Los jirones de mi ilusión electoral. Parte 1.

 

Tal y como se venía anunciando, el voto disperso y en parte donado hacia  los que nada concretaron, y sí nos llenaron los oidos con cantos de sirena, ha provocado una catástrofe electoral en el ala conservadora de la política española. Para las autonómicas, municipales y europeas, quizá fuera conveniente para algunos, seguir los  mismos consejos que le dio Circe a Ulises, y ponerse tapones de cera  cuando oigan los cantos ignotos de las sirenas. Yo los oí casi todos, pero no me afectaron por llevar tapones -naturales-, y aunque no pude comprender sus abstrusos mensajes, los que los comprendieron y les votaron, hicieron que el resultado de las elecciones hiciera jirones mi ilusión electoral.

Hace pocos días, Iván Espinosa de los Monteros, Vicesecretario de Relaciones Internacionales de VOX, decía que el resultado no fue culpa  de la división del voto de la derecha, sino de la Ley Electoral. ¡Claro bo…! Pero mientras esa Ley siga ahí -y VOX no podrá cambiarla-, se producirán estos resultados por división de los grupos de ideología similar. ¡País!

Al margen de la denostada presidencia de Mariano Rajoy y de su huida al bar de la esquina durante la moción de censura -cosas con las que no estoy de acuerdo-, pero sobre todo por  la sagacidad de Pedro Sánchez, y especialmente de su estratega Iván Redondo, los resultados electorales para la familia conservadora han sido muy malos, en primer lugar, por la mala gestión de Pablo Casado en la campaña y precampaña electorales -prácticamente desde su victoria como líder del PP se vio zambullido en ella-, con nombramientos como el Cayetana Álvarez de Toledo, Adolfo Suárez como número dos, Isabel Díaz Ayuso en la Comunidad de Madrid -la del feto incluido en la unidad familiar y si se pierde el niño…ya lo pensaremos…-, Cortés –el padre de Mari Luz- en Huelva,  y el torero Miguel Abellán,  por señalar algunos, que han metido la pata desde el primer momento y con reiteración, al margen de los relevados que eran del partido de toda la vida -Ángel Garrido García-,  y del mensaje contumaz de Casado para Cataluña, reiterado, cansino y poco adecuado para una campaña electoral; cuando haya que aplicar una medida por dura que sea, aplíquese, pero no se esté anunciando la amenaza a modo de garrote previo y eterno, no, que al personal no le mola, y no le votará.

Por otra parte, Iván ha sabido erigir a Pedro Sánchez en la sensación popular de algo más unido y estable que las derechas -quizá menos malo-, al señalar con reiteración las luchas entre los tres bloques de la derecha española, que además de pelearse entre ellos, daban la imagen de algo poco estable y quizá algo agresivo, ya que el personal con la cabeza generalmente poco formada y no demasiado culta, pudiera no entender algunos mensajes, y preferir el Falcón y los conciertos por la cara, a mandar al intelecto femenino al cuarto oscuro, la devolución de algunos  al mar, o que le hagan la vida imposible a los amantes del mismo sexo.

Los más avezados y arrogantes de la derecha, intentaron agarrar para ellos con exclusividad el paño de la bandera de la gloria,  en la que se envuelven permanentemente los que prometen lo que a  todos nos gusta oir, sin cumplir nada de lo prometido jamás, tirando de ella hacia el terreno de la división irrecuperable, haciendole el juego a Pedro, que aprovechó esa debilidad para conseguir su objetivo.

Pero con todo y con eso, de lo que ya se ha oído bastante, convendría señalar algunos datos, que a los partidos políticos no sería necesario señalarles, pero parece que se les escapa, y desde luego sí a la ciudadanía, por si lo desconociera.

ELECCIONES AL CONGRESO DE LOS DIPUTADOS

BLOQUES.

El número de votos del PSOE 7.480.755 (123 escaños) y UnidasPodemos 3.732.929 (42 escaños)=  11.213.684. (166 escaños).

El número de votos del PP 4.356.023 (66 escaños), CS 4.136.600 (57 escaños), VOX 2.677.173 (24 escaños) y NAVARRA + 107.124 (2 escaños)= 11.276.920. (149 escaños).

Quiere esto decir, que con más votos reales, el grupo “conservador”  ha logrado 17 escaños menos que  el “progresista” por ir cada uno por su lado.

600.000 votos de VOX, no redundaron en su beneficio, y se fueron a la hucha de la progresía por la aplicación de la ley D´HONT, y más de 400.000 de Cs y PP. Un total  de 1.000.000 votos al adversario.

Todos conocemos la Ley D´HONT –convendría recordarla para las elecciones del 26 de mayo-, aunque quizá interesara un ligero repaso y poner algunos ejemplos.

La cláusula de barrera, también conocida como barrera electoral o legal o umbral electoral es del 3% para las elecciones generales al Congreso; esto quiere decir que el 3% es la proporción mínima de votos que necesita una lista electoral para conseguir 1 sólo representante en el Parlamento. A los que no llegan al 3% se les anulan los votos.

Las provincias y ciudades autónomas tienen un número asignado de representantes, que garantizarían una distribución más proporcional en circunscripciones donde se eligieran más de siete escaños, pero que favorece a los partidos mayoritarios en las que son de menos de 7 representantes, que son 39 -la mayoría-  a excepción de Madrid -37-, Barcelona -31-,Valencia -15-,Alicante y Sevilla -12-, Málaga  -11-, Murcia -10-,  Cádiz – 9- y Asturias, Baleares, La Coruña, Las Palmas y Vizcaya -8-.

Los 350 diputados del Congreso son elegidos por los habitantes de las 50 provincias españoles y las dos ciudades autónomas de Ceuta y Melilla, aunque el número de escaños elegido por cada provincia y ciudad autónoma no es directamente proporcional al número de habitantes de cada territorio, ya que el objetivo que se persigue, es   que todos los territorios estén representados en el Parlamento y las provincias más pequeñas no se queden sin diputados.

Así, en un sistema que fuera directamente proporcional, en un parlamento de 350 diputados, a Madrid le corresponderían 48 representantes según su censo electoral, teniendo en la actualidad 37, para que por ejemplo Soria, que no llegaría ni a un diputado por su población -0,72-, tenga 2, y Ceuta y Melilla, uno cada una -en Melilla un buen y querido amigo-, logrando así que todos los españoles estén representados en el Congreso, independientemente de dónde vivan.

Y siguiendo con la ley D´Hont:

Supongamos una provincia -circunscripción- con 5 diputados, que tras las elecciones obtiene los siguientes resultados sobre una población de 100.000 habitantes:

Partido A…40.000 votos…40%

Partido B…26.000 votos…26%

Partido C…15.800 votos…15,8%

Partido D…13.900 votos…13,9%

Partido E…   2.800 votos… 2,8%< 3% ELIMINADO

Los partidos que siguen en juego, dividirán los votos obtenidos por el número de representantes del ejemplo, 5.

Dividir por 2 Dividir por 3 Dividir por 4 Dividir por 5
PARTIDO A 40.0001 20.0003 13.3335 10.000 8.000
PARTIDO B 26.0002 13.000 8.666 6.500 5.200
PARTIDO C 15.8004 7.900 5.266 3.950 3.160
PARTIDO D 13.900 6.950 4.633 3.475 2.780

 

 

 

 

 

Los números obtenidos de mayor a menor hasta llegar a 5, serán los representantes al Congreso de sus respectivos partidos.

Si supusiéramos que los partidos B y D se hubieran presentado juntos, y aunque el número de votos fuera algo menor que  A, se restaría un representante a A, y se sumaría 1 más al grupo B+D.

Dividir por 2 Dividir por 3 Dividir por 4 Dividir por 5
PARTIDO A 40.0001 20.0003 13.333 10.000 8.000
PARTIDO B+D 39.9002 19.9504 13.300 9.975 7.980
PARTIDO C 15.8005 7.900 5.260 3.950 3.160

 

Como puede verse, la dispersión del voto, puede producir daños importantes en los resultados.

Antes de entrar en el asunto del Senado, algún ejemplo REAL de las elecciones del pasado 28 de abril.

 

 

SENADO

La Cámara del Senado está compuesta por 266 senadores, de los que 208 son elegidos por los ciudadanos por sufragio en las urnas, mientras que el resto -58 en la actualidad-, un número variable, son designados por las Comunidades Autónomas. En este momento  el PP tiene 19 de estos senadores, el PSOE 18, Unidas Podemos 7, Ciudadanos 6 y el resto se reparten entre los partidos periféricos y  VOX  -1 escaño- desde que entró en la Cámara andaluza, aunque dice no creer en el Senado. Las 17 Asambleas Autonómicas nombran a un senador por región y otro más por cada millón de habitantes de su territorio, en donde los hubiera, de forma que aquellas Comunidades Autónomas con mayor población, obtienen mayor representación.

La Constitución señala que la circunscripción electoral es la provincia, por lo que los 208 senadores elegidos directamente por los ciudadanos se reparten a razón de 4 senadores por cada provincia peninsular, 3 por cada isla “mayor”-Gran Canaria, Mallorca y Tenerife-, 2 por Ceuta y 2 por Melilla y, 1 por cada isla “menor” -Ibiza/Formentera, Menorca, Fuerteventura, Gomera, Hierro, Lanzarote y La Palma-. (47 provincias peninsulares x 4 + 3 islas mayores x 3 + Ceuta  x 2 + Melilla x 2 + 7 islas menores x 1 = 208)

Como se apuntó  el Senado se compone de un número variable de senadores, elegidos por un sistema mixto: los senadores de elección directa -208- son elegidos por sufragio universal, libre, igual, directo y secreto​ en cada una de las  circunscripciones electorales, los restantes -58- por designación autonómica. Los mandatos de los senadores son por seis años y pueden ser reelegidos en sus funciones indefinidamente. 

Mientras que en el Congreso se opta por la fórmula proporcional de la ley D’Hondt, en el Senado se utiliza el sistema mayoritario de voto limitado, reservando un máximo del 75% para los del partido más votado y un 25% para el  segundo más votado  en los de 4 y 3 senadores; en los de 2, pueden ser del mismo partido.

En el Senado  las candidaturas son de lista abierta, frente a las listas cerradas y bloqueadas del Congreso; mientras que en el Congreso, los votantes sólo pueden expresar una opción en favor de una lista, en el Senado, excepto en las circunscripciones uninominales, se puede votar a favor de varios candidatos de diferentes partidos, hasta el número límite que corresponda a la circunscripción. A quien se vota es al candidato, no a la formación política y obtendrán escaño los candidatos que obtengan el mayor número de votos en su circunscripción. En la elección a representantes del  Senado, cada persona puede marcar  nombres de varios partidos, aunque  la gran mayoría de los ciudadanos dan todos sus votos a candidatos de un mismo partido -y casi siempre el mismo que en el Congreso-, por tanto el reparto casi siempre acaba siendo un 3-1 para el partido más votado. Los demás votos se pierden, no obteniendo representación. En 2016, de las 47 provincias peninsulares, todas excepto Guipúzcoa se decantaron por un reparto de 3-1; en 2019,  41 circunscripciones obtuvieron 3-1,  2-2 en cinco -Barcelona,Murcia,Palencia, Soria y Zamora, y 2-1-1 en Madrid. En las circunscripciones que tienen 4 senadores. los ciudadanos votan a un máximo de 3 candidatos, votando 2 candidatos en las que tienen 3. La lista del partido que acumule más votos al Senado, se llevará como máximo tres de los cuatro puestos -o 2 de los tres- en liza en la mayoría de provincias, y la segunda se quedará con la plaza restante y el resto de las fuerzas políticas, sin ninguna.

La Ley Orgánica del Régimen Electoral General (LOREG) de 1985, señala que junto a candidato que se presenta, se añade un candidato suplente, que pasaría a ocupar el escaño obtenido por el titular en el caso de que quedara vacante.

Aunque tradicionalmente se señala al Senado como Cámara de menor importancia que la del Congreso, asuntos clave como la reforma de la Constitución o la aplicación del artículo 155 de la Constitución, que autoriza al Gobierno a intervenir en una Comunidad Autónoma, necesitan el respaldo indispensable del Senado.

En estas elecciones, los socialistas han conseguido un magnífico resultado, por el sistema electoral mayoritario, en el que el primero de cada circunscripción se lleva todos los escaños de ese territorio salvo uno. Los candidatos del PSOE han sido los más votados en 39 de las 59 circunscripciones en las que se reparten los 208 senadores electos,  con 121 senadores (+18 autonómicos y de millón de habitantes), mientras que la fragmentación del voto del centro derecha ha penalizado al PP, a Cs y a VOX.

Sin embargo, esa correlación se vería radicalmente alterada si el centro y la derecha hubiesen ejercido un mínimo reagrupamiento del voto. Por ejemplo, si PP y Vox hubieran concurrido con listas conjuntas y consiguieran que todos sus votantes al Congreso apoyaran también esas candidaturas al Senado, entonces esa coalición reduciría a 13 las circunscripciones en donde el PSOE hubiera sido la fuerza más votada, mientras que la lista de PP y Vox ganaría en 37 distritos. De ese modo, sin contar con los seis senadores autonómicos de Cs, el bloque de derecha, ya sumaría la mitad de la Cámara, siendo aún la mayoría del centro y la derecha más aplastante, si presentara una candidatura única al Senado y los votantes de PP, Cs y Vox la apoyasen. En ese supuesto, el bloque conservador se haría con 160 de los 266 senadores de la Cámara.

A los 208 senadores elegidos el día 28 de abril, hay que añadir los 58 designados por los parlamentos autonómicos. Una vez sumados, los socialistas contarán con 139 escaños, seis por encima de los 133 en los que se fija la mayoría absoluta.

La composición definitiva del Senado cambiará tras las autonómicas del próximo 26 de mayo, cuando se celebrarán comicios en 12 comunidades y tras los que se renovarán 34 de los senadores por designación, de los que 15 pertenecen al PP, 12 al PSOE, 4 a UP, 2 a CS y 1 a CC.

En otro orden de cosas, están intentando explicar que si se reparten los tres votos entre todas las formaciones, saldría elegido, supuestamente, un senador de cada formación. (1+1+1).

En mi opinión, a pesar de lo que trató de impulsar Jiménez los Santos desde su micrófono y pluma, apoyando el 1+1+1 al Senado de los tres conservadores, o la opinión contraria de Narciso Michavila, denostando la teoría, toda esta historia matemáticamente es UN FAKE, que SÓLO pudiera tener sentido en el caso de que lo hicieran todos los votantes de los tres partidos. Si no fuera así, se estarían tirando muchos más votos de los que se tiraron, fruto de la desunión y del FAKE, y se reforzaría  aun más a los  que fueron más votados. Y los Santos es el listo de España…