratista

El retrato ha constituido uno de los aspectos más importantes de la exposición, pues Zuloaga fue uno de los grandes retratistas de la Belle Époque. La oportunidad de dedicarse al género, se la debió a su esposa francesa y de buena familia, Valentine De Thomas, matrimonio que le abrió las puertas de la aristocracia intelectual parisina. Ahí están sus retratos colgados al lado de los realizados por los grandes del género: Giovanni Boldini, John Singer Sargent y Jacques-Émile Blanche.

En el retrato   encontró  una importante rentabilidad económica… y también algunos problemas: la crítica extranjera ensalzaba su arte en el retrato, mientras la española lo denostaba.

Le da más importancia al carácter del personaje y a su  expresividad, que a la minuciosidad de los detalles y rasgos, subrayando el gesto  y la mirada, como puede verse en el retrato de la Condesa de Noailles.

Ignacio Zuloaga.  Retrato de Émile Bernard. 1897-1901. Óleo sobre lienzo.  55 x  46,5 cm. Colección particular. Bilbao.

Ignacio Zuloaga. Retrato de la condesa Mathieu de Noailles. 1913. Óleo sobre lienzo. 152 x  195,5 cm. Museo  de Bellas Artes de Bilbao.

Ignacio Zuloaga. Madame Malinowska. 1912. Óleo sobre lienzo. 197 x  93 cm. Museo  Nacional Centro de Arte Reina Sofía. Madrid.

Ignacio Zuloaga. Ivan Shchukin. 1899. Óleo sobre lienzo. 139 x  89 cm. State Museum of New Western Art. Moscú.

Ignacio Zuloaga. La Celestina. 1906. Óleo sobre lienzo. 151,5 x  180,5 cm. Museo  Nacional Centro de Arte Reina Sofía. Madrid.

Zuloaga coleccionista

Zuloaga fue un gran coleccionista, como se pudo ver en la exposición, y todo empezó con el Greco, del que adquirió más de una docena de obras; con 20 años compró uno de sus lienzos y fue uno de los impulsores de su renacimiento internacional. En la muestra se pudieron ver San Francisco y La Anunciación  del Greco, Los fusilamientos y Herido en un hospital de Goya,  ySanta Úrsula, de Francisco de Zurbarán

Vuelta a las raíces españolas

Volver a España fue lo que reconcilió en él lo moderno y lo español, entender la tradición como necesaria para el progreso, al igual que el descubrimiento de El Greco. El pintor griego influyó claramente en obras como ‘Retrato de Maurice Barrès’ o ‘Mujeres de Sepúlveda’. 

La visión más andaluza de las raíces españolas en su etapa 1893-1898, se tornó castellana, volviéndose más austero, simbolista y con paisajes sintetistas, aunque continuó con su afición al costumbrismo, no renunciando a su españolismo nunca.

Ignacio Zuloaga. Retrato de Maurice Berrès frente a Toledo. 1913. Óleo sobre lienzo. 203 x  240 cm. Musée d´Orsay. París.  

Ignacio Zuloaga. El enano Gregorio el botero. 1907. Óleo sobre lienzo. 187 x  154 cm. The State Hermitage Museum. San Petersburgo. Rusia.

Ignacio Zuloaga. Tipo de Segovia. 1906. Óleo sobre lienzo. 191 x  116 cm. Museo  Centro de Arte Reina Sofía. Madrid.

Ignacio Zuloaga. El peregrino o eremita. 1907. Óleo sobre lienzo. 188 x  115 cm. Musée d´Orsay. París. 

 Ignacio Zuloaga. Mujeres de Sepúlveda. 1909. Óleo sobre lienzo. 213 x 182 cm.  Ayuntamiento de Irún.

Ignacio Zuloaga. Mi tío y mis primas. 1898. Óleo sobre lienzo. 209 x  167 cm. Musée d´Orsay. París.